Actividad recomendable

En qué puede ayudar ver fotos antiguas con niños

Es difícil sacarle algún pero a esta actividad familiar que gusta a pequeños y mayores.

Una actividad tradicional en las familias y nostálgica donde las haya es recuperar fotos del pasado familiar. Es un momento íntimo en el que las distintas generaciones de un mismo grupo familiar estrechen más si cabe su vínculo, y es especialmente bonito cuando son los mayores de la casa los que muestran su pasado a los más pequeños de la casa. 

A los niños, además, es una actividad está que les suele encantar hacer con sus abuelos y padres. En primer lugar, porque les fascina eso de ver fotos en papel, formato que en su cabeza no es el que relacionan con las fotos (es el digital). En segundo lugar, porque les llama la atención saber quiénes son esas personas que aparecen en ellas, especialmente si son personas de su círculo íntimo. Y en tercer lugar, porque se lo toman como un juego: adivinan, preguntan y también encuentran al mismo tiempo respuestas. 

Por todo ello, ver fotos antiguas con los niños y niñas pequeños de la familia es una actividad muy recomendable. Tanto ver álbumes del pasado como hacerlos con ellos de vuestros viajes en familia. 

Estos últimos también ofrecen grandes momentos familiares y también son una oportunidad para que ellos puedan ver cómo han crecido. Así también se dan cuenta de los parecidos familiares y empiezan a pensar en cuestiones vitales como el paso del tiempo que en esas edades no es algo que les ronde todavía la cabeza demasiado. 

El origen de la familia

En el caso de las fotos muy antiguas también son la mejor manera de que los más jóvenes de la familia pongan cara a los que ya no están, aquellos que dieron origen a la familia que se sienta a compartir este momento íntimo y personal, muy nostálgico, que es ver álbumes familiares juntos. 

Por otro lado, para los adultos es muy satisfactorio que sus hijos y nietos, biznietos en algunos casos también, les dediquen su atención, su tiempo y su cariño para que puedan transmitirles cómo eran sus vidas cuando tenían su edad y en años venideros. 

En definitiva, este es un hábito que solo tiene una lectura positiva: a nivel emocional y familiar, y también desde el punto de vista del aprendizaje y la madurez de los niños, que incluso pueden inspirarse en esta actividad de cara a posibles trabajos o investigaciones que les pidan en el colegio. Porque la foto es importante, pero lo es más la historia que crece alrededor de ella. Y nada más bonito y enriquecedor que la cuenta en vida aquella persona que protagoniza la imagen. 

Actividades para hacer con los peques

Con las fotos antiguas, además de repasarlas en familias, se pueden hacer actividades muy divertidas con los peques. 

Por ejemplo, hacer un ‘¿Quién es quién?’ de la familia haciendo unas tarjetas que quepan en los casilleros del mítico juego al que generación tras generación hemos jugado durante horas.

También se puede hacer una cápsula del tiempo con las fotos vuestras que recuperéis con los años. Por ejemplo, cuando vuestros hijos se hagan mayores y cumplan 18 años. 

Y otro ejemplo más son los árboles genealógicos. También pueden ser estimulantes y divertidos de hacer y encima puedes ayudar mucho a vuestros hijos a entender conceptos como el de generación. ¡Seguro que se os ocurren muchas más ideas para hacer con las fotos familiares antiguas! 

Rubén

Rubén García Díaz

Papá de dos niñas y periodista, la mejor combinación para que broten dudas, curiosidades, consejos efectivos (también otros que no lo son tanto) y experiencias satisfactorias que compartir en este espacio privilegiado para ello.

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