Autismo

Autismo y animales de asistencia: ¿qué terapias pueden ser de ayuda para los niños con TEA?

¿Sabes cómo pueden ayudar los animales a las personas con autismo y, en concreto, a los niños? Ernesto Larre, padre de dos niños con TEA y presidente de la Fundación Autism 4 good, nos lo cuenta.

Seguramente habrás visto por la calle a un perro guía, o habrás escuchado hablar sobre terapia con animales. En esta ocasión me gustaría hablar sobre el autismo y los animales de asistencia.

Llevo varios años buscando un estudio científico que demuestre de alguna manera el impacto positivo que los animales de asistencia tienen en las personas con autismo, he buscado en las publicaciones de las mejores Universidades del mundo como Harvard o Cambridge y todavía no lo encuentro. Sin embargo, en mi experiencia propia como padre de dos niños con TEA, compartiendo con otros padres y siendo parte de algunos proyectos de voluntariado, me atrevo a decir que efectivamente existe un impacto benéfico en las personas con autismo cuando tienen interacción con animales de asistencia.

Para empezar me gustaría centrarme en los perros. Existen los perros de asistencia conocidos como perros PSNA y son aquellos que viven con las personas con TEA y, como su nombre indica, se encargan de apoyar en las labores diarias a los niños con autismo. Las principales funciones que tienen son evitar conductas de fuga, tranquilizar rabietas o bien aplicar una presión a los niños que les ayude a conciliar el sueño. Existen también los perros de terapia y estos son los que forman parte de la terapia con el niño, por ejemplo, siendo el soporte para la terapeuta o en el hospital para disminuir el estrés que puede generar hacer un estudio.

Es increíble la conexión que se puede llegar a producir entre un niño o niña con TEA con uno de estos animales, de hecho, no necesariamente se debe tener un perro de asistencia o terapias para verlo, como se menciona en el programa P.A.W.S. por sus siglas en inglés Parents, Autism, Workshop and support: taller y soporte para familias y autismo. Y se resume en que cualquier perro sin importar tamaño o raza puede ser de gran utilidad para las personas con TEA. Para mayor información no dudes en leer más sobre P.A.W.S

Una grata sorpresa que nos hemos llevado es que también los gatos pueden ser de gran ayuda para personas con TEA. El gato es un animal muy equilibrado, muy seguro, pero a su vez reservado, lo que genera confianza en personas sin ser invasivos como podría serlo en ocasiones un perro. Es por ello por lo que las personas dentro del espectro podrían identificarse con este animal tan observador y analítico. Para mayores detalles te invitamos a leer algunos artículos sobre autismo y gatos:

- Gatos y Autismo

- Gatos y Autismo: el jardinet dels gats

Tenemos también otra alternativa muy interesante que también hemos probado y es la terapia con caballos, en nuestra experiencia es algo que si le gusta a la persona será evidente desde el principio, se crea una conexión impresionante entre el caballo y su jinete, en este caso la persona con TEA. Es verdad que si desde el inicio no hay esa “chispa”, según nuestra experiencia, será difícil generarla. Como dicen nuestros amigos de Equinoterapia Al Paso hay que tener claro que la equinoterapia parte de tres características básicas y fundamentales que son las que aportan sus principales beneficios:

1.- Transmisión de impulsos rítmicos (dorso del caballo al cuerpo del niño/a)

2.- Transmisión del calor corporal

3.- Transmisión de un patrón de locomoción equivalente al patrón fisiológico de la marcha humana

Otras alternativas, un poco más complicadas por el tema de logística es la terapia con delfines, nosotros no lo hemos probado aún, pero hemos leído cosas muy interesantes al respecto.

Esta terapia tiene su origen en algunos estudios ingleses realizados sobre niños con autismo, se demostró que se vieron beneficiados por el nado con delfines. El médico estadounidense John C. Lilly realizó experimentos con delfines aplicados a niños con disfuncionalidades psíquicas. A través de un encefalograma realizado a posteriori, Lilly determinó que su lenguaje, estado de ánimo y movimiento se veían beneficiados por la experiencia.

Del mismo modo, el científico David Cole atribuyó al sonido del delfín frecuencias ultrasónicas que estimulan el sistema nervioso central, a través de la hipótesis cavitacional. Existen, a su vez, otros experimentos que relacionan este sistema de comunicación cetáceo con la red neuronal humana.

Sea cual sea la especie que elijamos tenemos la misma premisa, los animales NO JUZGAN y esto ayuda a las personas con autismo a sentirse más cómodas. Esta búsqueda de encontrar la especie que más se adapte a las necesidades de la persona puede ser muy divertida, ¡suerte y a disfrutar el proceso!

Para más información sobre animales y TEA no dudes en visitar nuestra página Autism 4 good.

Artículo ofrecido por Ernesto Larre, Presidente de Autism 4 good 

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