Autismo

Descubre la terapia LEGO para niños con autismo

Hace algunos años un neuropsicólogo pediátrico creó la conocida como Terapia LEGO, convirtiéndose en una opción útil para muchos niños con autismo, los cuales tienden a relacionarse y a interactuar entre sí mientras participan en la actividad. Te explicamos en qué consiste y cómo funciona.

Terapia LEGO para niños con autismo
Foto: Istock

El autismo, conocido médicamente como trastorno del espectro autista (TEA), comprende una serie de trastornos que se caracterizan principalmente por problemas de interacción social y de comunicación.

Puede involucrar una amplia gama de síntomas y habilidades, y puede ser un problema menor o una discapacidad que requiera atención a tiempo completo, principalmente en un centro especializado.

Es común que las personas con autismo presenten algún tipo de problema para comunicarse, teniendo problemas para comprender lo que piensan y sienten otras personas, lo que les dificulta expresarse con normalidad, ya sea con palabras, mediante gestos o expresiones faciales.

A su vez, también pueden tener problemas relacionados con el aprendizaje, y sus habilidades pueden igualmente desarrollarse de forma desigual, de manera que podrían tener problemas para comunicarse y / o interactuar con los demás, pero ser excepcionalmente buenos en matemáticas, música o arte, solo por citar algunos sencillos ejemplos.

Mientras tanto, el juego se convierte en una de las formas más importantes a través de las cuales los niños aprenden y socializan, pero puede convertirse en un auténtico desafío para un niño autista.

En este sentido, existe un tipo específico de terapia para el autismo que podría acabar siendo de muchísima ayuda: la conocida como terapia LEGO.

¿Qué es y en qué consiste la terapia LEGO?

Curiosamente, los tradicionales juguetes de construcción LEGO son tremendamente populares entre los más pequeños, incluyendo niños con autismo, dado que ofrecen la posibilidad de disfrutar de una actividad predecible, sencilla y repetible, que además pueden realizar solos sin ningún tipo de ayuda externa.

Se trata de una terapia creada por el neuropsicólogo pediátrico Daniel LeGoff, la cual ayuda a que los niños autistas trabajen en grupos pequeños con la finalidad de construir un juego de Lego.

Terapia LEGO
Foto: Istock

Un niño, conocido como el “ingeniero”, se encarga de disponer de las instrucciones y dirigir el proyecto. Otro niño, el “proveedor”, posee la colección de piezas de Lego, y se las entrega al “constructor”, quien lleva a cabo el montaje final. Eso sí, estos roles rotan entre los niños.

LeGoff concibió esta terapia por primera vez cuando dos de sus pacientes, niños de ocho años con síndrome de Asperger, se reunieron en la sala de espera de la clínica donde trabajaba. Observó cómo ambos niños habían traído desde casa distintas creaciones de Lego, y aunque tenían problemas con la interacción social, estaban jugando y hablando con cierto entusiasmo entre ellos.

Poco después, el neuropsicólogo pediátrico decidió incluir las construcciones LEGO en las diferentes sesiones de terapia para los dos niños, hasta que el grupo creció a un total de siete participantes. Finalmente, los niños se alejaron de la construcción de escenarios, pasando tanto a la construcción libre como a los proyectos autodirigidos.

¿Qué beneficios ofrece la terapia LEGO?

Debemos tener en cuenta que la terapia LEGO se basa en terapias existentes, sin riesgo y efectivas, ayudando al niño a desarrollar habilidades e incluso amistades significativas, basadas en intereses comunes. 

Y proporciona ciertos beneficios, debido fundamentalmente a que la terapia LEGO aprovecha algunos de los puntos fuertes de los niños autistas: previsibilidad, amor por los patrones, regularidad, creación de variedad a partir de una manipulación estructurada de variables y la comprensión de cómo funcionan las cosas.

Además, ayuda a que el aprendizaje social sea divertido, aprovechando al máximo las principales fortalezas del niño.

¿Cómo funciona?

Como te hemos mencionado brevemente en un apartado anterior, los niños tienden a trabajar en grupo, asumiendo una serie de roles básicos:

  • Ingeniero. Dispone de una serie de instrucciones para construir el modelo, debiendo solicitar los distintos elementos LEGO al proveedor, pidiéndole a su vez al constructor que lo construya siguiendo sus pasos.
  • Proveedor. Dispone de los elementos necesarios para la construcción, suministrando al Ingeniero los artículos que solicite, bajo pedido.
  • Constructor. Es quien recibe los ladrillos LEGO de manos del Proveedor, y tiene que seguir los pasos indicados por el Ingeniero para poder hacer llevar a cabo el modelo.

A su vez, según sea necesario, un adulto trabajará con el grupo con la intención de fomentar la comunicación, la participación y la resolución de problemas. Mientras que, en algunos casos, distintos terapeutas podrían igualmente trabajar juntos, utilizando la terapia con la finalidad de ayudar positivamente en el habla, mejorar la comunicación social y desarrollar las habilidades motoras del niño.

Christian Pérez

Christian Pérez

CEO y Editor de Natursan.

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