Desperdicio de alimentos

Formas de evitar que los niños y niñas desperdicien la comida

El desperdicio de alimentos es uno de los mayores problemas de la sociedad actual. Por eso, os damos algunos consejos a la hora de hacer la compra y las comidas para enseñar a los niños y niñas a comer de todo y reducir el derroche de alimentos.

madre y niñas cocinando en familia
Fuente: iStock

Después de toda la mañana y parte de la tarde trabajando, unos padres cualquiera de un lugar cualquiera llegan a casa agotados, abren la nevera para picar algo, pero está vacía. Sin mucho tiempo para hacer una lista de la compra, bajan al supermercado y llenan su carrito con los distintos alimentos y productos que se van encontrando. '¿Había manzanas?', pregunta la madre, 'no me acuerdo, coge un par por si acaso', responde el padre.

Muy probablemente la mayoría de nosotros, al igual que esta pareja del ejemplo, no reflexionemos mucho acerca de cómo llegaron ahí esos alimentos y cómo fueron producidos, empaquetados, transportados y vendidos. Seguramente tampoco nos paremos a pensar en las cantidades que se perdieron por el camino ni en las que nosotros desperdiciaremos después porque, sí, había manzanas de sobra en casa. Y menos aún en el gran impacto que tienen las pequeñas decisiones.

Porque a menudo no somos realmente conscientes de las consecuencias ambientales, sociales y económicas que tiene nuestro comportamiento diario. Solo en España, cada año tiramos 7,7 millones de toneladas de alimentos y más de la mitad de este despilfarro se produce dentro de los hogares. Yogures con fechas de caducidad demasiado cortas en el tiempo, envases o packs de comida demasiado grandes, abusos en la fruta 'por si acaso' y lo principal: comprar más con los ojos que con la cabeza.

Por eso hoy os proponemos reducir la cantidad de basura en el hogar, algo que no solo os agradecerá el planeta sino también vuestros bolsillos. Y para ello, vamos a involucrar a la generación más joven. Introducir en los niños buenos hábitos diarios hoy garantizará su concienciación y respeto al medio que les rodea mañana.

Enseñar a los niños sobre el desperdicio de alimentos es mucho más efectivo cuando se mezcla la información con la acción y la diversión, ¿estáis preparados?

Conocimiento

El despilfarro de los alimentos conduce al desperdicio de los recursos naturales (la tierra, el agua, la energía…), además supone emisiones innecesarias de CO2 que dañan al planeta, al clima y a la biodiversidad. También afecta negativamente a los ingresos de los trabajadores del sector.

¿Cómo podemos mostrar esto a los niños? Una muy buena forma es enseñándoles el origen de la comida y dándole la importancia que merece a la naturaleza. Podéis hacer una excursión en familia a una granja cercana, a un huerto o al mismísimo monte. Así verán el esfuerzo que implica la producción de los alimentos y quedarán fascinados por las maravillas que ofrece el mundo rural.

Otra opción es plantar una semilla juntos en casa, puede ser algo tan sencillo como una hierba aromática que podéis introducir luego en algunos platos como las lentejas. A los peques les encantará e involucrarles en este proceso les hará ser mucho más conscientes de la procedencia de lo que comen y de su valor.

Aprender a comer de todo

Comer algo nuevo cada semana es una gran idea para que tus hijos se atrevan a probarlo todo. Incluso podéis convertirlo en todo un juego, ¿qué tocará esta semana?

Si eso de comer de todo no es el punto fuerte de tu niño o niña, siempre puedes recurrir a la distracción. Saca toda tu creatividad a la hora de preparar los platos de los más pequeños para lograr que se lo coman todo, desde caras sonrientes, a bosques de brócoli o palabras con la sopa de letras. ¡No fallará!

Eso sí, nada de sobrecargar los platos de los niños. Es mucho mejor empezar con pequeñas porciones y dejarles repetir cuando hayan terminado. Así no se tirará tanto alimento sobrante si no pueden o no quieren más.

Convertir las sobras en comidas nuevas

Con un poco de imaginación la comida también se puede reciclar y reutilizar. La pasta que sobró ayer puede ser la ensalada de pasta de hoy. Si la fruta se va a poner mala, para merendar ¡zumo de frutas! Y tiene muchas vitaminas. Una macedonia también se conserva muy bien en la nevera. ¡Eh! Nada de tirar la lasaña que ha sobrado porque al final no han venido los primos, ¡congélala en porciones!

Presta atención a lo que sobra en los tupperware que llevan tus hijos al cole y ajusta la cantidad de comida a lo que comen de manera habitual. Si la peque no se come toda la manzana, prueba a cortarla en rodajas la próxima vez. Con interés y ganas, ¡las opciones son infinitas!

Consejos del MAPA

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) aporta una serie de consejos y prácticas dentro de la Estrategia 'más alimento, menos desperdicio' para que las familias aprendan a no derrochar tantos alimentos.

En el hogar es muy importante gestionar correctamente la compra y la nevera. Esto se consigue a través de menús semanales para adquirir justo lo necesario y controlar el estado de todo lo que tenemos dentro de la despensa, el frigorífico y el congelador.

Aprender a leer las etiquetas también nos ayudará mucho. MAPA nos recuerda que "la fecha de caducidad indica la fecha a partir de la cual no se puede consumir un alimento, mientras que a partir de la fecha de consumo preferente puede disminuir su calidad, pero sigue siendo comestible".

El Ministerio pone a disposición de los hogares una herramienta en Internet para crear recetas imaginativas y ayudarnos a reciclar la comida que sobra, cuentan además con vídeos en el canal de YouTube para mostrarnos cómo hacerlo.

También existen aplicaciones como 'Too Good To Go' que sirven para comprar a un precio muy reducido la comida que sobra en el día en restaurantes, hoteles u otros establecimientos.

Si lo que elegimos es comer en el restaurante, tenemos que acostumbrarnos a pedir las sobras para llevar. Hay establecimientos que ya lo ofrecen sin que el cliente tenga que preguntarlo ya que cada vez son más las personas y los sitios concienciados el grave problema del desperdicio alimentario.

Foto Carla

Carla SMG

Soy periodista y algún día también seré escritora. Me gusta jugar con las palabras para crear mundos y derribar muros, para contar historias, informar, concienciar, emocionar e inspirar. Vivo de atardeceres líquidos, escapadas al monte y recuerdos en hojas de papel.

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