Ser un buen ejemplo

Estrategias educativas para educar con el ejemplo

Aunque todos nos podemos equivocar, no hay mejor forma de educar que con el ejemplo. Mira estas estrategias educativas con las que ser un buen modelo.

Los padres son los puntos de referencia de los niños. Y de ellos aprenden tanto lo bueno, como lo malo. Por eso es que saber darles un buen ejemplo es tan complicado, porque todo el mundo se puede equivocar alguna vez. No obstante, sí que está en nuestra mano ir con cuidado y ser conscientes de nuestros actos. Especialmente en algunos aspectos como los que vemos a continuación.

¿Cómo pueden los padres educar con el ejemplo?

Saber dar ejemplo a los niños es difícil, no nos vamos a engañar. Cualquier persona puede equivocarse por muy adulta que sea. No obstante, sí que podemos intentar hacer todo lo posible por ser un buen ejemplo en algunos aspectos. Pensemos que los que somos adultos, responsables y con autocontrol, somos nosotros.

Aunque podemos hablar de mil formas con las que ser buenos modelos para los niños, podemos destacar estas estrategias educativas.

No regañarles gritando

Este suele ser un error muy común, y es que, es muy fácil perder los nervios y acabar gritando de un segundo a otro. Una buena idea es intentar respirar con calma en el momento del enfado y contar hasta 10. Si no funciona puedes salir del sitio donde estés y dejar que se enfríe un poco el ambiente. Es importante saber calmarse y no perder la paciencia.

Cumplir las normas

Todos los padres quieren que sus hijos cumplan las reglas. No obstante, para ello hay que ser conscientes de que todos debemos hacerlo. Aunque a veces pensemos que ciertos actos son inofensivos (como aparcar en un sitio donde no se debe, o coger lápices de la oficina, por ejemplo) realmente se les está dando a los niños la idea de que está bien transgredir las normas.

Decirles la verdad

Seguramente la mayoría pensamos que mentir a los niños no está bien. Sin embargo, muchos serán los que afirmen que no siempre les dicen la verdad a sus hijos.

El problema está en que, si los pequeños se dan cuenta de esto, aprenderán que la mentira es algo normal. Además, mintiéndoles perdemos la oportunidad de enseñarles muchos buenos valores. Por ejemplo, si les mentimos diciéndoles que todo lo hacen perfecto, no les estaremos enseñando que todos tenemos debilidades y que siempre debemos ser modestos.

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Fuente: iStock

Escucharles y comprenderles

Muchos padres suelen decir que en ocasiones sus hijos no les escuchan y no se comportan como deben. Pero… ¿Qué ocurre con nosotros? ¿Siempre que cuentan algo los niños les escuchamos?

Si queremos que los niños se muestren atentos con nosotros, también debemos hacer lo mismo con ellos. Si en alguna circunstancia no podemos atenderlos, es mejor decirles que en un ratito seguro que sí y que así les podremos escuchar bien. Lo más importante es hacerles sentir que son escuchados y que nos interesamos por ellos.

Ser tolerantes ante la frustración

Esto es algo esencial: los niños deben aprender a tolerar los momentos en los que no todo sale como ellos quieren. Por eso, si tú te agobias a la mínima, los niños aprenderán de ese comportamiento. Si no aprenden a gestionar sus emociones, ni aguantar cuando haya un momento malo, acabarán rindiéndose sin buscar soluciones. Y esto es algo que podemos evitar con nuestra propia actitud y ejemplo.

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