Dieta digital familiar

Dieta digital familiar: una opción para pasar tiempo de calidad con nuestros hijos

Según diferentes estudios científicos, uno de cada tres menores dedica más de tres horas al día en internet. Para reducir este uso, lo mejor es que toda la familia aprendamos a establecer horarios sin pantallas y nos ‘desintoxiquemos’ un poco de las nuevas tecnologías.

Ningún padre ni madre podrá negar que su hijo pase más de una hora diaria pegado a una pantalla. Y es que, las nuevas tecnologías se han apoderado del día a día de adultos y pequeños y, eso, aunque puede tener sus beneficios, también es perjudicial para su aprendizaje.

Según datos facilitados por UNIR, uno de cada tres menores pasa más de tres horas diarias delante de una pantalla: un dato con el que la psicóloga canadiense Sheri Madigan se llevará las manos a la cabeza. Y es que, en 2019 llevó a cabo un estudio que demostró que una sobreexposición a las pantallas puede tener resultados desfavorables en su aprendizaje: puede interferir en el sistema psicomotor, en el lenguaje, el manejo de las emociones y la formación del vínculo de apego. La psicóloga en concreto observó que los niños que consumían más este tipo de dispositivos entre 2 y 3 años desempeñaban peor los 5 años.

Eso sí, conviene destacar que las nuevas tecnologías no deben considerarse ni mucho menos un enemigo de los niños. De hecho, pueden ser una gran aliada si convertimos su uso en algo productivo, pero la responsabilidad de hacerlo debe ser de los progenitores y los profesores. Para ello, lo mejor es enseñarles diferentes normas de buen uso y, sobretodo, establecer unos horarios de uso.

¿Cómo? Una opción es equilibrar el entretenimiento entre su vida online y offline y una buena idea para conseguir esto puede ser la conocida como ‘Dieta digital’ a la que unimos la etiqueta de ‘familiar’ si comentamos que los niños aprenden por imitación: es bueno predicar con el ejemplo y limitar, al igual que hacemos con ellos, el uso de nuestro móvil cuando dediquemos tiempo a nuestros hijos.

Aunque pueda parecer un poco difícil de llevar a cabo, lo cierto es que no lo es. Una buena opción es dedicar este rato de tranquilidad a la lectura. De acuerdo a las declaraciones de la escritora infantil Susanna Isern, esta actividad “es una forma de evadirse de la realidad y está considerada una actividad de ocio que aporta beneficios tanto en adultos como en niños”.

Además, comenta que el proceso que realiza el cerebro a la hora de leer es sinónimo de ejercicio para la mente porque la mantiene activa, viva y contribuye a la estimulación de la memoria y del razonamiento. “También mejora la capacidad de atención y concentración”, afirma Isern.

Tips para fomentar la lectura en casa

Como hemos comentado anteriormente, el mejor consejo que nos dan los expertos para que los niños asuman el amor por la lectura es que los padres prediquemos con el ejemplo. Su aprendizaje por ósmosis o imitación sería el motivo por el cual esto funciona.

Además, podemos ofrecerle alternativas llamativas. Por ejemplo, un libro que incluya algunos de los estímulos que encuentran en las pantallas: el material 3D en forma de pop-ups y la personalización. Esa tridimensionalidad de la que hablamos ofrece a los niños una experiencia divertida que aumenta la autoestima y mejora el sistema psicomotriz y la visión espacial de los niños. Si, además, el adulto le acompaña en la lectura, al menor se le abrirá una ventana de posibilidades para echar a volar su imaginación y adentrarse en la historia y a nosotros una buenísima oportunidad para pasar tiempo de calidad junto a él.

Esta clase de libros existen: de hecho, Fabulastic acaba de crear el primer libro pop up con opción para personalizarlo. Ellos se verán reflejados en la historia y nosotros orgullosos.

Marta Moreno

Marta Moreno

Como dijo Nelson Mandela “la educación es el arma más poderosa que existe para salvar el mundo”. ¿Qué tal si educamos desde el respeto, el amor y en familia?

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