Tareas del hogar

Cómo enseñar al niño a hacer su cama paso a paso

Aunque no lo creas, enseñar al niño a realizar determinadas tareas en casa puede ser de muchísima ayuda a la hora de convertirse en adultos más independientes, saludables y felices. Y también son útiles para que los más pequeños ganen en confianza.

Cómo enseñar al niño a hacer su cama paso a paso
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Involucrar a los más pequeños en las diferentes tareas del hogar en ocasiones puede acabar siendo algo complejo y difícil. Por suerte, existen una serie de pautas, métodos y estrategias que pueden ser de mucha ayuda a la hora de conseguir que ayuden, poco a poco, de manera gradual.

Los expertos señalan que cuando los adultos delegan pequeñas tareas en los niños, adecuadas a su edad, tienden a volverse más independientes y decididos. Pero es necesario tener en cuenta que las tareas deben aplicarse de manera regular y, siempre, acorde a la edad que tengan nuestros hijos.

Por ejemplo, podemos enseñar y animar a nuestros hijos/as a recoger sus juguetes entre el segundo y el tercer año de vida, y empezar a hacer la cama o tirar la ropa sucia en el cesto a partir de los cuatro o cinco años de edad.

Y no debemos olvidarnos de otro aspecto fundamental: el punto de referencia más importante de los niños son sus padres, por lo que, si deseamos que empiecen a hacer las tareas del hogar, es esencial que en primer lugar vean a sus padres haciéndolo también, ya que este sería definitivamente el punto de partida. La pregunta es, ¿cómo podemos enseñar a nuestro hijo/a a hacer su cama? ¿A partir de qué edad sería recomendable?

¿Cuáles son los beneficios de enseñar a los niños a hacer las tareas?

Beneficios de que los niños hagan su propia cama
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Lo cierto es que una tarea doméstica simple, como hacer la cama, podría tener un impacto significativo en los más pequeños de la casa. No en vano, las investigaciones han demostrado que aquellos a quienes se les asignan tareas cuando son niños tienden a convertirse en adultos más independientes, saludables y felices.

De acuerdo a los expertos, los quehaceres de casa mejoran su autoestima, dado que les ayudan a reconocer que pueden marcar la diferencia. Además, adquieren una sensación de logro, viendo cómo su comportamiento puede afectar positivamente a otras personas.

Pero, ¿qué beneficios puede proporcionar a los niños/as la tarea de hacer la cama? Por ejemplo, les brinda el hábito de completar una tarea; proporciona una sensación de logro; mejora su autoestima y confianza en sí mismo; y empieza la jornada con una nota positiva.

Cómo enseñar a nuestro hijo a hacer la cama

Lo ideal es empezar proporcionando al niño/a instrucciones paso a paso, y con paciencia, para hacer la cama. Y esto, en realidad, podría incluir cualquier cosa, desde organizar las almohadas hasta levantar las sábanas y estirarlas. De hecho, todo dependerá de cuán desordenada se encuentre la cama.

Para comenzar, es conveniente mostrarle cada paso y explicarle cómo hacerlo. Por ejemplo, podríamos enseñarle a levantar la sábana y cómo enderezarla. Seguidamente, levantar la manta y acomodarla. Y, para terminar, acomodar y colocar las sábanas.

Podemos pedirle que se sitúe a un lado de la cama y solicitarle que enderece y coloque la roma de cama. Una vez hecho esto, pedir también que haga lo mismo por el otro lado. Eso sí, es importante mostrarle cómo se debería ver la cama una vez que esté hecha.

Es normal que, al principio, todo parezca un poco desordenado. Pero en realidad está bien. De hecho, cada vez que hagan la cama, es conveniente pedirle que se concentre en una habilidad distinta. Por ejemplo, podríamos pedirle primero que levante las sábanas para que cubran cada esquina y, luego, dedicarnos a alisarlas para eliminar las áreas más arrugadas.

Una vez que nuestro hijo/a ha dominado esta parte, podríamos pasar a la manta o al edredón. Y, luego, crear una forma de organizar las almohadas. 

Justo cuando empiecen a comprender todos los conceptos básicos, podríamos hacer que lo intente por sí mismo mientras lo supervisamos. Eso sí, al tratarse de una tarea específica, es una tarea que debería completarse todos los días, ya que ayudará a que se convierta en un hábito. Y esto podría motivarlo, además, a abordar otras tareas diferentes.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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