Entrevista a Elena Fernández

"El mayor beneficio de contar un cuento antes de dormir es emocional"

7 minutos

¡Un cuento y a la cama! es un blog elaborado por una experta y apasionada de la literatura infantil donde encontaréis referencias de cuentos para niños, ideas originales para elaborar vuestro rincón de lectura y muchas otras cosas para fomentar la lectura desde pequeños.

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El mayor beneficio de contar un cuento antes de dormir es emocional

¡Un cuento y a la cama! es el blog de Elena Fernández, periodista de formación, docente por vocación y mamá por devoción de Mencía, una niña preciosa de un año. Este blog nació como un proyecto vital de esta profesora universitaria con ánimo de ser una guía en el amplio mundo de la literatura infantil. Charlamos con ella de cómo crear un rincón de lectura, qué libros elegir para la  primera biblioteca y otras interesantes cuestiones para animar a la lectura.

¿Por qué nace esta web? ¿Cometido? ¿Motivo?

Bueno, sería injusto no reconocer que “Un cuento y a la cama” es un proyecto que ha subyacido en mí durante mucho tiempo. Sin embargo, aunque ha estado a punto de irrumpir en diferentes ocasiones fue en septiembre cuando, por fin,  este proyecto pudo comenzar a  ver la luz.  “Un cuento y a la cama” llegó, sin duda, en un momento muy especial. En el momento preciso; llegó en su momento.

Creo que para mí era necesario que el nacimiento de “Un cuento y a la cama” conjugara dos aspectos  fundamentales: el laboral y el personal. Y así fue. En primer lugar, los que me conocen saben que llevo ya unos años dedicada plenamente a la enseñanza de la Literatura Infantil y Juvenil en la universidad, en el grado de Educación Infantil. Y, en segunda instancia, en febrero del año pasado me estrené como mamá. Y puede parecer baladí, pero la realidad es que la llegada de Mencía a nuestras vidas fue absolutamente decisiva para embarcarme en esta empresa tan apasionante.

De esta forma, surgió el binomio perfecto. En esta fórmula creo que he conseguido unificar conocimiento, rigor y profesionalidad con ternura, pasión y paciencia a partes iguales. Así, y como resultado de esta fusión tan especial, “Un cuento y a la cama” nació con ánimo una guía para padres, maestros, estudiantes y, en definitiva, para todos aquellos que quieran adentrarse un poquito en el mundo de la Literatura Infantil. Y en esto estamos inmersos…

Dado que os llamáis 'Un cuento y a la cama', ¿qué beneficios tiene leer un cuento antes de irse a dormir?

cuento

Mira, podríamos señalar infinidad de beneficios de leer un cuento antes de irse a la cama… Desde el punto de vista lingüístico, desde una perspectiva psicológica…  Pero un día escuché a la pediatra Lucía Galán (seguro que todas las mamás la conocen por su libro o su blog) que decía que los peques se merecen acabar el día de forma tranquila. Y sencillamente me encantó la idea. Y, a decir verdad, pocas imágenes me parece que transmitan tanta paz y tranquilidad como una habitación infantil con una lamparita encendida y un niño en la cama con un adulto cercano que le arropa y le cuenta un cuento.  

Creo, por tanto, que el mayor beneficio de contar un cuento antes de dormir es principalmente emocional. Es un ratito de sosiego, de dialogo pausado, de conexión íntima, de diversión… Un tiempo para disfrutar, para imaginar, para viajar juntos a través de las palabras…  Asumiendo, además, que este beneficio emocional del que hablamos no es solo para nuestros hijos, sino también para nosotros.

¿Es aconsejable crear un rincón de lectura en casa? ¿Qué características debería cumplir?

rincon de lectura

¡Por supuesto! Que los más pequeños de la casa tengan un rincón de lectura es una idea estupenda si queremos fomentar el gusto por los libros. Y además, tal y como explico en el blog, es súper fácil de hacer. Con muy poquitas cosas, un poco de imaginación y mucho mimo se pueden hacer rincones preciosos.

