Cómo actuar ante una pesadilla del niño

Te mostramos cómo diferenciarlas de los terrores nocturnos y qué recomiendan los expertos que hagamos cuando nuestro hijo o hija tenga una.

Todos los adultos, excepto los expertos en la materia, tendemos a generalizar y meter en el mismo saco a las pesadillas y los terrores nocturnos de los niños, y es un error porque son cuestiones distintas que requieren, en consecuencia, formas de actuar diferentes.

Las pesadillas son “un subgrupo específico de sueños que se producen durante una fase concreta del sueño llamada REM (Rapid Eye Movement) y presentan una intensa carga emocional negativa (miedo, angustia)”, explican desde el hospital infantil Sant Joan de Déu de Barcelona (HSJD). Estas son más habituales durante la segunda fase del sueño porque es cuando el sueño REM es más frecuente.

Para saber si se trata de una pesadilla lo que le ocurre a tu hijo o hija, el gabinete psicológico En la mente del niño señala tres claves que desencadenan estas reacciones nocturnas del menor:

  • Cambios importantes: escuela, mudanza, nacimiento de un nuevo hermano, tensiones familiares, preocupaciones, etc.
  • Situaciones de estrés, traumas o lesiones.
  • Imaginación: leer cuentos o ver películas antes de dormir que les provocan miedo.

Las pesadillas no son lo mismo que las parasomnias, “alteraciones del comportamiento o fenómenos anormales que ocurren durante el suelo”, en los profesionales del HSJD. Entre ellas destacan los terrores nocturnos, más habituales durante la infancia que durante la adolescencia. “Son episodios recurrentes de despertar brusco con terror que, generalmente, se inicia con gritos de pánico”, exponen desde el centro sanitario barcelonés. “Durante cada episodio, existe un miedo intenso, signos llamados autonómicos (dilatación pupilar, taquicardia, respiración acelerada y sudoración) y una insensibilidad relativa del niño/a a los esfuerzos de terceros para consolarlo”, añaden. Además, otra diferencia importante es cuándo se producen, ya que no ocurren durante la fase REM.

Qué hacer ante una pesadilla

Una vez hemos aprendido a diferenciar e identificar las pesadillas, ya sí podemos profundizar en cómo actuar antes ellas cuando ocurren en nuestro hijo o hija, que se orientará rápidamente cuando se despierte al sufrirlas.

1. Tranquilizarle y acompañarle es lo primero que debemos hacer. Insisten en ello las dos fuentes citadas en esta pieza. “Tu presencia y el hecho de mostrarte tranquilo/a ayudará a tu hijo/a a sentirse seguro/a y protegido/a”, afirman desde el HSJD. Antes de volver a tu habitación, cuando haya recobrado la calma, mientras le ofreces beber agua o hacer pis, por ejemplo, es aconsejable explicarle brevemente lo que le ha ocurrido. “Recuérdale que solo ha sido una pesadilla”, dice el equipo de En la mente del niño. “Muestra a tu hijo/a que entiendes por qué está asustado/a y dile que tener miedo es normal”, añaden desde el HSJD.

2. No te apresures en volver a tu cama por mucho que sueño que tengas en ese momento. Las dos fuentes inciden en que es conveniente esperar junto a él o ella hasta que se calme. Puedes ayudarme a que concilie el sueño “dándole cariño y consuelo”, indican desde el HSJD. Ofrécele su peluche favorito, establece contacto físico con caricias o tápale si no es verano para reconfortarle. 

3. Por la mañana, si el peque desea hablar sobre ello aunque no sea necesario profundizar en exceso en la pesadilla, podéis proponerle que os la explique si lo desea o le puede ayudar para el futuro. En este caso, desde el HSJD recomiendan proponer al menor que “dibuje la pesadilla y que debajo del dibujo pueda dibujar otro de cómo querría él/ella que fuera (una nueva versión más deseada de su pesadilla)”. Esta recomendación está justificada por algunos estudios científicos que avalan la reducción de las pesadillas cuando el menor repite el dibujo de la “pesadilla versionada” durante un proceso de semanas. 

Además, para prevenir las pesadillas, En la mente del niño recomienda evitar antes de ir a dormir los “estímulos violentos” y “evitar hablar de temas que le den miedo”. En algunos casos también ayuda dejar una luz tenue y cálida encendida. 

Rubén

Rubén García Díaz

Papá de dos niñas y periodista, la mejor combinación para que broten dudas, curiosidades, consejos efectivos (también otros que no lo son tanto) y experiencias satisfactorias que compartir en este espacio privilegiado para ello.

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