Diferencias

¿Por qué no son lo mismo concentración y atención?

Una es voluntaria y consciente y la otra es totalmente involuntaria e incontrolable, por lo que en realidad no son los mismo. Te lo explicamos.

Hay conceptos que, en nuestro afán por simplificar el lenguaje para facilitar la comunicación y el entendimiento, utilizamos como sinónimos cuando no lo son en realidad. Es el caso de dos palabras muy utilizadas en el ámbito de la educación y crianza de los niños y niñas: concentración y atención.

Aunque tendemos a combinar el uso de ambos términos para referirnos a contextos y situaciones similares o iguales, no tienen nada que ver en origen más allá de que las dos nacen en nuestro cerebro. 

Cuando decimos que nuestro hijo o hija no está atento a algo, en realidad deberíamos decir que no está concentrado en ello, ya sea una película, cruzar el paso de peatones o la explicación del profesor, por citar tres ejemplos distintos. A continuación, de la mano del psicoterapeuta Rafael Guerrero, experto en educación y en psicología infantil, te vamos a explicar por qué.

Principales diferencias

Cuenta Guerrero, director de Darwin Psicólogos y divulgador en redes sociales y libros, que “En nuestro lenguaje cotidiano los usamos como si fueran sinónimos pero no son lo mismo” atención y concentración. El motivo, profundiza con su habitual capacidad para la enseñanza —también es profesor de futuros maestros y profesores—, es que “la atención es innata mientras que la concentración es aprendida”.

Esto significa que un niño o niña, tampoco un adulto, no puede estar atento a algo de manera voluntaria. “La atención es algo que se ubica en la parte inferior del encéfalo. Es refleja, es involuntaria, es inconsciente. El estímulo, la persona, el ambiente capta nuestra atención, queramos o no queramos. Nada tiene que ver con la voluntariedad”, expone Rafael Guerrero al respecto.

En cambio, sí podemos incidir en la concentración de nuestro hijo o hija porque esta es voluntaria y, como afirma Guerrero, tiene que ver con la consciencia. “Por ejemplo, nos concentramos para estudiar pero este grito capta mi atención de manera involuntaria”, afirma el psicoterapeuta. 

Aprender a concentrarse

La concentración implica estar totalmente aquí y ahora, con la cabeza puesta en la tarea que estemos desarrollando, sin pensar ni “viajar” mentalmente a otros lugares o tiempo. 

Es una aptitud que aplicamos en todos nuestros procesos cognitivos, y resulta esencial en el resultado final de la tarea que nos ocupe. Salvo excepciones, quienes puedan hacer varias cosas a la vez y ofrecer un gran rendimiento sin necesidad de estar muy concentrados, lo habitual es que la concentración esté ligada a mejores resultados y a la consecución de objetivos y retos. 

Por este motivo, y dado que es voluntaria, tal y como la ciencia ha demostrado, la atención no podemos educarla pero la concentración sí “debe ser potenciada y educada por los adultos significativos que están alrededor del niño”, concluye Guerrero. 

Las sopas de letras, los puzzles, los juegos de mesa, juegos de buscar diferencias, colorear, relacionar textos con dibujos, escuchar y aprender una canción… existen multitud de juegos y actividades lúdicas con las que los niños y niñas pequeñas pueden entrenar la concentración sin que sean conscientes de ello. 

Pero en todos los casos, para que el entrenamiento sea efectivo, es necesario que el clima acompañe. De nada sirve, o de poco, por ejemplo, hacer puzzles o colorear si les ofrecemos otros estímulos que capten su atención y, por ende, les hagan perder la concentración, como puede ser la televisión o un tipo de música que no potencie su concentración. Al fin y al cabo, cuando se trata de educar la concentración, no hace falta que pensar en las cosas que te funcionan a ti como adulto y cuáles no para replicarlas o evitarlas con los peques de la casa. 

Rubén

Rubén García Díaz

Papá de dos niñas y periodista, la mejor combinación para que broten dudas, curiosidades, consejos efectivos (también otros que no lo son tanto) y experiencias satisfactorias que compartir en este espacio privilegiado para ello.

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