Educación

Debes ayudar a tu hijo a identificar y trabajar sus fortalezas

Tendemos a hacer hincapié en los errores de nuestros hijos, pero es muy importante que nos fijemos en lo que hace bien, para reforzarlo y aumentar su autoestima.

En 1983, el psicólogo estadounidense Howard Gardner desarrolló la hoy conocida mundialmente Teoría de las Inteligencias Múltiples. Gardner, en compañía de sus alumnos, llegó a la conclusión de que existe más de una inteligencia, descartando así la idea concebida hasta entonces de que el ser humano tiene una única inteligencia que trabaja y desarrolla a lo largo de su vida.

Según este científico educativo nuestra inteligencia se subdivide en ocho tipos diferentes: inteligencia lingüística, inteligencia musical, inteligencia lógico-matemática, inteligencia corporal cinestésica, inteligencia espacial, inteligencia intrapersonal, inteligencia interpersonal e inteligencia naturalista.

¿Por qué diferenció entre tantos tipos de inteligencia diferente? Pues porque, según él, cada persona tiene una capacidad intrínseca para desarrollar según qué tipo de inteligencia y para tener más dificultades al trabajar otras. Aquí estaría el quid de la cuestión sobre el por qué unos niños son tan diferentes a otros.

Imaginemos que tenemos dos hijos, a los cuáles, obviamente, les hemos dado el mismo tipo de crianza y que han ido al mismo colegio. Sin embargo, el mayor es un hacha en las matemáticas y en la música, pero el deporte se le da solamente regular. Sin embargo, el menor es un crack jugando a cualquier deporte y sabe identificar muy bien sus emociones, pero a la hora de hacer cálculos es negado completamente.

La importancia de fijarnos en sus fortalezas

Probablemente, en esta situación tenderíamos a apuntar al mayor a algún tipo de actividad extraescolar deportiva para reforzar eso que se le da mal y al pequeño a clases particulares de matemáticas para evitar un suspenso. Pero, ¿qué tal si actuásemos al revés?

Hemos de puntualizar una cosa: cuando hablamos de fortalezas, no hablamos de gustos. Hablamos de esas cosas que el niño sabe hacer bien de manera instintiva, que no le cuestan trabajo. Es decir, que a un niño le guste tocar la flauta no es una fortaleza, pero sí lo es la creatividad y la atención que ponga a la hora de hacerlo, así como su talento artístico.

O, quizás, hay dos niños a los que les gusta la música: uno disfruta escuchándola y otro creándola con un instrumento. Los dos tienen el mismo interés, pero fortalezas diferentes.

Si nos centramos en trabajar esto, probablemente el pequeño pondrá más atención en lo que está haciendo y se esforzará cada día un poco más en hacerlo mejor, porque le gustará. Sin embargo, si apuntamos a un niño a clases extraescolares de matemáticas solo porque es un negado para ellas, se aburrirá aun más.

Fuera etiquetas de la educación

Aparte de ello, el niño crecerá sabiendo que es un negado para las matemáticas y, así, seguirá siéndolo toda su vida porque se desarrollará con esa ‘etiqueta’ puesta y se comportará en torno a ella. Decía Einstein: “Todo el mundo es un genio. Pero si juzgas a un pez por su habilidad para trepar un árbol, vivirá toda su vida creyendo que es un estúpido”.

Aquí reside, por ende, la importancia de trabajar desde el respeto y con mucha empatía sus debilidades. Pues no se trata únicamente de reforzar sus fortalezas, sino de que sea consciente de sus debilidades y podamos trabajarlas desde otro punto de vista.

¿Cómo identificar las fortalezas de nuestros hijos?

No hace falta ser un experto en educación para darse cuenta de lo que a un niño se le da mejor y peor. Bastará con te pares a observar a qué se dedica en su tiempo de juego y cómo se comporta.

Marta Moreno

Marta Moreno

La responsable de la web de Ser Padres está especializada en temas crianza, infancia, embarazo, psicología y educación, desarrollando la mayor parte de su carrera profesional en Ser Padres y otros medios orientados al mundo educativo. Es graduada en Periodismo y en Publicidad y Relaciones Públicas con máster en Marketing Digital, Comunicación y redes sociales.

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