Autismo

Autismo: ¿cómo reconocer un niño autista?

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Los niños autistas, a menudo, suelen encontrarse problemas en su vida diaria que, con mucho cuidado, educación y paciencia, pueden ir superando poco a poco y conseguir habilidades muy desarrolladas.

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autismo

Hacemos referencia a que un niño tiene un trastorno de espectro autista cuando éste manifiesta serias limitaciones en la comunicación e interacción que establece con otras personas y el ambiente que le rodea, lo cual significa una incapacidad para mantener un contacto adecuado con el mundo.

Problemas que puede encontrar en su vida diaria

Existe una gran variabilidad individual sintomática dentro de la población autista y cuyo origen se cree que se debe al bajo cociente intelectual característico de este síndrome, intensidad y tipos de síntomas. No obstante, se dan manifestaciones generales en la relación del niño autista con él mismo y con los demás en su vida diaria, tales como:

  • Déficit en las relaciones interpersonales: los niños autistas no mantienen un nivel de relaciones adaptado a las demandas del medio, es decir, prefieren el aislamiento y pueden alterarse incluso con el acercamiento de sus padres. Rechazan el contacto físico, independientemente del nivel de afecto y pueden ser indiferentes a la presencia de otros niños.
  • Regulación emocional: no hay ausencia de emociones en el síndrome autista pero sí una incapacidad de identificar las emociones propias y ajenas, que les aleja del control de éstas o que puedan compartirlas de manera voluntaria y presentar empatía.
  • Aprender a hablar y expresarse: la comunicación verbal y no verbal está seriamente limitada. Apenas producen sus primeros balbuceos y posteriormente aparecen monosílabos o palabras repetidas sin intención orientada a la comunicación. Al igual que gestos y movimientos sin un orden o un fin.
  • Comportamientos estereotipados: los niños autistas están muy apegados a rituales de acción, ya sea dar repetidas vueltas a un objeto o mover su cuerpo de manera continua (balancearse o agitar los brazos o pies).
  • Poca autonomía en cuidados básicos: son incapaces de colaborar efectivamente para cubrir sus necesidades básicas, tales como lavarse los dientes, bañarse, vestirse, controlar los esfínteres o ser muy restrictivos en sus gustos alimenticios. Suelen padecer también insomnio.
  • Al ser un trastorno con un curso crónico, los niños afectados padecerán un déficit en las áreas comunicativas, expresivas y relacionales en comparación con los menores no autistas y, con ello, diferencias en su escolarización y socialización. Es muy importante la detección precoz y la colaboración familiar, para que, junto al tratamiento correcto, se le pueda proporcionar al menor herramientas de desarrollo adecuadas en la reducción de la gravedad de los síntomas y lograr una adaptación mayor y una mejora en la calidad de vida.

 

Habilidades que podría desarrollar el niño autista

  • Habilidades sociales: siguiendo las pautas del tratamiento y según la gravedad sintomática, los niños pueden aprender conductas de interacción recíproca como mirar a la cara, salir del aislamiento continuo, sonrisa social o realizar una atención conjunta y más sostenida en el tiempo.
  • Un lenguaje comunicativo: aunque no todos los niños consiguen desarrollar esta habilidad, un inicio de intentos de comunicación verbal antes de los 36 meses es un signo positivo para la adquisición del lenguaje oral, aunque muy limitado y concreto pero algo dirigido y más ordenado.
  • Expresión emocional: la terapia ayuda al descenso de la hiperactividad y conductas autoagresivas y hacia el prójimo, explosiones de rabietas o llanto incontrolado.
  • Autocontrol de las funciones biológicas básicas: el niño consigue mantener un control mayor sobre la acción y satisfacción de las necesidades básicas de aseo, sueño y alimentación.
  • Habilidades especiales: El porcentaje de niños con autismo que muestran habilidades excepcionales o un alto coeficiente intelectual son la excepción y no la norma pero, la tendencia a aprendizajes memorísticos, les puede hacer destacar en áreas de memoria, cálculo matemático o música, entre otros.

 

Por Dña. Rocío Mederos Machín, miembro de Saluspot y psicóloga en Consulta de Psicología.

Etiquetas: autista, desarrollo infantil, desarrollo intelectual, educación, niños

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