Retomar la rutina de los niños

Depresión postvacacional, ¿también en niños?

La adaptación a la rutina tras las vacaciones puede ocasionar determinadas alteraciones emocionales y físicas conocidas como “síndrome de depresión postvacacional”. Os ofrecemos 5 consejos para motivar y preparar a tus hijos para la vuelta al cole.

Depresión postvacacional, ¿también en niños?

Tras las vacaciones, los niños tienen que  volver a una rutina en cuanto a horarios, alimentación y actividades en muy poco tiempo. Los especialistas de Sanitas Hospitales explican cómo combatir y prevenir el denominado “ síndrome de depresión postvacacional” en los niños.

Un año más, el verano entra en su recta final y con él los más pequeños ponen punto y final a sus vacaciones. La temida vuelta al cole está a la vuelta de la esquina. Atrás quedaron los chapoteos en la piscina, los juegos en la orilla de la playa y las grandes bolas de helado. Ahora es momento de recuperar las rutinas y hacer que los más pequeños afronten con optimismo la vuelta al cole. ¿Pero cómo motivar a los más pequeños y evitar que sufran el síndrome postvacacional infantil? 

“No hay dos niños que afronten de la misma forma la vuelta al cole”, señala Ana Herrero, psicóloga y coordinadora del departamento de Orientación del grupo Brains International Schools. “Muchos niños viven con gran ilusión su vuelta a las aulas y retomar el contacto con sus compañeros de clase. Sin embargo, algunos alumnos, especialmente en el caso de los más pequeños, viven con angustia la vuelta a clase y no dudan en mostrar sus sentimientos entre llantos y lloros el primer día de colegio. Si sospechamos que nuestro hijo es de este segundo grupo, debemos motivarle y seguir un plan de actuación concreto para este caso”.

¿Existe el síndrome post-vacacional en niños?

La Dra. Marta Campo, jefa del servicio de Psicología del Hospital Sanitas La Zarzuela apunta que “en realidad no existe una patología de depresión postvacacional como tal tipificada en los manuales de clasificación internacionales, pero al regresar del periodo vacacional pueden aparecer reacciones que responden a una dificultad por parte de la persona a retomar su vida diaria”.

Síntomas de depresión post-vacacional en niños

Según la Dra. Campo “depende de la edad del niño y de la intensidad del sufrimiento que presente, pero los síntomas de este síndrome de depresión postvacacional en niños pueden incluir insomnio, llanto o somatizaciones digestivas como  vómitos o diarreas. Estos responden a un rechazo al colegio, cuyas causas podrían existir antes de las vacaciones. Si fuera así y el niño tuviera problemas de relación con los compañeros o una dificultad académica significativa, entonces no se trataría de un desajuste a la hora de retomar el ritmo de la vida cotidiana, sino de otra problemática más grave que tendría que ser evaluada por el psicólogo y habría que ponerla en manos de un profesional”.

Consejos para evitar el síndrome de depresión post-vacacional

Si los padres ayudan a identificar los aspectos positivos que tiene el final de las vacaciones, el niño se adaptará a la nueva etapa sin problemas. Ver a los compañeros de clase, recuperar sus juguetes o dormir de nuevo en su habitación de casa, son alguno de estos puntos positivos que los padres pueden utilizar para que los niños tengan ilusión por recuperar su rutina diaria. Además:

  • Planifica el regreso de forma gradual.
  • Fomenta la adaptación del organismo a los nuevos horarios. Reserva un par de días para que los niños se adapten a los horarios del otoño.
  • Evita transmitir a los niños la idea de que retomar la vida cotidiana conlleva algo negativo, ya que son un reflejo de sus padres y si perciben normalidad, ellos actúan con normalidad también.
  • Refuerza los aspectos positivos de la rutina. Potencia las ventajas de “la vuelta al cole” (ver a los compañeros de clase, dormir en sus camas, recuperar sus juguetes, etc.)

5 consejos para motivar y preparar a tus hijos para la vuelta al cole

  • Retomar la rutina paulatinamente: Durante el periodo vacacional los horarios de los más pequeños son muy distintos a los que llevan durante el curso académico. Por ello, es recomendable empezar a cambiar estas rutinas una semana antes de su incorporación al colegio.
  • Involucrar a los más pequeños en los preparativos: Una buena forma de motivar a los más pequeños de cara al nuevo curso académico es hacerles partícipes de los preparativos. Por ejemplo, podemos involucrarles en el proceso de compra de los nuevos materiales escolares o pedirles que nos ayuden a forrar los libros.
  • Ensalzar los aspectos positivos de la vuelta al cole: Lo más importante es afrontar con positividad este nuevo periodo. Para ello, podemos preguntarle al niño si tiene ganas de ver a algún compañero de clase con el que se lleve especialmente bien o también podemos preguntarle si tiene ganas de retomar esa asignatura que le gusta tanto o si han pensado qué actividad extraescolar quiere hacer este año. El aspecto clave en este caso es no hacer comentarios negativos sobre el colegio.
  • No establecer metas y objetivos: Aunque por norma general es bueno establecer objetivos con el inicio del curso escolar, la primera semana de colegio es un periodo de adaptación y tendremos que ser comprensivos con sus necesidades y sus ritmos, que se han tenido que modificar con la vuelta al colegio. Está bien que les hagamos mención a que para que estén satisfechos de su trabajo tienen que esforzarse y organizarse bien, pero sin establecer todavía objetivos detallados.
  • Trasmitir un buen ejemplo: Los niños pequeños suelen tomar como referente a sus padres y si estos no muestran una actitud positiva a su reincorporación laboral después de vacaciones, el niño difícilmente mostrará una actitud positiva. Por ello, especialmente aquellos padres que están de vacaciones las últimas semanas de agosto, debemos evitar mostrar una actitud poco positiva a nuestra reincorporación laboral.

“Los padres encontrarán entre los profesores a sus mejores aliados para hacer más llevadera la vuelta al cole. La primera semana de colegio, y especialmente el primer día, los profesores intentan conocer y conectarse con el grupo, especialmente si es un grupo nuevo para ellos. La adaptación se producirá cuando los más pequeños se vinculen con sus profesores y se sientan seguros en su nueva clase. Los padres facilitarán esta adaptación si dejan a sus hijos mostrando confianza, cariño y firmeza en el momento de la separación”, señala Ana Herrero, psicóloga y coordinadora del departamento de Orientación del grupo Brains International Schools.

CONTINÚA LEYENDO