Educación y crianza

¿Cómo puedes enseñar a tu hijo a ser optimista?

autoestim
Fuente: iStock

Una buena autoestima nos ayuda a afrontar situaciones complicadas en la vida, a valorarnos positivamente de manera general y a aceptar nuestros errores o los ajenos, así como los contratiempos, como parte del aprendizaje. En definitiva, a ver la vida con mayor optimismo. En los niños, la autoestima comienza a forjarse desde el momento en el que nacen. “Pero no es algo estático, sino dinámico y siempre la podemos trabajar”, asegura Irene Lorza, psicóloga en TherapyChat.

De hecho, la autoestima y las emociones empiezan a formarse desde el embarazo, tal y como nos contaba la doctora Encarna Muñoz en esta entrevista.

Afecto y autonomía son clave

Para que el niño tenga una autoestima sana, el primer requisito es el afecto, que un niño reciba amor y que sienta cubiertas sus necesidades físicas y emocionales. Por otro lado, es cierto que la base de la autoestima es la autonomía, de hecho, cuando los niños empiezan a hacer pequeñas cosas solos, es cuando la autoestima empieza a forjarse.

Una buena autoestima no consiste en creer que soy el mejor en todo lo que hago, sino en sentirme capaz de hacer la mayoría de las cosas, sabiendo que unas se me dan muy bien, otras muy mal y la mayoría se me dan normal.

 

¿Cómo podemos ayudarles a ganar optimismo?

Una forma de conseguirlo es dejar que prueben cosas nuevas, siempre adaptadas a su edad, y a menudo con nuestra supervisión y nuestra guía. “Un niño se siente capaz de hacer las cosas cuando las intenta, y no siempre hay un adulto para resolver todas las dificultades o problemas. Nuestro papel es acompañar en el proceso de descubrir el mundo y las propias capacidades, también en los errores, ayudando a aceptarlos y a mejorar, y volver a intentar aquello que no se consigue a la primera”, recuerda. Es positivo, además, que hablemos de sus propios defectos y virtudes. Así, aprenderá de un modelo que asume sus errores y se dirige más hacia el aprendizaje, y normalizará que algunas cosas no siempre se nos dan bien o que no todo sucede tal como pensábamos.

 

Gestos que perjudican su autoestima

Por otro lado, nos equivocamos si pensamos que debemos resolver todos sus problemas o evitar exponerles a situaciones desagradables. “Los niños tienen que aprender a frustrarse, a aburrirse. Así serán capaces de poner en marcha todas sus estrategias y se sentirán más competentes a la hora de manejar momentos novedosos o emociones incómodas”, añade Irene Lorza. La sobreexigencia tampoco ayuda. Cuando exigimos demasiado, le damos a entender que la única manera de valorarse a sí mismo es haciendo todo perfecto.

 

El papel del juego y la lectura

“Supone compartir tiempo de calidad de una forma distendida, divertida y amena y un gran potenciador de la autoestima”, señala Susanna Isern, que ha publicado el libro Mapa para educar niños felices (Ed. Vergara). Existen muchos cuentos infantiles que invitan a reflexionar y ayudan a quererse más y mejor. Y lo mismo sucede con el juego, hay dinámicas muy interesantes pensadas para abordar el autoconocimiento y la autoestima en familia, así como para afrontar la vida con mayor optimismo.

Continúa leyendo