Educación

Cómo hablar con tus hijos sobre la crisis de refugiados en Afganistán

Hablar con los niños sobre lo que está sucediendo en otros países como en Afganistán puede resultar bastante abrumador. Por ello os dejamos algunas recomendaciones de expertos para empezar una conversación.

Antes de la crisis migratoria de Afganistán ya había otras que llevan produciéndose desde la primavera árabe. Según la Agencia de la ONU para los Refugiados, al menos 82,4 millones de personas en todo el mundo se han visto obligadas a huir de sus hogares. Casi 26,4 millones de ellos son refugiados, y aproximadamente la mitad son menores de 18 años. 

La crisis puede ser difícil de abordar y explicar para cualquiera, pero es posible que vuestros hijos tengan preguntas que te gustaría responder de la mejor manera posible. "Desafortunadamente, hay momentos en los que tenemos que hablar con nuestros hijos sobre temas que son difíciles de entender incluso para los adultos, como la crisis de refugiados afganos", reconoce Jessica L. Griffin, directora ejecutiva de la Facultad de Medicina de la Universidad de Massachusetts.

Así es como la doctora Griffin, y otros expertos, recomiendan hablar con los niños sobre lo que está sucediendo:

Un buen primer paso es clasificar sus propios pensamientos y sentimientos sobre lo que ha visto que sucede con los refugiados en Afganistán y en otras partes del mundo, dice Jennifer King, profesora y directora del Centro sobre Trauma y Adversidad en Case-Western University. Una de las mejores formas de empezar la conversación es buscando información para llenar los huecos que no entienden los niños, es decir, explicarles todo aquello que son capaces de comprender.

Algunos padres se pueden preguntar qué es lo que debo contarle y lo que no a mi hijo. Según la doctora Griff, “hay que sentirse cómodo con lo que sea que estés trasmitiendo, como si fuera una lección de vida que quieres enseñarles a tus hijos”. También es importante recordar que hablar con los niños sobre temas difíciles, como lo que está sucediendo en Afganistán u otra tragedia, implica proporcionar información comprensible que sea apropiada para el desarrollo y al mismo tiempo tener en cuenta la variedad de sentimientos que los niños pueden tener, argumenta la doctora Griff. Es normal que los niños puedan tener emociones fuertes como tristeza, rabia o impotencia a la hora de conocer los hechos sucedidos en Afganistán.
 
La doctora ha querido clasificar la forma de contar a los niños noticias como las de Afganistán de varias maneras, según su edad:

7 años o menos

La doctora Griffin aconseja que es mejor abstenerse de hablar sobre la guerra u otros temas difíciles a menos que los niños lo mencionen, son temas complicados para los pequeños de la casa y difíciles de abordar.
 
Si lo ha mencionado o es mayor, se puede iniciar una conversación con sus hijo haciéndoles preguntas abiertas sobre lo que ya han visto o escuchado, escuchando atentamente sus respuestas. "Es probable que los niños de primaria tengan muchas preguntas, por lo que en realidad es una decisión personal sobre cuánto quieres que sepan", señala la doctora. Los padres también pueden orientarles e implicarles en aprender sobre modelos a seguir como la activista de derechos humanos Malala Yousafzai.
 
"Se puede decir algo tan simple como que la gente está peleando muy lejos sobre quién debería estar a cargo del país. El problema está muy lejos de nosotros, pero sigue siendo un gran problema'", señala la doctora.
 

En edad de la preadolescencia o adolescencia

Una buena forma de explicarlo es hablándoles claro como por ejemplo: "En Afganistán, hay un gran número de personas que han sido desplazadas o son refugiados, lo que significa que no es seguro para ellas puedan regresar a casa. Muchos de ellos están tratando de salir de su país, ya que puede que no sea seguro, y están tratando de encontrar un nuevo lugar para vivir".
 
La doctora comenta que es mejor dejar que les digan cómo se sienten, validen sus sentimientos y no acaben minimizándolos. Los adolescentes "buscan la contradicción y la complejidad en los problemas sociales, y es posible que quieran saber qué está haciendo al respecto", dice la doctora. 

Celia

Celia Martínez

Detrás de cada niño que cree en sí mismo, hay un progenitor que creyó en él primero. Así que… ¿por qué no construimos a través de la educación y el amor a niños fuertes para no tener que reparar adultos rotos?

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