Educación del niño

Educar con admiración te permite ver todo su potencial a desarrollar

¿Cuáles son las ventajas de educar con admiración, y cómo podemos hacerlo cada día?

¿A qué me refiero con admirar a un hijo? Desde luego no a que te sientas orgulloso de sus logros, que sientas satisfacción por su progreso académico y mejora de resultados, ni que sientas una inmensa alegría cuando ves que le va bien, eso es admirable sin lugar a dudas, pero más bien me refiero a que seas capaz de valorar positivamente su capacidad de adaptación ante las dificultades que le ponen entre la espada y la pared.

Educar con admiración
Foto: Istock

¿Qué hace cuando trae una nota en su agenda por un comportamiento inadecuado que ha tenido en la escuela? Quizás teniendo en cuenta experiencias anteriores, si es capaz de intuir que dejar que leas la nota le pone en una situación de peligro, decida no decirte nada probar suerte a ver si no te enteras.

Es posible que creas que tu hijo tiene que aprender a asumir las consecuencias de sus acciones, lo aprenderá, tranquila por eso, pero me gustaría que también valoraras el gran potencial que tiene tu hijo ya que está tomando la mejor decisión para su supervivencia, está decidiendo qué le conviene más para estar a salvo porque decir o no la verdad es una decisión que puede cambiar su sensación de seguridad.

Todo lo que consiguen nuestros hijos, logros, éxitos, resultados, etc, nos generan mucha alegría y así debe ser, pero todo lo que hacen nuestros hijos para sobrevivir, sobrellevar o superar situaciones que les hacen sentir algún tipo de inseguridad, nos tienen que generar admiración, es admirable cómo nuestro hijo se enfrenta a una situación, la analiza y hace elecciones, aunque se equivoque, lo que sí sabemos es que está poniendo en marcha sus funciones ejecutivas, pone su cerebro a pensar.

Aunque es posible que lo que hacen los niños para adaptarse ante distintas situaciones les permite superar alguna dificultad, también hay que decir que conviene analizar la competencia emocional que no ha demostrado tener, porque, aunque a través de la mentira se haya puesto a salvo, lo que conviene en una relación familiar es que exista confianza suficiente como para hablar de las vivencias sean o no fáciles de contar, sean o no agradables de escuchar.

Por lo tanto, aunque admiremos la capacidad que ha mostrado un hijo para sobrevivir a una situación de peligro, también vemos la confianza que no tiene con nosotros, las habilidades sociales que le han faltado o la responsabilidad que no ha mostrado ante una amonestación. Esto es lo que hay que trabajar a nivel educativo, gran reto.

Resiliencia para fortalecernos en la convivencia

El concepto  “resiliencia” después de la pandemia se ha escuchado mucho, una canción que se cantó mucho en marzo de 2020 durante el confinamiento fue “Resistiré” y de alguna manera resume muy bien lo que significa la resiliencia, “enfrentarse a la adversidad, no dejarse romper por el dolor y salir fortalecidos de ella”. ¿Qué tiene que ver la admiración con la resiliencia? Te lo explico de forma sencilla.

Cuando analizamos el comportamiento de un niño, siguiendo con el ejemplo, “te ha ocultado una nota de la escuela por evitar una posible sanción” vemos que ese niño está demostrando una gran capacidad de adaptación y que sus decisiones están encaminadas a ponerse a salvo, con lo cual se está enfrentando a una adversidad para él. Si yo quiero que mi hijo desarrolle su resiliencia y salga fortalecido de esa experiencia, tengo que preguntarme, ¿qué quiero que aprenda, a no mentir o a confiar en mí? según la pregunta que me haga, me marcaré distintos objetivos educativos pero si quiero que aprenda a confiar en mí, yo tengo que generar esa confianza.

Las competencias emocionales ayudarán a los niños a tomar mejores decisiones

Educando a nuestros hijos
Foto: Istock

Pongamos otro ejemplo para entenderlo mejor. Si tu hijo vive una situación de violencia escolar probablemente querrás que pida ayuda o que por lo menos salga de una situación de peligro, si no puede pedir ayuda porque el miedo le bloquea por lo menos querrás que te cuente lo que ha vivido para que tú le puedas ayudar. En este caso, su forma de adaptarse a una situación de peligro ha sido no entrando en el conflicto, invisibilizándose para ponerse a salvo. 

Esto hay que “admirarlo” desde el punto de vista de su capacidad para ponerse a salvo con los recursos que en ese momento tenía, pero precisamente porque la vida de un niño no puede consistir en ponerse a salvo, sobrevivir al estrés ni superar solo los conflictos, la respuesta parental tiene que ser con más frecuencia emocionalmente competente y desde aquí aportar recursos emocionales.

Cómo aportar recursos emocionales para que desarrollen resiliencia

Los dos ejemplos que he puesto pueden parecer que no tienen nada en común, mentir y no reaccionar ante una agresión, pero desde el punto de vista educativo tenemos que favorecer competencias muy parecidas, en ambos casos tenemos que responder con la mayor sensibilidad y afecto posible porque tenemos que generar confianza, para que puedan hablar de una experiencia dolorosa, reconocer que necesitan ayuda, dejarse ayudar, fortalecerse emocionalmente, etc.

Todo esto es más fácil cuando acumulan experiencias vitales donde se sienten escuchados, apoyados y valorados, estas experiencias se convertirán en recursos personales útiles para que dejen de sobrevivir y empiecen a vivir.

Leticia Garcés

Leticia Garcés

Pedagoga. En 2010 fundó Padres Formados, desde donde imparte cursos de  formación a familias y profesionales en temas relacionados con la Educación Emocional y la Parentalidad Positiva tanto presencial como online, a nivel nacional e internacional (Colombia y México).

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