Así puedes ayudarlo

Estas frases son las que debes decir cuando tu peque se enfada

Que los niños pequeños monten enfados casi repentinos es normal, por eso pueden servirte de ayuda estas frases para ayudarlos a tranquilizarse.

madre e hijo
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Es normal que en algunos momentos los niños también se enfaden. Sin embargo, aunque los padres quieran calmarlos, en ocasiones consiguen lo contrario y los peques se emberrinchan aún más. No te pierdas las frases que vemos en las siguientes líneas, te pueden ser de utilidad para que tu hijo se tranquilice cuando esté enfadado.

Puede que el peque esté pasando por la conocida fase de las rabietas, puede también que su propio carácter sea un poco fuerte y suela irritarse más fácilmente o bien que sea muy pequeño y no haya aprendido aún a manejar sus enfados… El caso es que el niño, como ser humano que es, puede molestarse. Al igual que los adultos, los menores también pueden tener días menos buenos.

El problema está cuando los padres, que buscan que su hijo se calme, en vez de esto, logran el efecto contrario y el enfado del niño aumenta. Muchas veces tienen mucho que ver las palabras que escogemos para hablar a los niños, el tono, y la forma de dirigirnos a ellos. Veamos algunas frases que sí son útiles para calmar a los pequeños.

Frases para que a tu hijo se le pase el enfado

  • “Yo también me enfado, todos nos enfadamos, pero me comporto de otra manera”. Es mucho más efectivo decirle que tú y que todos pasamos por días y momentos peores, que minimizar el problema y ridiculizar su reacción. Evita decirle cosas como “no llores que pareces un bebé”.
  • “¿Por qué tiras tus cosas? ¿Ya no las vas a utilizar?”. A veces, en mitad de un enfado, puede que el niño no se controle y comience a tirar sus cosas al suelo, como su ropa o sus juguetes. En ese momento, seguramente no es consciente de ello y necesita que alguien le haga darse cuenta. Será mucho mejor que le preguntes y le hagas replantearse lo que está haciendo, a que le grites y te enfades porque ha tirado todo.
  • “Vamos a ver juntos cómo podemos solucionarlo”. Puede que tu hijo no pueda conseguir algo, se frustre y acabe llorando. En vez de decirle que deje de llorar o que no ha puesto en ello todo el esfuerzo que podría haber puesto, dile que tú puedes ayudarle y que juntos podéis buscar una solución.
  • “Si no gritas, te voy a entender mucho mejor”. Si el peque empieza a gritar en medio del enfado no tiene mucho sentido que le grites tú y que le digas que él no lo haga, intenta hablarle calmado y decirle que si te lo repite en un tono tranquilo y bajito le vas a entender mejor.
  • “¿Cómo crees que te gustaría más la comida?”. En muchas ocasiones el menú del día puede ser motivo de enfado para el pequeño de la casa. En esta circunstancia, no debes forzarle a comer, pero tampoco debes cocinar a su gusto. Eso sí, puedes buscar una alternativa para conseguir que el niño se coma el plato de una forma que le guste más.
  • “Ahora que estás tan enfadado… ¿Qué pasa si te doy un abrazo muy fuerte?”. A veces los niños son muy pequeños y aún no saben gestionar sus emociones, por eso, quizá puedes ayudarle a entender lo que siente si le das un abrazo muy fuerte y lo acompañas.
  • “Vamos a calmarnos los dos juntos”. Esta frase es perfecta para cuando hay un enfado entre los dos y la cosa se sube de tono. Es una forma de que el niño se sienta comprendido y de que tú mismo también te tranquilices.
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Claudia Escribano

Periodista y curiosa. Aunque lo último es por naturaleza, para eso no existen títulos universitarios. Me encanta descubrir cosas nuevas y transmitirlas a los demás. Y para eso utilizo las palabras, la fotografía o todo aquello que me permita comunicar. ¡Mi objetivo aquí es haceros llegar muchas de ellas!

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