Vacaciones de verano

Cómo fomentar la lectura en verano

Durante las vacaciones de verano es normal que nuestros hijos se diviertan jugando y hagan menos tareas. ¿De qué forma podemos fomentar que lean más en verano? Descubre algunos consejos útiles que te ayudarán.

En verano cambian las rutinas y, a veces, las actividades más frecuentes y habituales pasan a un segundo plano. Parece que no queda tiempo para leer entre ir y venir de la playa y la piscina, de los viajes y las excursiones. Pero es muy importante que los niños y las niñas sigan leyendo durante las vacaciones de verano. Así que, ¿cómo podemos seguir fomentando la lectura en verano?

Trucos para fomentar la lectura en verano
Foto: Istock

Lo primero que debemos tener en cuenta es que los niños no deben asociar la lectura a una tarea. Leer también es jugar, es vivir aventuras, soñar, imaginar y hasta querer luego representar la historia mediante un juego.

Así que leer debe formar parte de sus rutinas diarias como cualquier otro juego más. Además, ya sabemos que cuanto más practiquen, aquellos que ya son lectores, con más fluidez leerán. De modo que, si siguen leyendo en verano, estarán más que preparados a la vuelta de vacaciones para comenzar el siguiente curso escolar.

Tanto si tienes un ávido lector o lectora, como si aún se resiste a convertir a los libros en unos grandes compañeros. Estas ideas para seguir fomentando la lectura de los niños durante las vacaciones de verano te ayudarán por igual.

1. Mantén un horario flexible

Ya sabemos que en verano suelen surgir planes y cambios de ideas de última hora. Así que como padres debemos ser flexibles a la hora de pensar en la lectura y no convertirla en una obligación preestablecida.

Lo mejor es poder proporcionar a nuestros peques un horario más relajado del que habitualmente tienen. Y dentro de este horario debemos reservar un tiempo mínimo de 15 o 20 minutos para leer juntos. Aunque solo sea esos minutos es más que suficiente.

2. La lectura no es una tarea

La lectura no debe ser una actividad que tu hijo o hija tenga que hacer. Si lo presentas como una tarea perderá todo el aliciente y el placer que conlleva. La lectura para los niños debe ser algo que quieran hacer. Y no hay mejor forma que ser su ejemplo y modelo.

Si queremos que los niños tengan una lectura activa, lo más recomendable es que nos convirtamos en sus modelos. Si tu peque ve cuánto te gusta leer y el tiempo que le dedicas a disfrutarlo, querrán unirse a esa diversión. El verano podría ser un buen momento para rescatar tus lecturas de la infancia y revivirlas leyéndolas con tu hijo o hija a la sombra de un árbol.

Por supuesto, también puedes dedicarte a tus lecturas favoritas de adulto, mientras que tu peque lee sus propios libros. Tiempo de lectura compartido, tiempo de ejemplo.

3. Cambia de escenario

Crea un ambiente agradable de lectura. Seguramente ya tendréis algún rincón de lectura; cómodo e inspirador. Si aún no lo tienes, es un buen momento para plantearlo. Siempre les inspirará a leer y hará que sumergirse en los libros sea aún más placentero. Ya que es verano podemos pensar en una hamaca en el patio o terraza, o un fuerte o refugio con telas suaves y frescas. Mantén lejos cualquier distracción.

De nada sirve toda la buena voluntad de tu peque por leer si la televisión está encendida invitándole a distraerse. Así que en el tiempo de lectura cuantos menos ruidos y entretenimientos mejor. Los libros también pueden acompañaros a la playa, a la piscina o al campo. Son grandes compañeros de viaje o de esperas en cualquier lugar. Ir al parque, sentarse bajo la sombra de un árbol y leer juntos.

4. Nuevos roles

Consejos útiles para que tu hijo lea más en verano
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Por lo general, la hora de lectura supone que seamos los padres y madres quienes les leemos en voz alta. Esta lectura en voz alta establece fuertes vínculos afectivos y emocionales, además, les permite atender a las entonaciones y variaciones del lenguaje. Pero, también, podemos invitarles a ellos a que nos lean. Cambiamos los papeles y que sean los niños y niñas quienes lean a las mamás y papás.

Esto no solo le ayudará con el vocabulario, sino también con la comprensión lectora. Y, por supuesto, muestra tu entusiasmo con la lectura. Ese entusiasmo motivará a tu hijo o hija a leer más.

5. Lee sus libros

Si ya es efectivo que nuestros hijos e hijas nos vean leer, imagina si nos ven elegir de manera voluntaria un libro suyo para nuestra propia lectura personal. La sorpresa por parte de ellos será mayúscula, sin duda alguna.

Sentirán que sus intereses y gustos son valorados, que su mundo infantil tiene cabida en el ajetreado y estresante mundo adulto. Suscitará la curiosidad por el libro elegido y, probablemente, se acurruque a tu lado para disfrutar de la lectura juntos. Así que, de vez en cuando, elige algunos de sus libros para ti. Hay grandes cuentos infantiles llenos de valores, emociones y ternura, o series por capítulos de aventuras y humor que resultan de lo más gratificantes.

6. Series, series y más series

Las sagas de libros son un gran aliciente de lectura. Ya que, a medida, que se va pasando de un libro a otro, basarán sus lecturas en sus conocimientos previos y tendrán una mejor comprensión de la trama, el escenario y los personajes. Una buena serie de libros mantendrá enganchado a tu peque a la lectura, ya que querrá seguir viviendo las aventuras de sus personajes favoritos.

Con estos seis sencillos consejos podrás seguir fomentando la lectura de tu hijo o hija, manteniendo su nivel de lectura y fomentando una buena relación con los libros.

Mónica Palacios

Mónica Palacios

Aprendiendo a ser madre, mientras comparto todo lo que aprendo Cuando me dijeron esa típica frase de “Cuando seas madre, tu vida cambiará”, no imaginaba cuánto. Mi hija llegó para cambiarlo todo y hacerme ver que solo quería ser la mejor versión de mí misma para ser la madre que ella necesitaba. La conciliación laboral fue imposible, y pronto supe que no volvería a mi anterior trabajo de profesora de alemán. Comencé a leer y formarme, y sentir la necesidad de compartir todo lo experimentado y sentido con otras madres. Así comenzó Los Cuentos de Mamá, como una voz más de una madre que admite sus errores, aprende, llora y ríe en la tarea más difícil que asumimos al ser madres y padres: la crianza. Los Cuentos de Mamá ha ido creciendo hasta convertirse en una gran comunidad, tanto en las redes sociales, como en el blog. Una comunidad que se nutre de las ideas y propuestas que comparto sobre juego independiente, crianza, libros, manualidades y actividades sencillas con las que seguir fomentando el asombro, la imaginación, la creatividad, la diversión y el aprendizaje de nuestros hijos.

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