Coronavirus

Coronavirus y vuelta al colegio: el riesgo de los niños asintomáticos

A medida que los niños comienzan la vuelta al cole en cada Comunidad Autónoma, la comunidad educativa sigue alertando acerca de las posibilidades de que los colegios deban cerrar como consecuencia de brotes, especialmente debido al volumen de niños que cursan presintomáticos y asintomáticos.

Los científicos son claros: es urgente comprender cuál es el papel real de los niños en la transmisión del SARS-CoV-2, dadas sus implicaciones en relación con la reapertura de las escuelas, y los diferentes contactos intergeneracionales. Y es que mientras continúa el debate sobre el comienzo de las clases dentro de apenas unos días, muchos padres se preguntan si los niños asintomáticos con COVID-19 podrían acabar propagando silenciosamente el nuevo coronavirus a medida que pasen los días.

Es evidente que todavía queda mucho por aprender acerca de la cinética del virus en los niños. Pero los expertos coinciden en señalar que apenas una pequeña proporción de los casos totales de COVID-19 son niños (menos del 5 por ciento). Y que, cuando se les diagnostica la enfermedad, la mayoría presenta menos probabilidades de ser hospitalizados, o tener resultados fatales, en comparación con los adultos.

De hecho, distintos estudios han mostrado que los niños tienen más probabilidades de presentar una infección leve o incluso una infección asintomática, lo que significa que la infección podría no ser debidamente diagnosticada, o bien pasar prácticamente desapercibida. 

Por el momento, sí se sabe que, cuando son sintomáticos, los niños transmiten, esparcen y propagan el virus en cantidades similares a los adultos, pudiendo infectar a otros de forma similar. Además, como ya te mencionamos en su momento, un estudio publicado en el mes de julio constató que los niños tendrían incluso mayor carga viral en nariz y garganta en comparación con los adultos de lo que se creía en un primer momento, por lo que es evidente que sí podrían transmitir la enfermedad, incluso más fácilmente.

Lo que puede hacer que nos realicemos la siguiente pregunta: ¿los niños asintomáticos podrían también transmitir el nuevo coronavirus, de la misma manera que lo hacen los adultos?

Los niños asintomáticos y la transmisión del nuevo coronavirus

El pasado viernes 28 de agosto de 2020 se publicó en JAMA Pediatrics un estudio en el que se concluyó que los niños infectados con COVID-19 podían eliminar el virus durante semanas, incluso aunque no hubieran desarrollo síntomas o estos hubieran desaparecido.

Para llegar a esas conclusiones, los investigadores observaron a un total de 91 niños con COVID-19 entre el 18 de febrero al 31 de marzo en 22 hospitales de Corea del Sur, uno de los primeros países afectados por la pandemia de coronavirus.

Se descubrió que alrededor del 22 por ciento de los niños, menores de 19 años de edad, eran asintomáticos, lo que significa que nunca desarrollaron síntomas. Mientras que, el resto, tenían síntomas que fueron detectados antes poco después de su diagnóstico. La duración de los síntomas varió, e incluso algunos de los niños presentaron síntomas únicamente durante 3 días, mientras que otros los tuvieron durante casi tres semanas.

Pero los investigadores indicaron que el virus fue detectable en las vías respiratorias de los niños durante un promedio de dos semanas y medias. Aunque encontraron que casi la mitad de los niños sintomáticos, y una quinta parte de los niños asintomáticos, seguían presentando muestras del virus después de ser evaluados a las tres semanas. Y que, incluso, la duración de la presencia del virus en los niños asintomáticos puede incluso ser mayor, dado que se desconoce la fecha real de su infección.

Otro estudio, publicado el 19 de agosto en The Journal of Pediatrics, muestra que los niños pueden desempeñar un papel más importante en la propagación comunitaria de COVID-19 de lo que se creía anteriormente. En esa investigación se encontró que los niños infectados, incluso aquellos que no presentan síntomas, pueden tener niveles más altos de virus en las vías respiratorias que los adultos hospitalizados en unidades de cuidados intensivos.

Más de una cuarta parte de los 192 niños inscritos en el estudio dieron positivo por COVID-19, y los científicos advierten que los diferentes entornos educativos, desde la guardería hasta la escuela secundaria, deberían tener en cuenta la nueva información.

De acuerdo a los investigadores, “lo que más nos sorprendió fue que los niños portaban cargas virales muy altas en las secreciones de las vías respiratorias, cargas que eran más altas que los adultos que están hospitalizados por su enfermedad grave de COVID”.

¿Y qué significa que una persona, en este caso un niño, tenga una carga viral más alta? En los virus respiratorios, por ejemplo, significa que es más probable que el virus pase de una persona a otra porque se transmite a través de gotitas.

También debemos mencionar un nuevo estudio publicado en Corea del Sur hace algunas semanas en la edición de JAMA Internal Medicine, en el que se constató que las personas sin síntomas portan la misma cantidad del virus en la nariz, garganta y pulmones que las que tienen síntomas, y durante casi el mismo tiempo.

A finales de agosto un estudio español encontró que la tasa de contagios entre los menores en campamentos de verano había sido baja (concretamente casi seis veces más baja que la de la población general en las áreas donde estaban ubicados los campamentos). Sin embargo, los propios autores fueron claros al respecto, indicando que los resultados obtenidos no son “directamente extrapolables” a los entornos escolares, porque las actividades de estos campamentos se llevaron a cabo, en su mayoría, al aire libre y en grupos de menos de diez niños.

Lo que, sin duda alguna, continúa aumentando las dudas acerca de la posible -e inminente- vuelta a las aulas dentro de apenas unos días.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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