Síndrome de Asperger

El perfil de un niño con síndrome de Asperger

2 minutos

¿Qué signos indican que un niño pueda tener síndrome de Asperger? El síndrome de Asperger es un trastorno del desarrollo que forma parte de los trastornos del espectro autista.

También te puede interesar: ¿Y si mi hijo es autista?
Síndrome de Asperger

El síndrome de Asperger es un trastorno del desarrollo que forma parte de los trastornos del espectro autista. Significa presentar un estilo cognitivo distinto, un pensamiento lógico, concreto e hiperrealista. Su aspecto e inteligencia son normales, y las dificultades se manifiestan a nivel de habilidades sociales e interacción con los demás, dificultades en el lenguaje no verbal y la comunicación, restricción de intereses y, en ocasiones, estereotipias.

Signos que indican que un niño tiene síndrome de Asperger

  1. Importantes problemas de socialización. El Asperger no disfruta normalmente del contacto social. Muestra incapacidad para hacer o mantener amigos de su edad y se interesa muy poco por lo que hacen o cuentan los demás.
  2. Comportamiento social inadecuado: le cuesta saber o entender cómo comportarse en una situación social determinada.
  3. Comportamiento emocional inadecuado: le cuesta identificar sus sentimientos y puede tener reacciones emocionales desproporcionadas.
  4. Escasas habilidades de comunicación: no suele mirar a los ojos, no entiende el doble sentido y siempre hace una interpretación literal. Su lenguaje es peculiar y pedante, dice aquello que piensa sin darse cuenta de que ofende a los demás.
  5. Falta de comunicación no verbal, impasividad e inexpresividad. Falta total de empatía.
  6. Se siente a gusto con las rutinas y no tolera los cambios imprevistos ni las sorpresas.
  7. Muestra unos intereses muy limitados, que llegan a ser obsesivos y ocupan la mayor parte de su tiempo.
  8. Movimientos repetitivos o tendencia al balanceo. Nerviosismo para expresar alegría.
  9. Pobre coordinación motriz, falta de agilidad y problemas de motricidad fina.

La principal dificultad que encontrarán estos niños en su vida diaria radicará en el problema que les supone interpretar los sentimientos y expresión corporal de otras personas, así como la dificultad para comprender y seguir las reglas y normas sociales. No obstante, para el Asperger, la honestidad y la verdad absoluta están por encima de los sentimientos de los demás, con lo cual es un valioso amigo, valorado por su integridad y su lealtad.

Cuando son adultos, frecuentemente tienen un trabajo relacionado con sus áreas de interés, y llegan a ser muy competentes. También podemos constatar que reaccionan muy bien al tratamiento, y pueden alcanzar una vida personal y profesional autónomas.

Tasa del 90% de exclusión del mercado laboral de las personas con Asperger

El impulso de la autonomía personal y la apuesta para mejorar la formación en las diferentes etapas educativas son dos elementos fundamentales para acabar con la elevada tasa de exclusión del mercado laboral que sufren las personas con Trastorno del Espectro del Autismo (TEA), incluyendo las personas con síndrome de Asperger, que ronda el 90%.

Así se ha puesto de manifiesto en la última charla coloquio ‘Empleo y vida independiente’, celebrada en Torre ILUNION con motivo de la conmemoración del Día Internacional de las Personas con Asperger, que se celebra cada 18 de febrero. La jornada, que ha contado con la participación del secretario de Estado de Servicios Sociales e Igualdad, Mario Garcés, ha sido organizada por la Confederación Autismo España, la Confederación Asperger España y la Confederación Española de Autismo (FESPAU).

La jornada ha contado con el testimonio de personas con síndrome de Asperger, que han podido exponer la realidad de este colectivo. Cristina Paredero ha reivindicado que “lo que queremos es ser autónomos”, contando con los apoyos, pero “sin pecar de sobreprotección y exceso de paternalismo”.

Además, ha urgido a terminar con los prejuicios, porque según ha explicado, ante situaciones como la firma de un contrato de alquiler y poder optar a una vivienda, a veces “nos hemos visto obligados a fingir ser normales para poder conseguirlo”.

Por su parte, Macarena Barba, que es diseñadora y maquetadora editorial, ha afirmado que después de 4 años en paro, ahora trabaja de grabadora de datos en un centro médico. Macarena tiene síndrome de Asperger y ha encontrado ciertas dificultades para encontrar trabajo. “Una de las cosas que más me dolió en una entrevista de trabajo fue que no me cogieran, no por mis conocimientos, sino por mi certificado de discapacidad, porque les dije que tenía síndrome de Asperger”.

Escrito por Dña. Anna Moliner Mariano, miembro de Saluspot y psicóloga clínica en Institut de Diagnòstic Psicòlogic.

Etiquetas:

Continúa leyendo...

CONTENIDOS SIMILARES

COMENTARIOS