Niños y pantallas

¿Cómo educar a los niños en un uso responsable de Internet?

El uso de las pantallas en los más pequeños no para de aumentar. Normalmente las utilizan para acceder a internet, así que no está de más educar a los niños en un uso responsable.

El uso de Internet, a través de todo tipo de dispositivos electrónicos (ordenadores, tablets, smartphones, consolas, …), es cada vez más intensivo. Lo usamos para todo, a todas las horas, y cada vez desde edades más tempranas. Por eso es importante que todos los usuarios, de todas las edades -también los niños-, tratemos de darle un uso responsable y tomemos medidas para que nuestra experiencia con la red sea segura.

El 8 de febrero se celebra el Día de Internet Segura, y es un momento ideal para trasladar esta necesidad a los más pequeños, y hacerles entender que usar internet de forma inadecuada puede tener consecuencias negativas. Sin generar en ellos aprensiones ni miedos, pero sí inculcándoles la precaución, y explicándoles, de forma que ellos puedan entender, los riesgos a los que se pueden enfrentar.

Muchos padres se preguntan cuándo es el mejor momento para hablar de este tema con sus hijos. Es difícil concretar una edad, pero entre los 2 y los 4 años ya pueden tener claro el concepto de Internet, y entre los 4 y los 7 pueden ya conocer muchas de las opciones que ofrece la Red. Lo recomendable es empezar a explicarles en qué consiste “eso de Internet” en función de su nivel de madurez, independientemente de los años que tengan.

Uno de los aspectos más importantes para su desarrollo, educación y aprendizaje es poder dialogar abiertamente con sus padres sobre los temas cotidianos, y hoy en día el uso de Internet es uno de ellos. Por ello, es recomendable hablar abiertamente del tema desde que son pequeños para que, a medida que crezcan, puedan tener la confianza para compartir con sus padres dudas o sugerencias al respecto. Asimismo, es importante que los padres supervisen la actividad que realizan sus hijos cuando están conectados, sabiendo qué tipo de personalidad tienen, precisamente para evitar posibles problemas o adicciones tecnológicas.

¿Cómo hablar con los niños sobre internet?

Para esto hay algunos “trucos”. En primer lugar, si los hijos son pequeños, establecer un sistema de recompensas para que se sinceren y cuenten qué han estado haciendo en Internet (al margen de que se pueda comprobar el historial del navegador posteriormente). Si son mayores, pueden saber cómo borrar el historial y desactivar el control parental, así que es mejor ser abiertos y, como padres, contarles historias de la vida real (que puedan manejar) sobre cosas que realmente pueden ocurrir si hablas con extraños online, si das información personal, compartes contraseñas, etc. Es importante que les animemos a que sean sinceros y nos cuenten lo que hacen, pero también prevenir dejándoles claro por qué no deben hacer ciertas cosas.

Si nos encontramos con una “confesión” del pequeño sobre un mal uso de Internet, tendremos que insistir en sus posibles consecuencias y enseñarles a forma de uso correcta, siempre sin perder de vista que los controles parentales están disponibles para reajustarlos a medida que el niño va creciendo o cambiando su comportamiento en este sentido.

Pero hay que tener cuidado de no depender solo de este tipo de controles, ya que el pequeño aprenderá a manejarlos a medida que vaya creciendo. De hecho, la mayoría de los preadolescentes y adolescentes pueden desactivarlos y saltarse las restricciones cambiando la configuración. Además, hoy en día muchos tienen su propio dispositivo, y por eso es fundamental asentar en ellos una base sólida de uso seguro desde el principio.

Enseñarles a tomar decisiones responsables

Una de las primeras cosas que debemos hacer es “enseñarles” Internet, al igual que hacemos al hablarles de la seguridad vial por ejemplo, para que conozcan lo bueno y lo malo que tiene.

Podemos limitar el tiempo que pasan frente a la pantalla, asegurarnos de que utilizan el dispositivo en la misma habitación que nosotros, poner controles parentales, comprobar los historiales de los navegadores, utilizar aplicaciones que permitan recibir alertas si detectan algo "dudoso", añadir al niño como amigo/seguirlo si tiene edad suficiente para tener un perfil en redes sociales o en los videojuegos, etc. Pero a medida que se hagan mayores ya no tendrán tantas normas y deberán tomar decisiones por sí mismos. Por ello, debemos dejarles claras las principales recomendaciones de seguridad:

  • No aceptar solicitudes de amistad de desconocidos
  • No compartir su ubicación, ni contraseñas, ni información bancaria (si la tuvieran)
  • No dar demasiada información personal
  • No publicar fotos de las que luego se pueden arrepentir
  • Bloquear y denunciar comentarios ofensivos o extraños, etc.

Todo esto ayudará a evitar posibles acosos online, el llamado ciberbullying, que se está convirtiendo en un problema cada vez mayor en nuestra sociedad.

Una vez más, hay que destacar la importancia de la comunicación entre padres e hijos. Debemos animarles a hablar de lo que le sucede en su día a día, incluida su actividad en Internet. Pregunta a tu hijo cómo se siente, sin reprimir sus emociones, desde el respeto. Anímale también a que descanse de su teléfono, tablet, ordenador, etc., y participe en actividades y conversaciones cara a cara con amigos o familiares. El universo de Internet es infinito, pero nuestra misión como padres es ayudarles a que mantengan sus pies en el suelo y  no se olviden de vivir la vida del mundo real.

 

Artículo elaborado por Rhona Anne Dick, directora de Experiencia de Aprendizaje de Lingokids

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