Educación del niño

Cuáles son los beneficios de leer cuentos a nuestros hijos

Independientemente de la edad que tenga nuestro hijo/a, leerle un cuento puede proporcionarle muchísimos beneficios.

Cuáles son los beneficios de leer cuentos a nuestros hijos
Foto: Istock

A medida que el niño crece, especialmente entre el primer y el tercer año de vida, los niños tienden a interesarse cada vez más por los libros. Poco a poco, con paciencia y mucha calma, aprenden a pasar las páginas, miran las imágenes (y se fijan en ellas cada vez más), y, poco a poco, descubren el placer de que sus padres les lean cuentos.

A los niños les encanta la repetición, porque es la forma que tienen para poder captar, recoger y memorizar lo que ven. De ahí que sea muy probable que pidan el mismo libro una y otra vez. Así, gracias a los libros, el pequeño pasa hermosos momentos con sus padres, a la par que también desarrolla su lenguaje.

Los principales beneficios de la lectura para nuestros hijos

Ayuda a promover el desarrollo del lenguaje

¿Sabías que, de 1 a 3 años de edad, el lenguaje de los niños pequeños tiende a desarrollarse de forma impresionante? Así, comprende desde sus primeras palabras hasta sus primeras oraciones completas.

Y los libros son de muchísima ayuda a la hora de ayudarle a enriquecer su vocabulario, de la misma manera que lo hacen cuando somos más jóvenes o adultos.

Fomenta la interacción entre los padres y sus hijos

La lectura fomenta las interacciones entre los padres y su hijo. De esta forma, cada vez que nos sentamos con el niño/a para leerle un cuento estamos fomentando su vínculo de apego.

Debemos recordar que el apego es un vínculo emocional que los bebés desarrollan con sus padres y con las personas que los cuidan con mayor frecuencia. Se trata de una relación muy importante, porque permite que el pequeño se sienta seguro y confiado, y se desarrolle bien.

Beneficios de leer cuentos a nuestros hijos
Foto: Istock

Es una fuente de diversión y placer

Cuando el libro es presentado de forma temprana, cuando el niño es aún pequeño, se asocia con un momento de bienestar, que se comparte con los padres.

Sin embargo, si el primer contacto que tiene el niño con un libro es en la escuela, entonces el contexto será muy diferente ya que el pequeño debe aprender a leer. Si es así, la lectura se acabará entonces convirtiendo en una tarea, porque no considera que el libro y el placer vayan naturalmente juntos.

De hecho, es en familia donde la lectura produce los mejores resultados. De ahí que, sin la participación de sus padres, los beneficios de la lectura son mucho menores.

Es útil para que el niño despierte su interés por la escritura

Sin siquiera darse cuenta, cuando nos sentamos con nuestro hijo/a con la intención de leerle un libro (o un cuento), el pequeño aprenderá a actuar con él, descubriendo nuevas palabras. Y también aprenderá lo básico de la escritura.

Por ejemplo, se fijará que sostenemos el libro en una dirección determinada, pasamos las páginas y observamos las palabras, las cuales tienden a ser diferentes de las imágenes. 

No solo eso, antes de entrar en la guardería (o en la escuela), los libros también le permiten ver con frecuencia las letras del alfabeto.

Ayuda al pequeño a construir su imaginación

No hay duda, cuando el niño/a comprende lo que está ocurriendo en cada página, la historia le abrirá las puertas a un mundo imaginario muchísimo más amplio.

¿Cómo podemos leer un libro a nuestro hijo pequeño?

Dependiendo de la edad, es necesario seguir una serie de pautas básicas para empezar a leer un libro a un niño pequeño. Si nuestro hijo/a tiene entre 12 a 18 meses de edad, es fundamental dejarle que explore el libro a su manera, lo que implicará que lo toque, lo abra, pase las páginas e incluso lo pruebe.

Debemos prestar atención a las imágenes que le interesan, centrándonos en ellas. Podemos optar por nombrar cada imagen, señalándola y pidiéndole que muestre ciertos elementos en la página. Y, mejor aún, es preferible hacer que la experiencia sea dinámica siendo expresivo. ¿Cómo? Muy sencillo: haciendo ruidos, como gritos de animales, y haciendo conexiones entre imágenes y objetos que ya el niño conoce.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Contenidos en Gaia Media Magazines, especializado en maternidad, salud, ciencia y nutrición.

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