Trucos que funcionan

Consejos para evitar llegar tarde al colegio

Si tenéis niños pequeños en casa es imposible controlarlo todo pero sí se pueden tener en cuenta determinados factores que, de controlarlos, limitarán las veces que no lleguéis a tiempo a clase.

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Foto: Pexels

Quizá pequemos de reiterativos al querer intentar ayudarte a no llegar al cole tarde cada mañana, pero si estás leyendo estas líneas es que todo lo leído, escuchado al respecto no ha dado sus frutos en el comienzo del nuevo curso escolar, así que puede que te interese lo que tenemos que contarte al respecto.

De entrada, estamos aquí para compartir consejos que funcionan en base a nuestra experiencia, pero no para crearte falsas esperanzas, por lo que te somos completamente sinceros: si a tu pequeño de tres añitos le da por tener una rabieta a las 8:20 de la mañana y tenéis que estar a las 9 en el cole, lo más probable es que no lleguéis. Esto es, no todo se puede controlar cuando hay peques de por medio y el reloj marca una hora tope, pero sí que se pueden tomar medidas para “controlar” todo lo demás, que no es poco. 

A continuación te recordamos cuáles son las que mejor funcionan para limitar al máximo las veces que llegaréis tarde al cole este curso: 

No pecar de optimistas

Si en vuestra imaginación necesitáis 60 minutos desde que levantáis a los peques hasta que llegáis al cole, planead la mañana con 75 minutos de margen. Siempre un cuarto de hora añadido a la previsión más optimista porque es altamente probable que los acabéis necesitando. Siempre ocurren imprevistos: rabietas, pereza en la cama, tardanza en el desayuno, un escape, un cambio de ropa antes de salir, atasco si vais en coche, etcétera.

Acostarse en hora

Es esencial que así sea para que los peques se levanten descansados y animados, mucho más ágiles que si les despertáis cuando todavía necesitan un par de horas más de sueño. Se levantarán más rápido, limitaréis el riesgo de cabreos y rabietas si están en edad de tenerlas y su predisposición será mejor en general, de forma que serán más efectivos en cada una de las tareas que hay que hacer antes de ir a clase.

Las duchas, después de clase

En los niños pequeños esto es lo habitual, pero cuando se hacen mayores se va igualando la balanza porque algunos prefieren ducharse por la mañana, sobre todo en la adolescencia. Insistidles en que, o se levantan con el suficiente tiempo, o lo mejor es que se duchen por la noche porque de lo contrario os retrasa unos minutos que pueden ser decisivos para no llegar tarde.

Ropa y mochila preparadas por la noche

Este consejo debería ir el primero de la lista pero lo normal es que ya hayas caído en ello sin necesidad de que nadie te lo recuerde porque es evidente que os ahorra tiempo al día siguiente tenerlo todo preparado, tanto la ropa como la mochila. ¡Dejad hasta las zapatillas en la puerta ya listas! Es más, os recomendamos que dejéis preparada por la noche, después de recoger la cocina tras la cena, la mesa del desayuno porque así os ahorraréis otros minutos. Todo suma. 

Poner horarios límites

Desgraciadamente no queda otra en muchas ocasiones que poner horarios límite. Fijad dos por lo menos: el de la hora de dejar de desayunar y lavarse los dientes y el de salida por la puerta de casa. Las primeras veces se enfadarán si se quedan sin terminar de desayunar, pero aprenderán rápido la lección, y una cosa es educar en positivo y otra llegar tarde por no ponerle remedio.

Transporte rápido y sostenible

No todas las familias pueden ahorrarse el coche para ir a clase pero si tenéis esa suerte, no hay mejor consejo para llegar a tiempo si los niños son pequeños que animarles a ir en bici o patinete al cole. La mayoría de centros educativos tienen espacios reservados para dejarlos aparcados así que no tendréis que volver a casa con ellos en la mano. Puede que os hagan correr de lo rápido que irán -si es así, piensa en encargarle un patinete a los Reyes Magos…-, pero a tiempo llegaréis.

Planead una recompensa si llegáis con tiempo

Nos referimos por recompensa, por ejemplo, a leer un cuento en la puerta del cole si os sobra tiempo al llegar. O a parar un segundo en el parque de al lado para que se tiren una vez por su tobogán favorito antes de cruzar y entrar en clase. Este truco es muy eficaz sobre todo con los más pequeños, evidentemente.

Rubén

Rubén García Díaz

Papá de dos niñas y periodista, la mejor combinación para que broten dudas, curiosidades, consejos efectivos (también otros que no lo son tanto) y experiencias satisfactorias que compartir en este espacio privilegiado para ello.

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