Miedo al agua

Cómo conseguir que el niño supere el miedo al agua

Es normal que el niño empiece a tenerle miedo al agua en algún momento de la infancia, sobre todo en los primeros años. De hecho, es común que este temor surja entre los 2 a 3 años de edad, para luego desaparecer poco a poco. Saber qué hacer para ayudarlo es de mucha ayuda.

Es posible que a tu hijo/a de 2 años le encante la hora del baño, de manera que disfruta con sus juguetes acuáticos mientras lo bañamos. Y, al parecer, estaba entusiasmado con visitar la playa y bañarse en el agua del mar. Pero, de repente, no se atrevió a introducir los dedos en el agua. 

No importa que, de bebé, le encantará cuando lo sosteníamos suavemente en la piscina. Cuando es un niño pequeño, es posible que llegue un momento en el que no le guste hacer una excursión a la piscina o a la playa, lo que significa que tiene miedo al agua.

Lo cierto es que es tremendamente común que los niños pequeños acaben desarrollando en algún momento miedo al agua, al igual que es normal que, llegado el momento, los padres se sientan inseguros y un tanto frustrados acerca de cómo lograr que el niño pueda superar estos miedos. En esos instantes, lo que parecía ser un bonito día en la playa, ha pasado a convertirse en una odisea porque el niño no quiere bajarse del carro, o no desea salir de la toalla.

Si es así no debes preocuparte: existen diferentes tácticas y pautas que podrían ser de mucha utilidad a la hora de ayudar al niño a superar este miedo. Eso sí, es poco común que el niño se aferre a estos miedos más allá de los primeros años de la infancia, ya que lo normal es que esos temores vayan desapareciendo poco a poco.

¿Cuáles son las causas del miedo de los niños pequeños al agua?

Debemos tener en cuenta que el niño, cuando todavía es un bebé, no siempre tiene la conciencia del agua como algo a lo que hay que temer. Por este motivo, es común que disfruten felizmente en el baño, en el agua del mar o en la piscina. Sin embargo, a medida que crece, es normal que empiece a temer el agua, algo que suele ocurrir en la etapa preescolar, cuando tiene entre 2 a 3 años de edad.

Cuando esto ocurre, es posible que el niño se haya percatado de que el agua es algo que podría acabar siendo potencialmente peligroso. Y dado que todavía no ha desarrollado ninguna forma de poner en perspectiva estos miedos, o racionalizarlos, es común que tema cuando intentemos remojarlo.

Algunos niños pueden ser capaces de ignorar estos miedos de manera más sencilla y fácil que otros. Sin embargo, si en algún momento el niño tuvo una experiencia difícil con el agua estos temores pueden terminar siendo todavía más intensos. Por ejemplo, una inmersión en el agua no deseada que lo asustó, los resbalones o las salpicaduras excesivas.

Cómo ayudar al niño a aliviar el miedo al agua: algunas estrategias útiles

Cuando nos enfrentamos al momento en el que nuestro hijo/a empieza a mostrar temor al agua es normal que no sepamos muy bien qué hacer para ayudarlo, sobre todo si es la primera vez que sucede. 

Es fundamental adoptar un enfoque empático y tranquilo, independientemente de las ganas que teníamos de disfrutar de un día de playa con el pequeño. Y es que si mostramos estrés, o el niño siente que estamos enfadados por ello, aumentará sus propios medios. Por ello, te proponemos a continuación algunas estrategias útiles que podrías probar.

Optar por un equipamiento divertido

Utilizar gafas de colores o un chaleco salvavidas resistente con dibujos de su personaje favorito podría ayudar mucho, ya que algunos niños tenderán a sentirse más cómodos y seguros.

Eso sí, es importante enfatizar que aunque sean divertidos esos elementos o artículos no son juguetes. Además, no deben convertirse en sustitutos de la supervisión práctica.

Inmersión gradual en el agua

Es conveniente dejar que el pequeño se acostumbre al agua poco a poco, de forma gradual. Por ejemplo, es posible que el primer día únicamente introduzca en el agua los dedos de los pies, al día siguiente conseguimos que llegue hasta las rodillas, y luego hasta la cintura.

Sin presiones, lo cierto es que algunos niños verdaderamente no necesitan tanto tiempo para sentirse cómodos, y si lo hacemos con paciencia, es posible que consigamos que ese miedo desaparezca en unos pocos días.

Entrar al agua con ellos

Algunos niños únicamente tienden a sentirse cómodos -y seguros- cuando nos introducimos en el agua con ellos. Lo más probable es que esto tome algunos días, aunque es interesante empezar a intentar alejarnos suavemente, pero siempre en la orilla y en un lugar seguro para el pequeño. Igualmente, aunque retrocedamos, no debemos irnos demasiado lejos.

Especialmente en los nadadores inexpertos, como probablemente sea el caso que nos ocupa, es fundamental mantenernos siempre al alcance de su mano y nunca dejarlos solos.

Hablarlo con ellos

En ocasiones, puede ser tremendamente útil comprender cuál es la razón por la que el niño siente miedo al agua. A veces, es cierto, puede ser complicado de determinar, sobre todo cuando el temor es general. En otros casos podría ser debido a un miedo específico. Por ejemplo, el niño puede pensar que en el fondo del mar vive un monstruo. 

Sea como fuere, si sabemos cuál podría ser la causa del miedo, y conocemos por tanto a qué nos enfrentamos, es más sencillo ayudarlos a superar ese miedo, haciendo que se sientan más a gusto en el agua.

¿Cuándo enseñar al niño a nadar?

La Asociación Española de Pediatría (AEP) aconseja que los niños aprendan a nadar alrededor de los 4 años de edad, momento en el que son capaces de adquirir autonomía cuando se encuentran en el interior del agua, pueden atender las instrucciones de sus padres o de un instructor / monitor, y desarrollan movimientos propios de la natación.

Si bien es cierto que la Asociación Americana de Pediatras (AAP) hacía esta misma recomendación hasta hace apenas unos años, en marzo de 2019 cambió sus pautas, añadiendo que los niños deberían comenzar clases de natación a partir del primer año de edad, citando estudios que sugieren que hacerlo podría ayudar a disminuir las tasas de ahogamiento entre los niños pequeños.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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