Respiración consciente en niños

Ejercicios y juegos de respiración para manejar la ansiedad infantil

La ansiedad infantil está más a la orden del día que nunca. Por eso, os vendrán bien algunos ejercicios y juegos de respiración para trabajar con vuestros hijos en casa este verano.

Desde que comenzase la pandemia por COVID-19 los pediatras advierten de que las cifras de estrés y ansiedad en niños están aumentando a máximos históricos. Al terminar 2020, los pediatras de la Asociación Española de Pediatría denunciaban que las urgencias psicológicas en niños y adolescentes habían aumentado hasta un 50% desde otoño. Pero el problema viene de antes: desde 2017, las cifras se han triplicado.

juegos de respiración consciente
Fuente: iStock

Desde 2020, sin embargo, una preocupación extra se sumó a la lista de preocupaciones de los niños: el miedo a que algún familiar enfermase, la sobre información y las cifras catastróficas a las que se tuvieron que exponer desde que todo esto comenzase.

Por eso, los pediatras se atreven a decir que después de la pandemia sanitaria llegará una pandemia de problemas de salud mental, sobre todo en niños y adolescentes. La ansiedad está presente en cada vez más menores y eso, a juzgar por las palabras que nos brindaba la directora de Sociedad de Psiquiatría Infantil de la AEP hace algunos meses, no augura nada bueno: “La ansiedad, como la mayoría de enfermedades mentales, surge por brotes. En el momento en el que aparece el primer brote, serás más propenso a sufrir otro durante los episodios duros o de cambio en tu vida”. ¿Qué relación tiene esto con la infancia? Que cuanto antes empiece el primer brote, más temprano comenzarán a ser propensos a sufrir el siguiente.

Por eso, es indispensable que ese primer brote no aparezca.  Y, para ello, hay que cuidar la salud mental de los niños teniendo a mano diferentes herramientas que pueden ayudarnos a conseguirlo como padres.

Entre esas estrategias, la respiración consciente es indispensable. Además de ser genial para que la ansiedad no aparezca, también es eficaz cuando ya ha aparecido e, incluso, cuando hay rabietas de por medio.

Como los niños aprenden a través del juego, vamos a enseñaros diferentes juegos y actividades de respiración para ayudar a los peques a calmar su ansiedad desde casa.

El cuento de los tres cerditos para trabajar la respiración

El clásico de los Tres Cerditos es perfecto para trabajar la respiración consciente con los más pequeños. Después de leer de arriba abajo la historia, les pediremos que se conviertan en lobo, intentando tirar abajo diferentes objetos que tengamos en casa. Solo con su respiración.

Empezaremos por un papel, una pajita, una horquilla, una bolsa de plástico,… Cosas muy livianas que puedan tumbar. Después, seguiremos por una revista, por ejemplo, que es un poquito más pesado.

Para terminar, les pondremos un reto imposible para que vean que no cualquier cosa se puede tirar abajo solo con el aire que sale de la boca.

Será genial para aprender a expulsar el aire suficiente según el objeto que quieran tirar abajo.

La técnica del globo

En este artículo hablamos largo y tendido sobre los beneficios de practicar la técnica del globo con los más pequeños. Se trata de una técnica de respiración consciente presentada como un juego para los más pequeños.

A grandes rasgos habrá que hacer creer al niño que es un globo. Que cuando se sienta muy sobrepasado emocionalmente puede coger aire, todo el que pueda, hasta que sienta que va a estallar como un globo y que, después, tiene que ir soltando poco a poco ese aire con la boca, como si se estuviera desinflando.

La respiración de la vela

Pediremos a los niños que, cada vez que se sientan angustiados o nerviosos imaginen que tienen una vela delante que tiene que apagar gracias a su respiración. Así, inspirarán para, después, exhalar por la boca, siendo conscientes de ese respirar.

Pompas de jabón con un pompero

Aunque este no es, en sí, ningún ejercicio de respiración consciente basado en el mindfulness, sí que puede ayudar a los más pequeños de la casa a ser conscientes de la respiración que están teniendo. Y, además, los ayudará a concentrarse en otra cosa cuando la rabia o la ansiedad aparezcan por sorpresa.

Es tan sencillo como jugar a hacer pompas. Eso sí, previamente avisaremos a los niños que si quieren que las pompas sean grandes tendrán que soplar más flojo y corrido que si quieren que salgan muchas muy pequeñitas.

La respiración de la abeja

Este ejercicio suele utilizarse mucho en terapias de mindfulness para ayudar a los niños a relajarse. Es tan sencillo como pedir que respiren imitando el zumbido de las abejas. ¿Por qué? Porque solo les saldrá bien si exhalan muy despacio y, por ende, controlan su respiración.

Marta Moreno

Marta Moreno

La redactora de la web de Ser Padres está especializada en temas de salud infantil, crianza, embarazo, psicología y educación, desarrollando la mayor parte de su carrera profesional en Ser Padres y otros medios orientados al mundo educativo.

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