Educación del niño

Cómo dividir las tareas domésticas entre tus hijos

Es normal que, en algunos momentos, las tareas domésticas acaben siendo tremendamente abrumadoras y agotadoras, especialmente cuando hay varios miembros de la familia en casa. Organizar y dividirlas cuando ya el niño tiene la edad suficiente es fundamental.

Especialmente durante los meses de verano, cuando los niños ya no van a la escuela y tienden a pasar más tiempo en casa, es normal que por lo general hayan más platos sucios en el fregadero, más basura… y más áreas de la casa para limpiar y organizar.

En estos casos, dividir la tarea entre tus hijos, de manera organizada pero efectiva, es fundamental no solo a la hora de mantener cierto orden en casa, sino que ofrece excelentes cualidades para su propio desarrollo.

¿Por qué? Muy sencillo: las tareas domésticas enseñan a los niños responsabilidad, les proporcionan una sensación de logro (especialmente después de haberlas completado), y además mejoran su propia autoestima. En resumidas cuentas, los prepara para la independencia en el momento en que decidan emanciparse y marcharse de casa.

Esto es aún más importante si cabe cuando tenemos familia numerosa, puesto que es esencial que los niños -sobre todo cuando ya tienen la edad adecuada para ello- nos ayuden. Y es que cuando nuestra casa incluye cuatro o más miembros, es cierto que una o dos personas por sí solas no podrán ser del todo capaces de mantener funcionando las cosas sin problemas. De lo contrario, lo más probable es que acabemos por sentirnos ansiosos, agotados y abrumados, y a la larga podríamos terminar desarrollando sentimientos de resentimiento. 

Y esto continúa siendo todavía importante a día de hoy, cuando en muchos hogares gran parte de las tareas domésticas e incluso la propia crianza de los hijos sigue recayendo en la madre. El problema puede acabar siendo todavía mayor cuando la mamá, además de trabajar en casa, también lo hace fuera, lo que puede ocasionar un abismo de responsabilidad que afectará no solo a la propia pareja en sí, sino a la relación con sus hijos.

A menudo, muchas mujeres hacen gran parte del trabajo mental de cuidar a los niños, que en la mayoría de las ocasiones puede acabar pasando desapercibido. Es lo que se conoce, de acuerdo a los expertos, como “carga psíquica” de la maternidad, la cual se caracteriza no solo por ser sumamente real, sino que puede ser agotadora para las mujeres, sobre todo cuando no observan resultados tangibles. En muchos casos, el trabajo que las madres realizan en casa no se valora como tal, lo que se convierte en una carga inconsciente que las mina -y agota- psicológicamente.

¿A partir de qué edad pueden los niños empezar a ayudar en casa?

Aunque la respuesta rápida sería tan pronto como tengan la edad suficiente como para poder seguir instrucciones, todo depende de la edad que el niño tenga. Por ejemplo, un niño de entre 1 a 2 años de edad ya puede seguir una simple instrucción que incluya un único paso, como podría ser el caso de decirle que guarde un determinado juguete en la caja.

Cuando el niño es todavía pequeño, o ya está en la etapa de preescolar, es posible que el pequeño nos ayude a limpiar sus propios juguetes, o incluso llevar su plato o taza -de plástico- a la cocina. 

A partir de los 3 a 4 años de edad, cuando se trata de asignar tarea, sí pueden comenzar a seguir instrucciones en tres partes. Por ejemplo, pueden quitarse la ropa sucia, colocarla encima de la silla o banco (en lugar de tirarla por el suelo), y después de salir de la ducha añadirla al cesto para lavarla posteriormente. 

Además, a esta edad tiende a ser más común que suelen presentar cierta ansiedad por ayudar a sus padres, por lo que podemos aprovechar esta circunstancia para asignar algunas tareas simples y sencillas como la que te hemos comentado anteriormente.

Más tarde, de acuerdo al psicólogo Erik Erickson, los niños de entre 3 a 6 años suelen estar más dispuestos a ayudar, de manera que siempre pueden tener iniciativa. Pero nos encontramos con un problema: dado que, en ocasiones, esa tarea realizada por el niño puede requerir un esfuerzo adicional en lugar de cuando la hacemos los adultos, es posible que sea el padre o la madre quien decida hacerlo. Siempre y cuando no se trate de algo peligroso, es fundamental permitirles tener sus propias tareas, aún cuando tengamos que volver a rehacerlas.

Tareas domésticas más apropiadas según la edad del niño

A la hora de dividir y organizar las tareas entre todos los miembros de la casa, es fundamental que sean adecuadas en función de la edad que tengan nuestros hijos. Por ejemplo, un niño de 5 años no podrá recoger los platos del lavavajillas, pero sí podría ayudarnos a hacer y recoger su cama.

3 a 6 años de edad

  • Guardar sus juguetes y recoger su cuarto
  • Hacer su propia cama
  • Limpiar su plato y su taza después de las comidas
  • Ayudar a alimentar a su mascota
  • Presionar el botón para poner en marcha el lavavajillas
  • Limpiar el suelo con una escoba (aunque sea a modo de juego)

6 a 9 años de edad

Evidentemente, todo lo anterior, más:

  • Ayudar a recoger platos y vasos sucios, y llevarlos a la cocina
  • Limpiar la mesa y los muebles
  • Doblar la ropa y las toallas limpias
  • Recoger los juguetes de toda la casa y guardarlos
  • Secar los platos y vasos
  • Recoger el lavavajillas

De 9 a 12 años de edad

Todo lo anterior, más:

  • Lavar las frutas y verduras
  • Bajo supervisión, pelar y cortar frutas y verduras
  • Ayudar a cocinar algunos alimentos básicos, como por ejemplo usar el microondas o la tostadora (siempre bajo la debida supervisión)
  • Organizar su mochila o maleta de clase
  • Preparar su propio almuerzo para la escuela (bajo supervisión)
  • Utilizar la aspiradora
  • Doblar su propia ropa y guardarla
  • Ayudar a llevar las bolsas de la compra, y guardarlas

Eso sí, a la hora de asignar las tareas domésticas, debemos tener bien presente que se trata fundamentalmente de la capacidad de atención y la paciencia del niño, y no solo de su propia capacidad para llevarla a cabo sin problemas, y de manera segura.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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