Así puedes utilizarla

Cómo usar la inteligencia emocional para educar a los niños

La inteligencia emocional es beneficiosa en nuestras vidas. Utilizarla para educar a los niños es una muy buena idea. Mira aquí algunas recomendaciones para aplicarla a la crianza.

Es un concepto que está en boca de todos: la inteligencia emocional. Pero… ¿Realmente sabemos qué es y cómo ponerla en práctica? Utilizarla con los niños es una gran herramienta para su educación. Veamos qué es, en qué se basa y cómo podemos usarla con los más pequeños de la casa.

Educar a los niños no es una tarea sencilla, no existen recetas con los ingredientes exactos para dar a los menores la educación perfecta, esta depende de muchos factores. Eso sí, lo que sí podemos hacer es ayudarnos de algunos conceptos como el de la inteligencia emocional.

Llamamos inteligencia emocional al conjunto de habilidades que nos ayuda a manejar y gestionar nuestras emociones, a empatizarnos con los demás y a comprometernos con las cosas.

Se sustenta en cinco pilares clave: el autoconocimiento emocional, la empatía, el autocontrol de las emociones, la automotivación y las habilidades sociales. Lo mejor que podemos hacer es aplicar cada uno de estos pilares a la educación de los más pequeños. Veamos cómo a continuación.

Claves de inteligencia emocional para educar a los niños

Puedes utilizar de esta manera la inteligencia emocional:

Ten en cuenta tu autoconocimiento emocional

Este autoconocimiento se refiere a aquel que tenemos sobre nuestras emociones y sentimientos y de cómo estos nos influyen. Tenemos que ser conscientes de que nuestro estado de ánimo afecta a la manera en que nos comportamos. Por eso debemos tratar de detectar cuáles son nuestras debilidades, para que de esa forma actuemos más conscientemente no solo con nosotros mismos, sino también a la hora de criar a los niños. Para ello lo que debemos hacer es escuchar nuestras emociones, darles nombre, reflexionar, y darnos espacio para expresarlas.

No olvides el autocontrol

Si bien es importante identificar las emociones y tenerlas en cuenta, también lo es saber autocontrolarse. El autocontrol autocontrol emocional nos ayuda a gestionar los sentimientos y a no dejar que nos dominen, es decir, nos permite dominarlos.

En la crianza esto es beneficioso porque no nos dejamos llevar por la impulsividad y tomamos decisiones siendo conscientes de ellas. Y esto es un hábito muy bueno para inculcar a los niños porque es importante que aprendan a fijarse en sus emociones y a adaptarlas a las situaciones que se les presenten. Recuerda que los pequeños absorben como esponjas, ten el comportamiento que quisieras que ellos tuvieran.

Usa la empatía

Además de reconocer nuestras propias emociones, también debemos saber identificar las de los demás y por eso la empatía es esencial. Saber reconocer cuándo los pequeños están tristes, enfadados o molestos para ayudarlos o darles apoyo es fundamental. Para poner en práctica la empatía, intenta ponerte en el lugar del otro, eliminando los juicios personales que tengas. Te ayudará a crear un mejor vínculo, en este caso, con tus hijos.

Motívate y enseña a automotivarse

Puede parecer algo sin más, pero saber automotivarse en fundamental en nuestras vidas. Enseña a tu hijo a motivarse a sí mismo, a lugar contra las dificultades y a tener el objetivo de seguir mejorando. Es muy importante que los niños aprendan a tener propósitos y metas, a ser comprometidos y a no perder la ilusión. La motivación es el motor de la vida.

Potencia las habilidades sociales

Los niños deben potenciar su socialización, necesitan hacer amigos y relacionarse con los demás para tener un buen desarrollo. Como padres lo que se puede hacer es enseñarles a respetar al resto de personas, a tener normas de comportamiento adecuadas, reglas de educación y, sobre todo, a saber ser ellos mismos, estén con quién estén.

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