La importancia de conocer su carácter

Conoce el carácter de tu hijo y actúa según como sea

Algo muy útil a la hora de educar a los niños es conocer su temperamento, y es que, el de cada peque es único e irrepetible. Mira más acerca de ello.

Más allá del físico, puede que te hayas dado cuenta de lo diferentes que son tus hijos entre sí, o de lo parecido que es uno contigo. Mientras el mayor es muy tranquilo, el otro no para quieto. Uno es muy sociable y al otro le cuesta adaptarse a los cambios.

Y es que, aunque hayan sido criados por los mismos padres y en las mismas circunstancias, cada uno tiene una forma de ver la vida totalmente distinta. Esto es porque cada uno tiene una personalidad, un temperamento, y es fundamental tratar de conocer cómo es el de cada niño para así actuar en base a ello.

La importancia de conocer el temperamento de tu hijo

El temperamento de cualquier persona engloba nuestros rasgos personales y también las respuestas que damos ante las circunstancias de la vida. Por lo general, las características que lo definen son las siguientes:

  • El nivel de actividad
  • La reacción a nuevas personas
  • La sensibilidad
  • La reacción a nuevas situaciones
  • La adaptabilidad a las experiencias nuevas
  • La tolerancia a la frustración
  • El estado de ánimo general
  • El nivel de intensidad

Cada niño va a tener unas características únicas, por lo que se va a percibir a sí mismo y va a adaptarse a las situaciones de manera diferente que los demás. Conocer cómo es cada uno de tus hijos es importante porque te ayudará a entender mejor sus necesidades. Veamos algunas recomendaciones.

Consejos para actuar con tu hijo

Como decimos, lo mejor que puedes hacer es observar la forma de ser de tu niño y actuar teniéndolo en cuenta.

Acepta el temperamento de tu hijo

Algo que tienes que considerar desde el principio es que, si bien los propios hermanos pueden tener diferentes temperamentos, también puede haber diferencias entre los padres y los hijos.

Por eso, debes aceptar su forma de ser, ya que esa diferencia, en ocasiones, puede llevar al conflicto. No obstante, en lugar de frustrarte o enfadarte, intenta llegar a un acuerdo. Por ejemplo, si a ti te encanta salir fuera, pero el pequeño es más casero, puedes intentar negociar y llegar a un acuerdo, ¿qué tal dar una vuelta en familia y luego hacer un plan en casa que le guste a él?

Separa tus necesidades de las suyas

También debes tener en cuenta que sus necesidades no van a ser las mismas que las tuyas, y si bien el peque en algún momento necesita actividad social, no quiere decir que en ese momento tú la necesites. Los niños, por pequeños que sean, tienen sus propias personalidades únicas.

Mira los rasgos de tu hijo como una virtud

Sea como sea el temperamento de tus hijos, mira sus características como 9. No les juzgues ni te sientas juzgado por nadie, por mucho que los demás puedan tener comentarios negativos acerca de su carácter.

Adapta tu forma de educar según la personalidad de los niños

Reconoce la personalidad de cada uno de tus hijos y actúa en base a ello. Quizá la manera de educar que has tenido con tu hijo mayor, no funcione igual con el más pequeño.

Al fin y al cabo, el temperamento es la suma de muchos factores: las experiencias vividas, la cultura, el ambiente familiar y social, el desarrollo físico… De hecho, hay que saber que el temperamento no es fijo y que se puede ir moldeando. Una persona introvertida puede ser más sociable cuando va creciendo, por ejemplo. De este modo, lo importante es ir conociendo a los niños y actuar siempre facilitando su desarrollo.

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