Ten cuidado con estas conductas

Cuidado con estas actitudes, tus hijos nunca las olvidarán

La infancia es crucial para el futuro de los niños, y hay gestos que los padres no deben tener con ellos, pues ciertas actitudes les dejan huella para siempre.

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Fuente: iStock

Por lo general, todos los padres quieren que el día de mañana sus hijos se conviertan en adultos de provecho, que sean responsables y buenas personas. Claro que, a veces, tendemos a pensar más en el futuro que en el presente, y precisamente, son los momentos de la infancia los que más asientan las bases de la que será la futura forma de vida de los menores. Por ello, la manera en la que los padres se dirigen a ellos cuando son pequeños puede ser realmente relevante.

Pese que algunos padres piensen que están teniendo una crianza excelente porque sus hijos les están obedeciendo, puede que realmente la educación que les están brindando sea todo lo contrario y estén criando niños más inestables, caprichosos y más infelices. Además, puede que tampoco tengan un vínculo afectivo de calidad con ellos.

Como decimos, la infancia es una de las etapas más cruciales en nuestra vida porque durante la misma es donde se forjan las bases de lo que es nuestro futuro. En este sentido, las actitudes que tienen los padres con sus hijos pueden dejar una verdadera huella en ellos. Veamos algunas posturas que es mejor evitar porque los más pequeños pocas veces pueden olvidarlas.

La mala relación entre sus padres

Las futuras relaciones que tengan los niños estarán marcadas por la relación que han visto mantener a sus padres. De forma consciente o inconsciente acaban aprendiendo ciertos patrones que pueden acabar reproduciendo en el futuro. Además, si asiduamente ven conflictos en sus padres, pueden sentirse angustiados y en algunos casos pueden meterse en problemas solo para requerir su atención.

El maltrato

Como en toda relación, sobre todo entre la de padres e hijos, es normal que existan conflictos y contradicciones. Lo que es distinto es la forma en la que cada familia los afronta. El problema está cuando algunos progenitores utilizan cualquier tipo de maltrato para conseguir lo que quieren de sus hijos, cuando esta no es ni de lejos la manera correcta de educar. El resultado puede ser terrible y generar falta de autoestima, rencor e incluso insensibilidad.

La falta de unidad familiar

Si los padres ponen como prioridad a su familia, los niños aprenden valores importantes como la lealtad y el cariño, entre otros. Esto es positivo porque en el futuro también serán capaces de comprometerse de la misma forma.

La desprotección

Los padres son las figuras en las que más confían los más pequeños, pues son las que les aportan la seguridad que necesitan y, por ende, las que les dan protección. Si los padres son los que producen miedo en los niños porque no escuchan sus temores y sus problemas los pequeños van a sentirse totalmente desprotegidos.

La humillación

Se trata de una de las huellas más profundas que pueden marcar a un niño, pues si alguna vez es humillado (y encima por sus padres) siempre lo recordará.

La desatención y el desinterés

Cuando somos pequeños no somos capaces de ver ciertas actitudes de afecto indirectas. Por ejemplo, los niños pueden no entender por qué los padres se dedican a trabajar tanto tiempo para comprarles cosas. Para ellos, el verdadero afecto lo recibirán a través de la atención que se les dé y del tiempo que se comparta con ellos.

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Claudia Escribano

Periodista y curiosa. Aunque lo último es por naturaleza, para eso no existen títulos universitarios. Me encanta descubrir cosas nuevas y transmitirlas a los demás. Y para eso utilizo las palabras, la fotografía o todo aquello que me permita comunicar. ¡Mi objetivo aquí es haceros llegar muchas de ellas!

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