Final de curso

Detrás de unas malas notas puede haber un problema más serio y deberías detectarlo

Si tu hijo llega con malas notas a casa probablemente lo primero que pienses es que podría haberlo hecho mejor. Pero, ¿no te has parado a pensar que detrás de esos resultados, quizás, hay un problema mucho mayor al que tendrías que atender?

Acaba de dar inicio al verano. Han llegado las vacaciones después de uno de los cursos escolares más atípicos que recordaremos nunca. Justo ayer, 24 de junio, se entregaron las notas académicas en muchos centros escolares de Primaria y Secundaria. Y, aunque a todas las familias nos gustaría ver todo aprobado y recoger los frutos de todo el trabajo hecho desde septiembre, puede que en algunos casos la cosa se haya torcido un poco.

¿Tu hijo ha llegado con algún suspenso a casa en su boletín? Quizás lo primero que has pensado es que podría haberse esforzado más, no jugar tanto a la consola, hacer más deberes, aplicarse los fines de semana o en tiempos de exámenes… O, quizás, estás echándote tú la culpa: “No debería haberlo apuntado a tantas actividades extraescolares”, “Debería haber estado más pendiente de él” o “Eso me pasa por dejarle jugar a ese videojuego”. ¿Verdad?

Pero, ¿te has parado a pensar que, quizás, esos frutos negativos que estáis recogiendo ahora en junio no son más que el resultado de algún problema de aprendizaje, de conducta o, a incluso, la cosecha de problemas familiares de los que ha sido partícipe el pequeño desde que empezaron las clases?

“Es clave tratar de saber si existe una dificultad en el aprendizaje, un motivo emocional o una falta de interés por parte del niño”, asegura Sergio Arques, psiquiatra del Hospital Vithas Castellón.

Nuestra forma de reaccionar ante ellas

Es típico: el niño suspende una y piensa “a ver cómo les explico esto a mis padres sin que se enfaden”. Y es que, nuestra reacción ante las calificaciones es demasiado importante y desencadenante para ellos. Sergio Arques argumenta que  “vivimos en una sociedad competitiva en la cual los niños se consideran mejores o peores en función de sus calificaciones. Por esta razón, la forma en la que los padres reaccionan a las mismas es muy importante ya que una mala reacción, comparación, presiones… puede repercutir en su desmotivación y su seguridad en sí mismos”.

Así, el profesional aconseja actuar con empatía, aunque sea complicado. “Si perciben nuestro apoyo será más fácil ahondar en el problema real que esconden las malas notas”, afirma.

Aumento de las consultas psicológicas desde que empezase la pandemia

Hace menos de un mes la Asociación Española de Pediatría alertaba de un gran repunte de las urgencias psicológicas en niños desde el pasado otoño. “La COVID-19 ha tenido un enorme impacto psicológico en los niños por muchos factores pero, sobre todo, por las alteraciones que ha provocado en su vida social”, aseguraba María José Mellado, presidenta de la AEP.

En concreto, alertaban de un aumento de la ansiedad, los síntomas de tipo obsesivo-compulsivo, la depresión o las autolesiones.

En relación a ello, Mercedes Bermejo, directora de Psicólogos Pozuelo, nos argumentaba que estamos sometiendo a los niños a un estrés demasiado severo y que eso, incluso, podría repercutir en su futuro.

Estrés derivado de la situación de emergencia sanitaria, el confinamiento, su dudoso papel en los contagios, la dificultad de la vuelta al cole… Sumados a los problemas familiares específicos como las dificultades económicas o la separación de los padres.

Factores que, como vemos, están afectando a su salud mental y, por tanto, podrían repercutir en sus calificaciones finales.

Problemas de aprendizaje

Unos de los primeros síntomas del Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad es, precisamente, la desatención y la falta de interés en tareas que requieren atención y concentración, como pueden ser los exámenes y los deberes.

La relación entre los problemas de aprendizaje como el TDAH o la dislexia y las malas calificaciones fue estudiada hace unos años por el Grupo de Óptica y Percepción Visual de la Universidad de Alicante, en colaboración con la Policlínica Alto Aragón de Huesca. “El análisis de los datos confirma la presencia de patrones de movimientos oculomotores alterados en la mayoría de los grupos de pacientes con dificultades de aprendizaje, pero no en todos los casos”, aseguran los autores. Esta alteración podría provocar problemas de aprendizaje.

Marta Moreno

Marta Moreno

La responsable de la web de Ser Padres está especializada en temas de salud infantil, crianza, embarazo, psicología y educación, desarrollando la mayor parte de su carrera profesional en Ser Padres y otros medios orientados al mundo educativo. Es graduada en Periodismo y en Publicidad y Relaciones Públicas con máster en Marketing Digital, Comunicación y redes sociales.

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