En realidad, son pocas las características que deben reunir este tipo de espacios. Y todas ellas son de sentido común.
Buscamos un lugar que sea cómodo y acogedor en la que ellos quieran estar. Esto es muy sencillo de conseguir si nos hacemos con una colchoneta o unos cuantos cojines mullidos. También vale un buen sillón pero hay que tener en cuenta que, por lo general, los niños prefieren sentarse en un sitio menos encorsetado que una butaca; así que una colchoneta o un colchón es perfecto para que ellos puedan tumbarse o sentarse de una forma informal y que así estén a gusto.  

Es importante también que sea un sitio luminoso y tranquilo para que ellos puedan disfrutar del libro de una forma relajada y espontánea.  

Y obviamente necesitamos tener los libros y cuentos a mano. A veces colocamos en las habitaciones infantiles estanterías altas para colocar los libros y ellos ni siquiera llegan a cogerlos. Es mejor tener los materiales de lectura cerquita; en una cesta, por ejemplo, o en una estantería baja. Me gustan mucho también las estanterías estrechas que nos permiten colocar los ejemplares de forma horizontal y así ellos pueden ver las portadas.

Hay muchas formas de hacerlo, la verdad. Y como decíamos al principio es muy sencillo crear un rincón de lectura apetecible. ¡Solo hay que echarle ganas!

¿Recomendarías crear algún otro rincón de aprendizaje en casa? ¿Cuál? Cuéntanos

Bueno, en realidad creo que todos los rincones son interesantes, aunque en función de qué habilidades queramos potenciar en nuestros hijos podremos decantarnos por unos u otros. Hay infinitas posibilidades…

Me gusta mucho el rincón artístico; es muy sencillo y logísticamente facilita mucho en casa. Basta con habilitar un pequeño espacio en el que podamos pegar en el suelo un trozo de hule o plástico. En esa zona ubicaremos también una mesa de plástico, todos sus materiales de manualidades y una papelera. En realidad la idea es muy básica;  tan solo se trata de habilitar un lugar donde ellos puedan pintar, recortar, pegar e incluso usar todos esos materiales que no queremos que utilicen en el sofá, por ejemplo… Es ese huequito en el que les podemos permitir dar rienda suelta a su creatividad y que, a su vez, nos ayuda a las mamás a acotar los posibles desastres naturales…

Pero, sin duda, el que más me entusiasma es el rincón de la calma. También a veces se llama rincón de pensar, pero este último término se ha desvirtuado un poco en algunos coles porque se ha utilizado mal y mucho niños relacionan el rincón de pensar con ese sitio en el que se tienen que quedar quietecitos cuando han hecho algo mal, a modo de castigo. Esa idea no me gusta y además es contraria a la filosofía de los rincones. El rincón de la calma, sin embargo, es un sitio acogedor que permite al niño retirarse allí cuando está nervioso, enfadado o no sabe cómo manejar su frustración. Es un emplazamiento en el que ellos se pueden sentar o tumbar si lo desean, por lo que los cojines son muy útiles. Suele tener una luz no muy alta, cálida y está separado de ruidos o distracciones. Allí podemos respirar pausadamente, contar hasta 10, pensar en qué nos está hiriendo o molestando y relajarnos para poder gestionar los sentimientos de forma más templada. Funciona muy bien con niños de todas las edades… A veces he pensado incluso que sería una idea estupenda tener un rincón de la calma para mamás…

¿Nos contarías algún truco para contarles cuentos a nuestros hijos?

cuentacuentos

En realidad, la respuesta está implícita en la propia pregunta porque como bien dices, los cuentos hay que contarlos, que no leerlos. Hay que sentirlos, hacerlos nuestros, poner voces, recitarlos, jugar con ellos, cantarlos, reinventarlos… Solo así podremos disfrutarlos al máximo. Un cuento que se lee es siempre el mismo; un cuento que se cuenta es infinito. Puede cambiar una y otra vez, siempre es diferente, siempre es nuevo. Por eso os animo a que cuando vayáis a contar un cuento a vuestros hijos, lo hagáis con buena disposición, con ganas y con tiempo. Cuando mamá o papá están agotados después de un día duro no es el mejor momento para contar un cuento. En esa situación se puede leer un cuento con ellos o mirar un álbum, que por supuesto son dos opciones estupendas, ¡qué duda cabe! Pero si queremos contar un cuento, hagámoslo de verdad. Desde el corazón, con entusiasmo, con mimo, con imaginación. En realidad los peques lo que reclaman en nuestro tiempo de calidad, el cuento es solo una herramienta para disfrutar juntos.

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