Pensamiento mágico infantil

Etapa del pensamiento mágico en niños: qué es y cómo actuar

¿Tu hijo cree que hay hadas y duendes en el jardín? ¿Piensa que existen los fantasmas? Seguramente este pasando por la etapa del pensamiento mágico. Conoce más acerca de ella.

Quizá tu hijo, que tiene pocos años, piensa que hay hadas en el parque, que existen los unicornios y las brujas, o que hay personas que pueden volar. Y es que, los niños tienen un pensamiento diferente al de las personas adultas: tienen una visión especial y mágica del mundo que los rodea y a esto se le llama pensamiento mágico. Descubre en qué se caracteriza, qué función tiene y cómo deben actuar los padres.

El pensamiento mágico es un tipo de pensamiento característico de los niños que mezcla la realidad con la fantasía sin que haya límites.

Se trata de una forma de pensar que aparece durante un tiempo, más o menos entre los 2 y los 7 años. Es una etapa en la que el cerebro del niño no es capaz de separar lo que es real de lo que es ficticio, y es precisamente el momento en el suelen tener amigos imaginarios o creer en la existencia del Ratoncito Pérez, Papá Noel o Los Reyes Magos. El psicólogo Piaget denominó a esta fase como etapa preoperacional.

¿Para qué sirve?

Este tipo de pensamiento es fundamental durante la infancia, ya que, a estas edades, los niños aún no tienen la madurez mental que les permite dar explicaciones a su mundo. Gracias a esta manera de pensar los niños buscan y dan sentido a lo que les rodea.

Para ellos, son explicaciones que se adaptan a su nivel cognitivo y que les hace entender su entorno. Crean su propia realidad paralela donde se encuentran seguros y donde todo tiene de algún modo solución. Y es que, en este pensamiento pueden refugiarse y dar salida a sus miedos y frustraciones.

Mientras los adultos se centran en lo global, los peques miran las cosas concretas y los detalles más pequeños. Por otra parte, pensar así les ayuda a ser más creativos, pues aumenta su imaginación y su intuición.

¿Cómo actuar y cuándo poner límites?

niño
Fuente: iStock

Para empezar, nunca se les debe reprochar o nos debemos enfadar porque piensen así.  Recordemos que forma parte de su desarrollo y de su proceso de maduración, por lo que no debemos privarles de ello.

Si observamos que relacionan mucho los deseos que tienen con los hechos que ocurren, hay que explicarles que no tienen relación para evitar que se sientan culpables. Por ejemplo, es típico que puedan pensar que han recibido un premio por ver una estrella fugaz en el cielo (eso no tendría nada perjudicial), no obstante, pueden sentirse culpables en otros casos, como ver que empieza a llover porque piensan que ellos lo han deseado.

Lo que puedes hacer es jugar con ellos, formar parte de su pensamiento mágico, potenciarlo y compartirlo con ellos. Según vayan creciendo ayúdales a separar su fantasía de la realidad.

No obstante, en algunos casos sí que debemos establecer algunos límites por su seguridad. Por ejemplo:

  • Si un niño está realmente asustado porque piensa que hay monstruos, brujas o que hay un “Hombre del saco” que va a aparecer por la noche, debemos intentar calmarle y demostrarle que no va a pasar nada.
  • Si un peque se imagina algo que le pueda poner en peligro, como pensar que tiene alas y que puede saltar de un lugar alto, debemos hacerle ver que eso no es así y que puede suponer un peligro para él.

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