Inteligencia emocional

¿En qué ayuda fomentar la Inteligencia Emocional de nuestros hijos?

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En la actualidad muchas familias, profesores, centros escolares… empiezan a interesarse por fomentar en los chicos un mejor conocimiento y comprensión de sí mismos, una mayor autoestima y una relaciones sociales positivas con los demás.

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Inteligencia Emocional: recomendaciones prácticas

Pero seguro que muchos os preguntáis,  ¿qué es la Inteligencia Emocional?

Cuando nos acercamos a la  Inteligencia Emocional nos encontramos ante multitud de definiciones y autores, cada uno de ellos con sus matices. Desde nuestro punto de vista, los autores Salovey y Meyer (1990) realizan una definición bastante sencilla y completa. Fueron ellos los que acuñaron el término de Inteligencia emocional y la definen como “la habilidad para manejar los sentimientos y emociones, discriminar entre ellos y utilizar estos conocimientos para dirigir los propios pensamientos y acciones“. Esta habilidad, puede aprenderse y desarrollarse mediante el esfuerzo por captar de manera consciente las propias emociones y las de los demás.

Estos autores nos dan la clave para entender que la Inteligencia Emocional se puede practicar y mejorar desde la infancia.

¿En qué ayuda fomentar la Inteligencia Emocional en los hijos?

Desde la infancia las emociones juegan un papel muy importante. Nos ayudan a identificar qué nos está pasando, a entender el mundo que nos rodea y a establecer relaciones con los demás. Tienen un papel imprescindible en el desarrollo evolutivo y en las diferentes fases que los niños van superando.   

A nivel cognitivo, una buena gestión de las emociones favorece que los niños y adolescentes tengan un mejor rendimiento académico. Puede mejorar la atención, el razonamiento, la capacidad reflexiva, la flexibilidad cognitiva...etc, capacidades imprescindibles para un buen funcionamiento escolar.

A nivel social, expresar lo que sientes a los demás, ser capaz de reconocer las emociones propias y ponerse en el lugar de los otros es muy importante para unos vínculos sociales saludables; y es durante la infancia donde se comienzan a construir estas habilidades.

A nivel personal, ayuda a conocer las emociones para gestionar lo que estás sintiendo. Además también identificar las fortalezas y aceptar las dificultades aumenta la seguridad y confianza de los niños. Enseñar a los niños y niñas a reconocer y gestionar las emociones, les permite conocerse y mejorar su autoestima.

Las etapas del desarrollo emocional

inteligencia emocional: consejos prácticos

El desarrollo emocional va evolucionando poco a poco durante la infancia:

  • 0 a 12 meses: Los bebés comienzan a diferenciar entre la alegría, el enfado y la tristeza. A partir de los 7 meses mejora la identificación de las emociones de los otros. Aparece la sonrisa social.
  • 1 a 3 años: Aparecen las emociones secundarias: vergüenza, culpa y orgullo… y la comprensión de las emociones que sienten los demás.
  • 3 a 6 años: Mejora la comprensión de las causas y consecuencias de las emociones.
  • 7 a 12 años: Se dan cuenta de que las emociones pueden ser diferentes ante una misma situación.
  • Adolescencia: Mayor conciencia de sus sentimientos y sus consecuencias. Inestabilidad emocional.

Recomendaciones prácticas

Os proponemos algunas recomendaciones prácticas para fomentar un buen desarrollo emocional en los niños:

-Fomenta el vocabulario emocional: comenta con tu hijo las emociones que aparecen en los  cuentos, dibujos, películas… Ej: “cómo crees que se siente este personaje”.

-Habla de tus emociones para que los niños hablen también de las suyas y así ofrecer un buen modelo, ej: “estoy triste porque una amiga se ha ido del trabajo”.

-Ayuda a los niños a que identifiquen sus emociones: pon en palabras lo que puedan estar sintiendo, ej: “parece que estás enfadado”, “¿qué puedes hacer para que se te pase un poco?”

-Pregunta a tu hijo cómo se siente ante una situación que ha vivido y no solo que ha pasado, ej: ¿cómo te has sentido hoy en el colegio? y no sólo ¿qué has hecho en el colegio?

- Normaliza las emociones que siente: “es normal que estés enfadado si te han quitado tu juguete, yo también me enfadaría si me quitasen mis cosas”. Transmite la idea de que todas las emociones nos ayudan y nos enseñan algo.

-Puedes acercar a los hijos las emociones de forma lúdica. Hay muchos juegos con contenidos emocionales para jugar en familia. Además de compartir diversión, lo niños se familiarizan con ellas. También puedes hacer carteles de cómo se siente cada uno, colorear caritas con diferentes expresiones...

-Ayúdale a conocerse: gustos, deseos, necesidades, opiniones… etc. Es importante que sepan cuáles son sus necesidades y opiniones para poder expresarlas.

 

Escrito por María García-Parrado, psicóloga de Afectiva, escuela de desarrollo emocional y social.

 

Etiquetas: cómo educar hijos

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