Aprendizaje infantil

El ruido del tráfico retrasa el aprendizaje infantil: ¿cómo alejarlos de él?

Un macroestudio con estudiantes de Barcelona ha demostrado que el ruido del tráfico afecta negativa al desarrollo cognitivo de los niños: su capacidad de atención y su memoria empeoran.

Vivimos en la era de las prisas, de la inmediatez y de la urbanidad. La conocida como ‘España Vacía’ ocupa cada vez más titulares y la falta de natalidad allí es cada vez más baja.

ruido del tráfico niños
Fuente: iStock

Cada vez vemos más niños en la ciudad y menos en los pueblos (y crecer en un pueblo tiene muchas ventajas). Cada día es más habitual que los pequeños solo accedan a la naturaleza y al campo a pasar unos días de vacaciones, un fin de semana o un puente. Y, paradójicamente, estar mucho tiempo rodeados del ajetreo de la ciudad y, en concreto, de la marabunta del tráfico hace poco bien a su desarrollo; al contrario de lo que ocurre con la naturaleza.

De acuerdo a un nuevo estudio llevado a cabo durante varios meses con miles de estudiantes de la zona de Barcelona, el ruido de los coches afecta de manera negativa al desarrollo cognitivo de los más pequeños. Los autores, científicos del ISGlobal, midieron el nivel de ruido en 38 escuelas de Barcelona y, en paralelo, sometieron a 2680 niños de entre siete y diez años a una serie de test cognitivos tanto fuera como dentro del aula para encontrar en qué aspectos de su aprendizaje afectaba, tanto negativa como positivamente, ese ruido al que se exponían en su día a día.

“Se trata del primer estudio que evalúa el impacto del ruido en la cognición de los niños, medido tanto en el aula como fuera de la escuela”, argumenta en un comunicado María Foraster, la autora principal de la investigación.

El ruido de los coches afecta a la memoria y la atención infantil

La conclusión está clara, de acuerdo al estudio, publicado en la revista PloS Medicine: “La exposición al ruido del tráfico al aire libre en la escuela se asoció con un desarrollo más lento de la memoria de trabajo y una mayor falta de atención durante más de un año en los niños”, explican los autores. Sin embargo, si el ruido lo reciben estando en el hogar, ese desarrollo más lento es prácticamente inexistente. “Esto podría deberse a que la exposición al ruido en la escuela es más perjudicial porque afecta a ventanas vulnerables de concentración y a procesos de aprendizaje, explica Foraster. Sin embargo, no puede descartarse el impacto del ruido en los hogares al 100% porque en este caso no tuvieron en cuenta los decibelios específicos de cada casa, sino los niveles medios de ruido exterior del tráfico rodado en toda Barcelona.

Como dato interesante de todos los que aportan las conclusiones de este estudio destacamos que dentro del ruido del tráfico al que se someten los niños cuando están en el aula, los picos más altos (un tubo de escape, un claxon, un camión,…) les afecta en mayor medida que los ruidos sostenidos (el ruido constante del traqueteo de los coches por el asfalto, por ejemplo).

¿Cómo alejar a los niños del ruido de la ciudad?

“Estos hallazgos son de relevancia dado el gran número de niños expuestos al ruido del tráfico rodado en las escuelas y respaldan la implementación de políticas de ruido ambiental”, exponen los autores del estudio en la revista encargada de su publicación.

Además de esas políticas, las familias podemos hacer mucho por evitar estas consecuencias desastrosas. Los niños necesitan que los volvamos a conectar con la naturaleza. Y es que, de acuerdo a datos de la Asociación Española de Pediatría, el 75% de los niños de entre 7 y 17 años no pasan la hora recomendada diaria por los expertos jugando al aire libre, en un parque, una montaña, en la calle o cerca del mar. “Realizar al menos una hora al día de actividad al aire libre garantiza un adecuado contacto con la naturaleza”.

Si quieres saber cómo puedes conseguir que los niños no desarrollen el temido ‘déficit por contacto con la naturaleza’ tan común en la actualidad (lamentablemente) te damos aquí una serie de pautas.

Además de ellas, la Asociación Española de Pediatría ha elaborado una lista de los principales beneficios infantiles asociados al contacto con la naturaleza:

  • Disminuye la mortalidad global
  • Aumenta la felicidad y la sensación de bienestar
  • Aumenta la sociabilidad
  • Reduce las conductas agresivas, hiperactividad y mejora la atención
  • Reduce la ansiedad y la depresión
  • Reduce el estrés
  • Mejora el sueño
  • Disminuye el riesgo cardiovascular
  • Mejora el neurodesarrollo motor y cognitivo
  • Mejora el rendimiento escolar y el test de lectura
  • Mejora el peso del recién nacido
  • Disminuye el sobrepeso y la obesidad infantil
  • Disminuye el riesgo de diabetes
  • Mejora las habilidades motoras sociales en niños con trastornos del neurodesarrollo
  • Mejora la calidad de vida de los supervivientes de cáncer
  • Mejora el sistema inmune
  • Mejora la agudeza visual
  • Incrementa la función pulmonar y disminuye el asma
  • Aumenta el nivel de actividad física
  • Aumenta los niveles de vitamina D
  • Mejora el control del dolor crónico
  • Recuperación más rápida de cirugías
  • Disminuye las visitas al médico
Marta Moreno

Marta Moreno

La responsable de la web de Ser Padres está especializada en temas de salud infantil, crianza, embarazo, psicología y educación, desarrollando la mayor parte de su carrera profesional en Ser Padres y otros medios orientados al mundo educativo. Es graduada en Periodismo y en Publicidad y Relaciones Públicas con máster en Marketing Digital, Comunicación y redes sociales.

Continúa leyendo