Educación

Educa en el esfuerzo, lo que cuesta merece la pena

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El ser humano de manera instintiva tiende a realizar aquello que menos esfuerzo le supone, lo que le hace estar mas cómodo y lo que mayor placer inmediato le produce. Es una tónica general en todas las personas y se puede observar desde que son pequeños.

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Educa en el esfuerzo, lo que cuesta merece la pena

Los niños buscan realizar aquello que más fácil les resulta y cuando algo les cuesta algo más se bloquean,  se enfadan o directamente dejan de realizarlo.

Esto significa que necesitan que se les oriente y ayude con aquello que les pueda supone más complicado y sobre todo es importante enseñarles a esforzarse.

Pautas a tener en cuenta:

Educa en el esfuerzo, lo que cuesta merece la pena

- Lo primero que debemos hacer para educar a los niños en el esfuerzo es motivarles. El niño para poder querer hacer algo necesita motivación. Esto es lo que le va a mover a querer hacerlo y sobretodo a esforzarse. Sin motivación no hay acción. Si entiende qué es lo que va a hacer y lo que ello le puede aportar será más sencillo el que lo realice con ganas y, como consecuencia, que lo logre.

- Será también importante hacerle ver que las cosas no son fáciles y, por lo tanto, no se logran a la primera. Ayudarle a intentarlo sin rendirse. Para esto, es muy importante estar a su lado cuando lo está intentando. Si se siente sólo durante su lucha será muy probable que tiendan a responder de manera instintiva con lo cómodo y dejen de luchar para lograrlo. Es importante, hacerle ver que no pasa nada porque no lo haya logrado a la primera pero que lo logrará. Darles pautas para que pueda seguir intentándolo. Ayudarle a cambiar el modo en el que está intentando lograrlo. Cuando algo no funciona se debe cambiar. Si se está intentando de una manera concreta y de ese modo no se logra habrá que pensar otro sistema. A los niños esto les suele costar, tienden a volver a repetir el mismo modo o camino que estaban realizando para lograr algo. Les cuesta pensar planes o caminos alternativos. Hay que hacer por ayudarles en esta situación.

- No suplirle ni hacer por el. Una tendencia de los padres es hacer ellos lo que el niño no puede. Cuando algo le cuesta, en vez de darle pautas para que lo pueda lograr, los padres tienden a realizarlo directamente ellos. Suele costar verles sufrir o esforzarse demasiado por algo y por eso se les evita el sufrimiento o esfuerzo. Y, en algunas ocasiones, también se suele tender a sustituirles, es decir, a hacerlo por ellos, cuando se quiere realizar rápido por  falta de tiempo o de paciencia de los padres, o incluso cuando se quiere evitar algunas consecuencias de lo que supone que los niños lo intenten como, por ejemplo, el hecho de que puedan ensuciar más que si lo hicieran directamente los padres. Esto no es positivo para el niño ya que implica que no aprende cómo realizarlo sino que se le da hecho. Se le educa, por tanto, en la comodidad y no en el esfuerzo.

- Ayudarles a ver la compensación del esfuerzo. A los niños les cuesta ver que el esfuerzo merezca la pena. No ven más allá del aquí y el ahora, por lo tanto, con lo único con lo que se quedan es con lo que les está suponiendo, el sacrificio, esfuerzo, la lucha. Pero no ven más allá ni la satisfacción en si de ese esfuerzo. Para ello, es importante ponerle, inicialmente, en situación de éxito. Es decir, plantearle una situación en la que sepamos que van a ser capaces de lograrla con cierto esfuerzo pero no demasiado, de tal modo, que vean que el esfuerzo que han realizado les ha compensado y eso les ha hecho sentirse felices. Que aprendan que lo que produce felicidad no sólo es el lograr las cosas sino el esfuerzo en sí mismo. A partir de ahí, al haberlo experimentado por si mismos será más fácil que quieran volver a intentarlo y que no les importe tener que esforzarse por algo para lograrlo.

El deporte, un gran ejemplo

Educa en el esfuerzo, lo que cuesta merece la pena

El deporte es muy buen ejemplo para poder aprender lo que supone el esfuerzo y la satisfacción que el mismo produce. Las personas que realizan deporte suelen tener un nivel de esfuerzo y sacrificio muy elevado que son capaces de trasladar luego a diferentes situaciones de sus vidas. Por ello, es recomendable que los niños practiquen algún deporte para que les sirva como recurso pedagógico para educarles en el esfuerzo, además la cantidad de beneficios que el mismo tiene en las personas.

 

maria campo

Así pues, ayudemos a los niños a esforzarse por lo que quieren con motivación e ilusión y sin sustituirles. Que sean ellos quienes peleen por sus objetivos y sean capaces de comprobar que todo esfuerzo merece la pena.

 

María Campo es asesora pedagógica en Eduka&Nature

Etiquetas: cómo educar hijos

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