No uses etiquetas

Cría a tus hijos sin las etiquetas por el orden de nacimiento

“Eres el mayor, tienes que cuidar a tus hermanos”, “Eres muy pequeño…”. Cuidado con criar a tus hijos con etiquetas por el orden en que han nacido. Mira estos consejos.

Los niños van desarrollando una personalidad y un carácter según van creciendo, y el entorno que los rodea influye mucho en ello. Lógicamente, el ambiente familiar va a ser uno de los factores que más intervengan en ese proceso y por eso, los padres, deben tener en cuenta la forma en la que se dirigen a sus hijos. Lo mejor que se puede hacer es criar sin estereotipos y sin las etiquetas que se suelen poner con respecto a los hermanos.

Seguramente alguna vez hayas oído aquello de que el hijo mayor es el más autónomo y el que tiene un carácter de líder, o que el pequeño es el más consentido y el mediado el más independiente y rebelde de todos. Y es que, según el orden de nacimiento solemos achacar algunas características a los niños en relación a ello.

No obstante, aunque en algunos casos puedan cumplirse algunas de estas características, no quiere decir que sea una regla fija, por lo que criar siguiendo estos patrones y etiquetar a los niños puede hacer que aparezcan en ellos repercusiones negativas.

Recomendaciones para no criar a tus hijos con etiquetas

Veamos cómo evitar que aparezcan o cómo tratar de eliminar esas etiquetas que se dan solo por el mero hecho de haber nacido antes o después. Mira estos consejos.

Elimina las etiquetas

Para empezar, trata de no evidenciar esos “estereotipos” cuando hables. Para ello, evita frases como “deberías hacerlo como tu hermano mayor”, “no hagas eso que eres muy pequeño” o “tienes que responsabilizarte de tus hermanos que eres el mayor”. Además, intenta no referirte a tus hijos como “hijo mayor” o “hijo pequeño”.

Recuerda que cada niño es único

Tengas un hijo, tres, o cinco, cada uno de ellos es diferente y único. Por lo que cada uno tiene unas necesidades diferentes. Lo mejor que se puede hacer es dedicar un tiempo a cada uno de ellos, para que cada uno sienta que tiene su espacio y se vea valorado y apreciado por cómo es y por quién es.

Cuida la forma en la que tratas a todos tus hijos

No caigas en los favoritismos. Piensa en la forma en la que tratas o hablas a tus pequeños, los favoritismos provocan desconfianza en los niños, además de sentimientos de angustia. Asimismo, pueden crear rivalidades entre los propios hermanos y que se mantengan aun siendo adultos.

Potencia la autonomía de cada uno

Fomenta la autonomía de todos tus hijos y trata de crear un sentimiento de pertenencia. En este caso hacia su familia. Esto es algo que será bueno para su desarrollo y también para mejorar las relaciones familiares.

Piensa si tus hijos ya han adoptado alguno de estos roles

Si crees que alguno de tus hijos ya ha adquirido características asociadas a los estereotipos, prueba a ayudarle así: si es el mayor, háblale de que no ocurre nada por equivocarse (no debe sentir que es el ejemplo para los demás), si es el mediano, demuéstrale su importancia en su familia (no debe buscar comparaciones con sus hermanos) y si es el pequeño, debemos de establecer límites sin consentirle todo y también potenciar su autonomía.

 

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