Desarrollo del lenguaje

¿Cómo aprenden los niños un idioma?

Los niños pequeños tienden a adquirir el lenguaje de forma natural. De hecho, suelen estar motivados para aprender el lenguaje sin que exista un aprendizaje consciente (a diferencia de lo que sí sucede tanto con los adolescentes como con los adultos).

Aprender un lenguaje se trata de algo absolutamente natural para los niños, y los bebés, de hecho, nacen con la capacidad de aprenderlo. Todos los niños, independientemente del idioma que hablen sus padres, pueden aprender un idioma de la misma forma. 

Es más, suelen estar predispuestos a aprenderlo, dado que tienden a imitar lo que escuchan, captando palabras y sonidos de forma fácil y sencilla. 

¿Cuáles son las etapas básicas en el aprendizaje de idiomas?

Como coinciden en señalar muchos especialistas, lo cierto es que existen un total de tres etapas básicas en las que los niños suelen desarrollar sus diferentes habilidades lingüísticas. 

1. Sonidos de aprendizaje

Cuando los bebés nacen, pueden tanto hacer como escuchar todos los sonidos en prácticamente todos los idiomas del mundo. Eso sonidos son conocidos bajo el nombre de fonemas, y el inglés, por ejemplo, tiene alrededor de 44, mientras que todas las variedades de español presentan 22 (de los cuales 17 son consonánticos y 5 vocálicos). 

A lo largo de esta primera etapa, los bebés tienden a aprender qué fonemas pertenecen al idioma que están aprendiendo justo en esos momentos, y cuáles no forman parte de él. Esta capacidad -de reconocer y producir esos sonidos- es conocida como “conciencia fonémica”, y es fundamental para que los niños puedan aprender a leer.

2. Aprender palabras

Especialmente en esta etapa, los niños aprenden cómo los sonidos en un determinado idioma se unen con la finalidad de proporcionar un significado. Por ejemplo, aprenden que el sonido ma-má se refiere a la persona que los alimenta y los abraza (es decir, su madre).

Se trata, como es de imaginar, de un paso tremendamente significativo porque todo cuanto decimos es en realidad únicamente una secuencia de sonidos. Así, para darles sentido, un niño debe ser capaz de reconocer dónde acaba una palabra y cuándo comienza otra. Es lo que se conoce como “límites de palabras”.

No obstante, los niños no aprenden exactamente palabras. En realidad lo que están aprendiendo son morfemas, que pueden ser o no palabras, dado que consiste básicamente en un sonido (o sonidos) que presentan un significado, como por ejemplo podría ser el caso de la palabra mamá

Sin embargo, la palabra mamás posee dos morfemas: mamá y -s, por lo que los niños en esta etapa pueden ser capaces de reconocer que -s significa “más de una mamá”. Además, también empiezan a asociar ese significado con otras palabras cuando se añade el sonido.

3. Oraciones de aprendizaje

A lo largo de esta etapa, los niños comienzan a aprender a crear oraciones, lo que significa que pueden poner las palabras justo en el orden adecuado y correcto. Y también aprenden la diferenciación que existe entre el significado y la corrección gramatical.

Para atender a esta diferenciación, Noam Chomsky creó un ejemplo sencillo con la siguiente oración: “Las ideas verdes incoloras duermen furiosamente”. En este sentido, los niños saben que, aunque la oración es correcta gramaticalmente hablando, no tiene mucho sentido, dado que saben que el verde es un color, y que, por tanto, no pueden ser incoloros.

Cómo es el desarrollo del lenguaje

Aunque todos los niños aprenden el lenguaje en estas etapas básicas, es cierto que se desarrolla a ritmos diferentes. No obstante, es común que la mayoría de los niños suelan seguir un patrón más o menos familiar.

Cuando nacen, los bebés ya son capaces de responder al propio ritmo del lenguaje, pudiendo reconocer el aumento o la disminución del tono, el ritmo o el estrés. Hacia los 4 meses de edad los bebés pueden distinguir entre los sonidos del lenguaje y otros ruidos, mientras que a los 6 meses ya empiezan a balbucear y arrullar (de hecho, esta se convierte en la primera señal de que el bebé está aprendiendo un idioma).

Alrededor de los 8 meses de edad los bebés ya son capaces de reconocer distintos grupos de sonidos, pudiendo distinguir los límites de las palabras. Pero todavía continúan aprendiendo lo que significa cada una de ellas, aunque sí es común que comprendan sobre todo el significado de aquellas relacionadas directamente con sus propias experiencias del día a día, como algunas partes del cuerpo o los alimentos.

Al cumplir el primer año de vida el niño es capaz de atribuir diferentes significados a las palabras. Desde el momento en que puedan hacerlo, podrán igualmente comenzar a construir un vocabulario, pudiendo incluso imitar nuevas palabras cada vez que las escuchan.

Así, hacia los 18 meses de edad los niños pueden reconocer la diferencia entre verbos y sustantivos. De hecho, en esta etapa es tremendamente habitual que las primeras palabras en el vocabulario del niño sean sobre todo sustantivos. De tal forma que, hacia los 2 años de edad, también poseen cierta comprensión de la estructura básica de las oraciones. 

Entre los 30 a los 36 meses de edad cerca del 85-90% de lo que dicen los niños tiende a ser gramaticalmente correcto, y después de los 3 años es evidente que continúan expandiendo su vocabulario, hasta desarrollar un lenguaje muchísimo más completo.

En el caso de aprender además otros idiomas, se ha demostrado que los niños multilingües aprenden a una edad más temprana que pueden expresar sus ideas de más de una forma, lo que ayuda a su proceso de pensamiento, y los hace más flexibles, disfrutando de mejores resultados en la escuela. Además, presentan una habilidad mayor para resolver problemas, y también mejores recuerdos.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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