Niños agresivos

Conductas agresivas en niños: causas y consejos

Al llegar a una determinada edad, si percibimos que no se trata de las típicas rabietas infantiles, sino que son más bien conductas violentas que ocurren de forma sucesiva, debemos plantearnos cómo hacer desaparecer este problema. Veamos algunos consejos que podemos tener en cuenta para ayudar a los niños.

niño agresivo
Fuente: iStock

Cuando son pequeños, la mayoría de niños vive una época típica de rabietas. Están aprendiendo a gestionar sus emociones. Y es que, que un niño de vez en cuando se enfade no significa que sea violento. El problema llega cuando crece y en torno a los siete años de edad muestra conductas como insultar, golpear a personas o así mismos, tirar objetos, usar palabrotas, chillar… Lo hace para resolver ciertas situaciones, pero en estos casos sí que estaríamos hablando de formas de actuar agresivas.

La explicación para este comportamiento violento es compleja. Sobre todo, porque no existen unas causas concretas, unos factores individuales o unos familiares que lo expliquen. Debe entenderse como algo más general y amplio, como un gran conjunto de desencadenantes.

Algunos factores son, por ejemplo, los genes, algunos expertos hablan de la relación de los niveles de serotonina con estas conductas agresivas. Por otra parte, el tipo de disciplina que imponen los padres, si es muy fuerte o sí usa la violencia hace aumentar la posibilidad de que los niños la utilicen.

Asimismo, otros motivos puedes ser el tipo de ambiente familiar, la edad de la madre, el carácter del niño, las alteraciones como el déficit de atención infantil, la relación entre padres e hijos, la inexistencia de disciplina, entre otros.

Consejos para controlar esta conducta

Antes de nada, debemos tener en cuenta algo fundamental y es que para tratar este problema no solo debemos intentar reducir o hacer desaparecer esta clase de comportamiento. También hay que potenciar y establecer conductas alternativas. Estos son algunas recomendaciones que quizá pueden ayudar a mejorar la conducta de los más pequeños:

  • Enséñale las normas, pon límites. Al igual que no nacen sabiendo comer, andar o hablar, tampoco conocen las reglas de una buena conducta y esto también forma parte de la crianza. Además, por su propio instinto es normal que tengan un gran interés por conocer, tocar y explorar su entorno, por lo que debes marcar los límites.
  • No lo amenaces. No se trata de amenazarlo cuando hace algo mal. De hecho, tiene más efectividad que le enseñes una forma de actuar alternativa que sea la apropiada y que tú respondas de manera positiva cuando tenga un comportamiento adecuado. Esto será mucho mejor que decir “como no dejes eso, verás…”.
  • No utilices conductas agresivas si no quieres que el niño las tenga. Esto es más que evidente, no le pidas que no utilice la violencia y a la vez tú hagas uso de ella. Si en vez de ello, le enseñas a comunicarse para acabar con el problema, con esto también estaréis enseñando a resolver los conflictos a través de la palabra, algo mucho más civilizado que usando la violencia.
  • Elogia su buen comportamiento. Cuando el pequeño se haya comportado bien, díselo. Tendrá efectos positivos en él y entenderá cómo sí debe comportarse.
  • Controla tu propio carácter. Si quieres que tu hijo aprenda a controlar su conducta debes empezar por ti para dar ejemplo. Si alguna cosa te enfada debes responder al enfado con tranquilidad, los niños se dan cuenta de todo
  • Mantente firme. Si tu hijo se ha comportado mal, debes hacérselo saber. Esto no quiere decir que seas mal padre, no debes sentirte culpable. Debes encargarte de que tu niño entienda que sus actos tienen unas consecuencias.
foto claudia

Claudia Escribano

Periodista y curiosa. Aunque lo último es por naturaleza, para eso no existen títulos universitarios. Me encanta descubrir cosas nuevas y transmitirlas a los demás. Y para eso utilizo las palabras, la fotografía o todo aquello que me permita comunicar. ¡Mi objetivo aquí es haceros llegar muchas de ellas!

Vídeo de la semana

Continúa leyendo