Desarrollo infantil

Crecer rodeado de árboles ayuda a tu hijo más de lo que crees

Un estudio demuestra que la crianza en un entorno arbolado se relaciona positivamente con el desarrollo de la memoria y la capacidad de atención.

Un estudio realizado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), ha concluido que vivir en un entorno arbolado es más favorable al desarrollo infantil que hacerlo en espacios pavimentados. Esto se debe a que los espacios llenos de árboles son capaces de disminuir notablemente los niveles de contaminación y ruido a la vez que también mitigan el calor de manera considerable. 

El estudio ha sido publicado en la revista "Environment International", y ha sido liderado por la doctora Matilda van den Bosch, especializada en el ámbito de la salud pública. Llevado a cabo en el área metropolitana de Vancouver (Canadá), incluye datos de 27.539 niños. Los datos fueron recogidos entre 2000 y 2005, años en los que se siguió a esta población infantil desde su nacimiento hasta los cinco años, edad en la que sus maestros recogieron datos relacionados con su salud física, madurez emocional o sus capacidades cognitivas y lingüísticas entre otros. 

Crecer rodeado de árboles ayuda a tu hijo más de lo que crees
Fuente: iStock

La conclusión del estudio ha sido que los espacios verdes, aparte de relacionarse con una mejor memoria y atención, están también conectados con un menor número de problemas emocionales y de comportamiento. Esto esta a su vez conectado directamente con la obtención de unos mejores resultados académicos por parte de los pequeños que crecen en este tipo de entornos. 

No contentos solo con esto, los investigadores han querido saber también si el tipo de vegetación que rodea el entorno tiene algo que ver. Con este objetivo en mente, han deducido que las extensiones de césped ayudan a la realización de actividades en grupo, lo que a su vez favorece el bienestar social. El pavimento, en contraposición con los entornos arbolados o las extensiones de césped, favorece a la contaminación atmosférica y acústica

Este "descubrimiento" concuerda con otros estudios ya realizados anteriormente. Uno de estos se llevó a cabo en Londres el año pasado. En el, participaron unos 3.500 niños de entre 9 y 15 años de edad. Los niños que pasaban más tiempo cerca de los bosques mostraron un mejor desempeño cognitivo y salud mental en la adolescencia.

Mayor y mejor desarrollo

La doctora que lideró el estudio, Van den Bosch, declaraba a la agencia EFE que "aunque se necesitan más estudios al respecto, estos datos pueden ser útiles a la hora de planificar entornos urbanos. Sugieren que convertir las superficies pavimentadas en zonas verdes y, en particular, aumentar la presencia de árboles en los barrios puede tener efectos positivos en la salud y el desarrollo de la primera infancia".

La exposición a las superficies pavimentadas se asoció en el estudio con un menor desarrollo infantil, mientras que los niños que crecieron en un terreno lleno de vegetación ofrecieron a los investigadores las calificaciones de desarrollo más altas del estudio llevado a cabo por el Instituto de Salud Global de Barcelona.

 

Otros beneficios de crecer en un ambiente rural

Para muchos, el pensar en un pueblo es también sinónimo de pensar en la cultura, de pensar en la tradición o incluso en una época pasada. Estudios como estos son necesarios para recordar a la gente que vivir en un núcleo rural no está nada mal. Mucho mejor de lo que puedes pensar en un primer momento. 

En los pueblos, se ejercitan una serie de rasgos, cualidades y características que son más difíciles de obtener en ciudades o núcleos urbanos. Algunos de los beneficios de vivir en un pueblo nos los presentan los expertos de Generali:

  • La socialización: Es una de las características que más se fomentan en los pueblos. Al ser núcleos urbanos pequeños, la gente tiende a conocerse entre sí, lo que desemboca en el establecimiento de relaciones más cercanas entre las personas.
  • La tranquilidad: Un pueblo es la epítome de la tranquilidad. En él puedes disfrutar de la naturaleza (y sus beneficios, como bien indica el estudio del ISGlobal) y sus paisajes o de la seguridad y el respeto que se respira en los pueblos. 
  • La tradición: En los núcleos rurales, aún es frecuente ver oficios o costumbres que ya han desaparecido en lugares más cosmopolitas de nuestro país. Gracias a estas tradiciones, hoy en día somos quienes somos. Estaría bien que no quedasen en el olvido.
  • El aire puro: Una de las grandes preocupaciones actuales con la vida en la ciudad, es el alto nivel de contaminación. En los pueblos, el aire posee una calidad mucho más alta. La relación entre la calidad del aire y el desarrollo de enfermedades como el asma, es algo de lo que ya nos advierte la EPA (Agencia de Protección Ambiental Estadounidense). 

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