Aprendizaje infantil

Cómo preparar mejor a los niños para la enseñanza a semipresencial

Tener en casa un espacio destinado para la enseñanza y el estudio de los niños y jóvenes es esencial, especialmente en tiempos de coronavirus, cuando el comienzo de las clases será semipresencial en algunas edades (particularmente en Bachillerato, FP y en la Universidad).

Parece que el nuevo coronavirus ha llegado para quedarse. Y, además, también lo ha hecho para provocar un cambio drástico en nuestras vidas. Y también en la de los más pequeños de la casa. Al final abrupto de las clases y a los meses que pasaron en confinamiento, debemos sumarle un comienzo de la escuela extraño y poco común, debido principalmente al uso obligatorio de la mascarilla (en niños/as a partir de los 6 años de edad), a la creación de los conocidos como grupos burbuja, y a la eliminación de todas aquellas actividades que, en el interior del aula, suponía tocar elementos, utensilios y juguetes.

En algunos países europeos están utilizando lo que se conoce como “modelo mixto”, que implica una combinación de aprendizaje común en el aula, un aprendizaje en línea desde casa, y la realización de tareas. Es lo que ha ocurrido en Escocia, en el que se está utilizando un “modelo combinado” que implicará un estudio a tiempo parcial en la escuela combinado con algo de aprendizaje en el hogar.

Una vez que ya han comenzado las clases de Infantil y Primaria en la mayoría de Comunidades Autónomas de nuestro país, en algunas regiones se ha establecido la posibilidad de instalar un modelo semipresencial en el resto de niveles educativos, lo que significaría que los alumnos de la ESO, de Bachillerato, de Formación Profesional y de las distintas Universidades podrían acudir a clases presencialmente algunos días a la semana, y el resto asistir desde casa vía online.

Pero, ¿cómo podríamos preparar mejor a nuestros hijos para la enseñanza semipresencial? Uno de los consejos básicos a seguir desde un primer momento es crear un nuevo espacio que ayude al niño a sentirse concentrado y cómodo. Se convierte, de hecho, en una de las recomendaciones esenciales para empezar.

Cómo configurar un espacio de aprendizaje virtual en casa para los niños

Actualizar el entorno de aprendizaje en el hogar es esencial cuando sabemos que nuestro hijo/a tendrá una enseñanza semipresencial a lo largo del presente curso. Y aún estás a tiempo: con los consejos que te proponemos a continuación podrás conseguirlo en poco tiempo.

Establece un lugar adecuado donde estudiar

Si bien es cierto que algunos niños que tienden a distraerse más prefieren un escritorio o una mesa donde estudiar en su habitación, todo depende de la edad. Por ejemplo, los niños en edad preescolar y de primaria suelen querer estar donde está la acción, por lo que en la mayoría de las ocasiones estarán cerca de nosotros.

Esto puede ser tremendamente positivo, puesto que podremos ayudarlos a resolver las dudas que puedan tener en todo momento, y les será de utilidad a la hora de concentrarse mejor. Una opción útil es convertir un comedor poco utilizado en un área de aprendizaje.

Y es que contar con un espacio separado es de enorme utilidad a la hora de conseguir que los niños adopten una mentalidad diferente; de esta manera, pueden estar listos para concentrarse justo en el momento en el que se sitúan en esa área de estudio.

Pero para conseguirlo no es necesario tener un cuarto o una habitación libre. Si no es posible, bastará con añadir una mesa pequeña a la sala de estar o designar un rincón de la cocina donde colocar una mesa de trabajo.

Todo adecuadamente organizado

Es esencial mantener el escritorio correctamente ordenado, puesto que es normal que el niño tienda a distraerse con demasiada facilidad, especialmente si son todavía algo pequeños. Es recomendable guardar los papeles y los materiales que no vaya a utilizar en un estante, y utilizar etiquetas o recipientes transparentes para que los niños puedan seguir un cómodo y útil sistema de clasificación.

Colocar un riel sobre el escritorio, y unos cuantos cubos de colores, será suficiente para guardar aquellos artículos de uso más intensivo, como bolígrafos y lápices. Mientras que un tablero de corcho será ideal para tener un lugar donde colocar recordatorios y un calendario.

La ergonomía y el tamaño son esenciales

Quizá pienses que el niño está cómodo haciendo los deberes en su cama. Aunque pueda ser así, es esencial buscar una configuración lo más ergonómica posible, para que una adecuada postura ayude a inculcarle buenos hábitos a la hora de sentarse, y le proporcione además una mayor comodidad al apoyar las habilidades de escritura.

Si el cuerpo no se encuentra en la posición correcta cuando escribe, el niño tendrá que trabajar más, por lo que es probable que el cansancio aparezca antes, y que la letra también se muestre más desordenada.

Por todo ello, es de vital importancia que, cuando el niño esté sentado, su escritorio debe situarse a la altura del codo en reposo, o bien ligeramente por debajo de ella. Además, sus pies deben colocarse firmemente en el suelo. Para conseguirlo, tanto las mesas como las sillas ajustables, o de tamaño infantil si el niño/a todavía es pequeño, son muy interesantes.

Elimina toda distracción

Si los hermanos tienen problemas para compartir un espacio, puedes optar por separar sus escritorios con la ayuda de una estantería alta. Pero, ¿y si se encuentran sentados en la misma mesa? En este caso puedes optar por una pantalla de mesa o incluso una simple caja de cartón.

Sin embargo, si el hermano/a todavía es un niño pequeño, es posible mantenerlo detrás de una puerta para bebés siempre que sea posible. Mientras que un ventilador o un dispositivo de ruido blanco podrían ser de utilidad a la hora de eliminar el sonido / ruido de fondo.

Opta por distintas áreas de trabajo

Los expertos recomiendan tener distintas zonas para aprender dentro de casa. Por ejemplo, un escritorio específico donde trabajar y estudiar, la mesa del comedor para realizar determinados proyectos de la escuela, y un rincón donde poder leer tranquila y relajadamente.

Al igual que ocurre con los adultos, los niños también necesitan tomarse descansos, cambiar de aires de vez en cuando y cambiar de posición. Y los estudios han mostrado que el aprendizaje en distintos lugares ayuda a mejorar la capacidad del estudiante para asimilar y recordar mejor la información.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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