Música desde niños

¿Cuál es la edad recomendada para aprender a tocar un instrumento?

Realmente ni siquiera es igual en todos los instrumentos ya que requieren habilidades y desarrollos distintos, pero a partir de los dos o tres años los más pequeños ya pueden profundizar en su relación con este arte tan bonito y positivo para su formación personal.

Niña tocando el violín
Niña tocando el violín (Foto: depositphotos)

La educación musical es un mundo nuevo al que se enfrentan muchos padres contemporáneos que en su día no crecieron con la música como parte importante de su educación. Hasta hace no mucho, la música era un arte muy presente en la vida de niños que habían heredado dicho gusto a través de sus padres, pero muy poco habitual en la de otros muchos que la asociaban a aquellas tediosas clases de flauta tocando el himno de la alegría. Suena un poco populista el argumento, pero desgraciadamente se acerca más a la realidad de lo que debería teniendo en cuenta lo maravillosa que es la música. 

Afortunadamente ya hace tiempo que las cosas han cambiado -¡hasta les ponemos música cuando todavía no han nacido para estimularles!- , al menos en el entorno escolar, donde la música se introduce en el día a día de los peques desde educación infantil. Pero no solo es que los educadores, por decisión propia, recurran a la música de forma constante, sino que las leyes educativas y las recomendaciones pedagógicas le dan un peso protagonista a esta materia de índole cultural. Y eso se nota en el interés de los peques por todo lo que tiene que ver con este arte, hasta el punto de que muchos la eligen como su primer campo de experimentación en profundidad. Ya no solo quieren apuntarse a su deporte favorito, sino que también les gustaría tocar la guitarra como lo hace el guitarrista -o la guitarrista, detalle muy importante que cada vez sean más las mujeres talentosas con visibilidad en la música contemporánea para fomentar su gusto entre las más pequeñas- del grupo favorito que siempre escucha con mamá y papá en casa o en el coche. Y quien dice la guitarra, dice la batería o cualquier otro instrumento, ya sea contemporáneo o típico de la música clásica. 

Pero entonces, sobre todo en las familias en las que no hay experiencia formativa a nivel musical más allá del colegio, llegan las dudas. ¿Cuándo puedo apuntar a mi hijo realmente a aprender lecciones de dicho instrumento?

El desarrollo físico y psicomotor manda

En la música pasa un poco como en el deporte, por seguir con el ejemplo más conocido. Existen escuelas donde los niños pequeños pueden empezar a trabajar la sensibilidad musical más allá de clase desde muy pequeños, alrededor de los dos y sobre todo tres años. Es una especie de paso previo en el que todavía no tocan un instrumento en concreto, ni mucho menos. Se trata de impregnarse de la cultura musical, de adquirir ese vínculo sentimental con ella, al mismo tiempo que exploran con instrumentos concretos como el xilófono, los bongos o minipianos incluso. En definitiva, con aquellos que su tamaño y fácil manejo sean accesibles para críos de esta edad.

Esta opción es fantástica para aquellos niños que muestran interés musical de forma natural, pero no restringe el acceso a la música de aquellos otros peques que se inician más tarde en ella. A partir de los tres años, el desarrollo neuronal es tal que los niños aprenden muy rápido. Es el momento en el que no paramos de alucinar con ellos; ”Es que es una esponja”, es la frase que más repetimos entonces-. Pero también es importante tener en cuenta el tamaño de sus manos y su desarrollo tanto a nivel físico como psicomotor, de ahí que sea desde los cinco a los diez años el tramo de edad ideal para empezar a tocar, ya que la fase inicial será más sencilla que si empieza a tomar clases más tarde el niño. Pero, repetimos, simplemente marca el inicio de una etapa donde el aprendizaje se acelera de forma natural. Antes de los cinco, ya pueden profundizar en su formación musical, y más tarde de los diez han empezado a tocar algunos genios de la historia de este arte. Nada es definitivo. 

Instrumentos por edades

Por instrumentos, existe un cierto consenso entre los expertos sobre a qué edad es ideal iniciarse con los más habituales. El piano, por ejemplo, tiene en los cinco años su edad ideal porque el tamaño de las manos les permite desenvolverse bien con él, pero antes se puede experimentar con él en formatos más pequeños. La guitarra y la batería, dos de los favoritos de los más pequeños, aunque se pueden tocar antes, tienen su edad recomendada sobre los ocho años. Si bien es cierto que sobre todo esta última también se puede descubrir desde algunos años antes, sobre todo con versiones adaptadas en tamaño a partir de los cinco años.

La flauta, esa que tanto protagonismo tiene en los centros educativos dentro de la clase de música, se toca también a edades tempranas por la facilidad que ofrece para manejarla y porque no es muy exigente su aprendizaje, por lo que es un instrumento fantástico para aprender dentro de la familia de los de viento, que es de las más tardías en abrirse a los niños por una razón evidente: la inestabilidad de su capacidad pulmonar. La clave de la flauta está en que se enseñe de forma amena, que no conlleve rechazo por parte del niño, pero su labor es muy importante porque ayuda a potenciar la coordinación y la concentración, y al mismo tiempo a aprender a manejar la respiración. 

Sin presiones

De todos modos, recuerda algo muy importante a modo de conclusión: la aspiración nunca debe ser la de tener otro Mozart en casa, que toque el piano con seis años y grabarlo para toda la familia. Tampoco si empieza antes o después. Lo importante es que el niño se sienta vinculado a la música de forma positiva, que encuentre motivación en ella, porque es ahí cuando nacerá un bonito idilio con ella, independientemente del instrumento que toque, y entonces la música será un pilar en su desarrollo cultural y formativo y con toda probabilidad se convertirá en un vehículo inseparable que le permita gestionar y expresar sus emociones a lo largo de toda su vida. 

Continúa leyendo