Mejor pregúntales así

Cómo hacer preguntas abiertas a los niños y qué beneficios tiene

Si quieres mejorar el vínculo con tu hijo y potenciar su expresión oral y su creatividad, hazles preguntas abiertas. Mira aquí algunos consejos que pueden servirte de ayuda.

madre e hija
Fuente: iStock

Quizá nunca lo has pensado, pero la forma en la que les haces preguntas a tus hijos va a hacer que su respuesta sea de una u otra manera. Si lo que buscas es que haya una buena comunicación y que además mejore vuestro vínculo, prueba a hacerles preguntas abiertas a los niños. Mira sus beneficios y algunos consejos para saber plantearlas.

Cambia la forma de tus preguntas

Un error habitual que podemos cometer es hacerles a los peques preguntas que sean demasiado cerradas. Es decir, preguntas que no permiten que los niños se expresen libremente y que tampoco les hagan dar muchos detalles.

Por eso, lo mejor es intentar hacer preguntas que den pie a respuestas abiertas, porque, aunque no lo parezca, pueden aportar a los niños numerosos beneficios.

Beneficios de las preguntas abiertas

Las preguntas abiertas son mucho más enriquecedoras y nos ayudan a conocer mucho mejor a los niños. Asimismo, les aporta beneficios como los siguientes:

  • Crean un ambiente de confianza. Responder a preguntas de este estilo, generan en el niño la sensación de libertad para expresarse que necesita.
  • Mejoran la creatividad, la memoria y la curiosidad. Teniendo en cuenta que la respuesta va a ser algo más que un “sí” o un “bien”, el niño tendrá que ser creativo y aprender a expresarse. Además, también echará mano de la memoria y es una buena manera de estimular su curiosidad y que ellos también pregunten.
  • Potencian la expresión oral. Considerando el punto anterior, es lógico que se mejore la capacidad de expresión de un niño, así como sus habilidades comunicativas y lingüísticas. El propio hecho de dialogar hace que el niño vaya entendiendo la importancia de escuchar a quien habla y a respetar el turno de palabra.
  • Estimulan el razonamiento y el pensamiento crítico.
  • Fortalecen la confianza y los vínculos familiares. Los padres se interesan por los gustos y las experiencias de sus hijos y los niños, por su parte, se sienten escuchados y comprendidos.

Así puedes hacer preguntas abiertas

Si quieres cambiar la forma en la que les haces preguntas a tus hijos, toma nota de estas recomendaciones para reformularlas y convertirlas en preguntas abiertas:

  • Piensa si la pregunta que le haces al niño permite que él pueda responderte ampliamente, es decir, no le preguntes algo que pueda contestar con una respuesta cerrada, como un “sí” o “no”. Debe permitir más alternativas. Por ejemplo, en vez de decir “¿te lo has pasado bien con tu amigo?”, prueba a decirle: “¿qué habéis hecho hoy?”, “¿qué es lo que más os ha gustado hacer?”, …
  • Utiliza “qué, quién, dónde, cuándo, cómo y por qué” para empezar las preguntas. Estos pronombres interrogativos permiten que las respuestas puedan ser mucho más variadas.
  • Cuando vayas a preguntar, hazlo poco a poco, de lo contrario el niño puede sentirse abrumado con demasiadas preguntas.
  • Recuerda la edad del niño y adáptate a su nivel. Cuanto más pequeño es un niño, más concreta debe ser la pregunta.
  • Escucha atentamente lo que te contesta. Muchas veces su respuesta está llena de detalles sobre los que le podemos seguir preguntando e interesándonos.
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Claudia Escribano

Periodista y curiosa. Aunque lo último es por naturaleza, para eso no existen títulos universitarios. Me encanta descubrir cosas nuevas y transmitirlas a los demás. Y para eso utilizo las palabras, la fotografía o todo aquello que me permita comunicar. ¡Mi objetivo aquí es haceros llegar muchas de ellas!

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