Educación del niño

Educar es una cuestión de honestidad

La educación es un marco esencial para el niño, lo que le proporciona habilidades para la vida necesarias para su correcto desarrollo y bienestar en la sociedad.

Una de las preguntas que más veces me han hecho es “¿qué hago cuando mi hijo me miente?”. Y realmente la pregunta que más nos sirve hacernos es “¿qué hago para que mi hijo confíe en mí?” porque aunque hay distintas razones que les puede llevar a mentirnos, las mentiras que más preocupan son las que tienen que ver con la falta de confianza, por lo tanto, que mienta deja de ser realmente lo importante porque si algo deseamos como padres es que nos pidan ayuda cuando lo necesiten  y  la falta de confianza precisamente dificulta que lo hagan.

Educando a nuestro hijo con honestidad
Educando a nuestro hijo con honestidad

Si cambiamos el foco, en lugar de ponerlo en la “mentira” como una conducta a mejorar y lo ponemos en la “confianza” como algo a conquistar, nuestra acción educativa sería caminar hacia la honestidad que no siempre es decir la verdad de cualquier manera, sino tener conversaciones sobre verdades que duelen, que no nos gustan pero que es necesario compartir con alguien cercano para tener la experiencia de enfrentar y superar con ayuda situaciones difíciles.

Os cuento una anécdota reciente para explicar mejor lo importante de la honestidad en la crianza. Hace poco me ofrecieron adoptar un perro, creedme que me encantan los perros y de pequeña tuve varios, pero siendo consciente de los cuidados que requiere un animal de compañía, el tiempo que hay que dedicarles y el gasto que supone atender bien sus necesidades… tengo claro que no es el momento, prefiero actuar como tía de los perros de los demás que asumir la responsabilidad completa de su crianza, creo que se entiende.

Sabiendo lo que mi hijo desea tener un perro y que no tengo intención de concederle esta petición, le comuniqué lo siguiente: “hijo, sé lo importante que es para ti tener un perro, quiero que sepas que me han ofrecido adoptar uno, te voy a enseñar el vídeo que me han enviado para que lo conozcas".

Te lo cuento porque sé que te gustaría que nos lo quedáramos, sin embargo, como ya hemos hablado en otras ocasiones, no quiero asumir en estos momentos la responsabilidad que supone cuidarlo bien y por eso no lo he aceptado, quería que lo supieras”.

Estoy seguro que alguien habrá pensado, “pues si no te vas a quedar con el perro, no se lo digas, así le evitas un sufrimiento”, y precisamente porque sé que este pensamiento es muy habitual quiero deciros que los niños no sufren cuando se frustran, se frustran precisamente cuando no les dejamos que expresen lo que sienten, no hablamos con ellos de lo que les afecta una situación o intentamos evitar a toda costa que se enteren de temas que les pueden generar malestar.

En este caso, yo consideré una oportunidad muy bonita compartir con él una propuesta que me habían hecho, compartir con él la información y comunicarle mi decisión. Y algo más que quiero añadir, lo que no le dije fue “cuando seas mayor ya tendrás los perros que tú quieras” porque realmente lo importante en este momento es atender la emoción presente y no desviar la atención haciéndole ver que de mayor podrá cumplir su sueño. No hay que compensar siempre el malestar que sienten, se trata de darle un lugar para sentirlo, “esto que siento es mío, tiene que ver con mi deseo no cumplido y se puede quedar un rato conmigo porque sentirlo no me hace daño, sólo es desagradable”.

Consejos para educar a nuestro hijo siendo más honestos
Foto: Istock

Educar con honestidad tiene que tener en cuenta estas tres cuestiones importantes que recordarás con el acrónimo “3V Valorar y validar la verdad”:

1. Valorar positivamente sus deseos

El mensaje es claro, “lo que deseas tiene valor en sí mismo por ser algo que está en ti, aunque no siempre esos deseos se puedan conceder porque para que se cumplan hay que involucrar a otras personas”. Hay sueños que se alcanzan con el esfuerzo propio, por ejemplo, aprobar una oposición después de haber estudiado mucho y otros deseos quizás se cumplan, aunque en otro momento de tu vida, por ejemplo, tener un animal de compañía cuando las personas con las que convives también están dispuestas a hacerse cargo de sus cuidados. Pero lo importante es tener sueños, desear vivir experiencias concretas y aceptar que “ahora” no siempre es el mejor momento para que ese sueño se cumpla. Saber esperar es parte del aprendizaje.

2. Validar sus emociones antes de comunicar tu decisión

No siempre la decisión que les tenemos que comunicar es la que esperan, pero siempre lo que sienten debe ser reconocido como importante; os pongo un ejemplo de cómo expresarlo. “Sé que para ti es muy importante tener un perro, siento que en esta ocasión yo no esté por la labor de hacerme cargo de sus cuidados y no poder concederte un deseo tan importante para ti”.

3. Verdad por delante

Decir la verdad, no ocultar información o afrontar un hecho concreto que genera frustración es tan importante que debes tener claro que no le generas sufrimiento a tu hijo porque le niegues algo que desea, más bien le ayudas a encajar tu decisión que inevitablemente le afecta negativamente.

Pero eso no es ni malo ni doloroso, es una realidad que necesita hablar contigo, expresar cómo se siente y por supuesto, intentar convencerte de lo contrario con sus argumentos. Cuando te diga, “yo lo sacaré a pasear todos los días” en lugar de decirle, “claro, eso se dice al principio, pero luego no lo harás y quien se tendrá que hacer cargo de sacarlo seré yo”. Dile mejor, “por tu insistencia me queda muy claro el deseo tan grande que tienes de tener un perro, sin embargo, al ser una decisión que nos afecta a toda la familia, no será posible ya que no estamos todos de acuerdo”.

En menos de un minuto os lo explico en este vídeo.

Leticia Garcés

Leticia Garcés

Pedagoga. En 2010 fundó Padres Formados, desde donde imparte cursos de  formación a familias y profesionales en temas relacionados con la Educación Emocional y la Parentalidad Positiva tanto presencial como online, a nivel nacional e internacional (Colombia y México).

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