Depresión infantil

¿Se deprimen los niños?

Todos los padres se preguntan, en algún momento de la infancia de sus hijos, si el niño puede estar pasando una depresión. Y sí, los niños pueden deprimirse, pero sus síntomas son diferentes de los de los adultos: rabietas, agresividad, alegría exagerada, enuresis...

¿Se deprimen los niños?

La depresión no se manifiesta, sobre todo en losniños más pequeños, con los mismos síntomas que en los adultos. Es raro que un niño tenga conciencia de estar triste y se lamente directamente de ello.

Síntomas de depresión infantil

Son muchos los signos que pueden alertar sobre la presencia de problemas depresivos en los niños, por ejemplo los llantos y rabietas excesivos.

Pero aún más preocupante es la situación de niños demasiado callados, quietos, exageradamente «buenos».

Y eso sin contar con que la depresión infantil se enmascara a veces como una «huida hacia delante»: muchos niños inestables, agresivos, demasiado inquietos, y también de una alegría exagerada y llamativa, con demasiada tendencia a hacer el « payaso», pueden estar reaccionando así por tener una fuerte depresión.

Muchas enuresis (hacerse pis por la noche pasados los cinco años), encopresis (incontinencia de las heces), insomnios, problemas con la comida, asma, eczemas... también pueden ser síntomas físicos de una depresión. Los niños somatizan más fácilmente que los adultos.

¿Por qué se deprimen los niños?

Las posibles causas de la depresión infantil son muchas, pero en todas ellas el denominador común es un sentimiento de abandono, ya sea real o no: muerte de un progenitor o allegado, grave conflicto entre los padres, separaciones prolongadas, educación severa o distante...

Siempre que se sospeche una depresión infantil (a veces los profesores u otros familiares lo notan antes que los padres) se debe acudir a la consulta de un psicólogo.

 

Etiquetas: educación, niños

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