Enseña a tu hijo a ser ordenado

Cómo enseñar a ordenar a tu hijo

El orden es un valor que aprendemos desde niños y que vamos perfeccionando a lo largo del tiempo. ¿Cuándo comenzar a inculcarlo? Patricia Ferrández, professional organizer en Armonía Home, estudio de orden, nos ofrece unas pautas para empezar.

Cómo enseñar a ordenar a tu hijo

Los niños no nacen ordenados ni aprenden a serlo ellos solos, debemos ser los adultos quienes les ayudemos a saber organizarse y quienes les marquemos ciertas pautas de ordenamiento.

Es importante enseñarles que el orden es fundamental en la vida, como la alimentación o dormir, es un elemento necesario para su aprendizaje y además de crearles buenos hábitos, les ayudará a tener más autonomía. Al ganar en autonomía y ver que cada vez hacen más cosas por sí solos le supondrá una mayor autoestima.

Cuando el niño aprende a vivir en un lugar ordenado interpreta ese orden como un ambiente armónico y no caótico, dándole impresión de tranquilidad y seguridad. A su vez, el tener los espacios ordenados supondrá un ahorro en el tiempo de búsqueda del objeto en cuestión, reducirá los niveles de estrés, tanto a nivel personal como familiar, y hará que la convivencia sea mejor y más fluida.

¿Cuándo comenzar a inculcarlo?

De manera general entre los 2 y 3 años sería la edad ideal para comenzar a aprender de manera natural, sin que les cueste, puesto que ya tienen cierta autonomía y empiezan a comprender las razones por las cuales les pedimos cosas. En esta etapa entenderán lo que es el orden material y será la base para poder construir más adelante su orden mental.

Si bien es verdad que nunca es tarde para comenzar, con el paso de los años hay que tener voluntad y hacer un mayor esfuerzo para aprender y obtener el hábito.

Pautas para empezar

Estas son algunas pautas e ideas que nos ayudarán a transmitir el valor del orden:

  • Predica con el ejemplo: para los más pequeños somos un modelo de conducta, todo lo que ven en nosotros lo repetirán después ellos. Trata de cumplir con lo mismo que les exiges a ellos. De nada sirve hablarles de orden si nuestra casa y nuestra vida son un pequeño caos.
  • Establece rutinas: podemos establecer pequeñas acciones encadenadas que se deben convertir en rutinas. Es decir, es importante que sepamos comunicar al niño, que detrás de una cosa, viene otra, de manera que a la actividad de jugar, le sigue la de recoger los juguetes; a la actividad de comer, le sigue la de llevar el plato y vaso al
    fregadero, y así sucesivamente. De esta forma, saben qué hacer, qué se espera de ellos y pueden predecir qué va a pasar.
  • Pequeñas acciones: haz que colabore en las tareas del hogar con pequeños detalles como dejar los zapatos en su sitio, tirar el pañal al cubo de la basura, la ropa al cesto, regar las plantas, preparar su ropa para el día siguiente,..
  • Sé concreto y conciso: decirle “recoge tu habitación” es una frase un tanto ambigua que puede dejar al niño esperando sin saber qué hacer, en cambio, instrucciones más precisas como: “coloca tus cuentos en la estantería” o “guarda las construcciones en su caja” son mucho más eficaces.
  • Sé comprensivo y realista: adquirir la habilidad del orden requiere de un proceso. Debemos entender que siendo tan pequeños no son capaces de recoger como nosotros. Ajustemos nuestras expectativas y marquemos los objetivos adaptados a la edad y capacidad de cada uno.
  • Motívales positivamente: con mucho cariño, paciencia y perseverancia. No le hagas ver el orden como una manía o imposición, si no como algo lógico y razonable, tenemos que ilusionar y motivar para que quieran ser ordenados. No podemos pretender que ordene si le estamos transmitiendo la orden a gritos o con enfado. Además al motivarlos, incrementará su nivel de autoestima y se sentirán capaces de hacer más cosas.
  • Organiza su espacio para que todo esté a su alcance: coloca todo lo que vaya a utilizar a su altura. A veces los niños no son ordenados simplemente porque no ponemos a su alcance todos los medios para que puedan serlo. Si no llegan al estante donde tienen los cuentos difícilmente podrán ordenarlos.
  • Define bien un lugar para cada cosa: esto les ayudará a saber donde localizar cada cosa y poder devolverlas a su lugar. Para facilitárselo pon letreros o dibujos que identifiquen el contenido.
  •  Ayúdale a recoger: al principio tendrás que enseñarle cómo recoger, dónde guardar cada cosa y cuándo se debe recoger, así le inculcamos el hábito y la mecánica de dejar las cosas recogidas una vez utilizadas. Explícales con cariño, cómo y por qué lo haces.
  • Conviértelo en un juego: la tarea le resultará más amena si lo entiende como una manera de divertirse. Crear simples juegos o recoger sus juguetes al ritmo de alguna canción harán la tarea más divertida.

 

Artículo escrito por Patricia Ferrández, professional organizer en Armonía Home, estudio de orden.

CONTINÚA LEYENDO