Adopción

¿Cómo gestionar la adopción en la infancia? Claves para evitar que sea un proceso traumático

La adopción supone la crianza de un niño o niña al que no se está unido por vínculos biológicos y su integración en la propia familia. Una de las inquietudes más frecuentes de los padres es cómo desvelar a un niño que ha sido adoptado, si hay un momento adecuado y cómo saber que está preparado para saberlo.

La adopción es, por suerte, un tema normalizado en la actualidad. Sin embargo, llega un momento al que se tendrán que enfrentar todos los padres con hijos adoptados: comunicarle al niño cuál es su origen. Es importante saber cómo y cuando abordar un tema emocionalmente tan importante para un niño o una niña, tratando de evitar que se transforme en un posible trauma o que simplemente afecte más de la cuenta al menor y a su familia

La manera idónea de explicarlo

Es imprescindible buscar una respuesta a la famosa pregunta que miles de padres en esta situación se hacen: ¿Cómo le explico a mi hijo o hija que es adoptado? Según Marina García, psicóloga de PsicoActúa, Unidad de Psicología y Medicina de la Salud del Hospital Vithas Medimar, "La adopción no debe ser un secreto, es un acto de amor que no tiene que avergonzar ni a padres ni a hijos. Lo más importante es que el niño no tenga ideas falsas respecto a su procedencia. Es importante evitar por todos los medios decirle que sus padres renunciaron a él “porque le querían mucho” o “para que estuviera mejor”, pues puede empezar a asociar el amor con el abandono y coger miedo a que tu también le dejes.

Por otro lado, la experta advierte: "Tampoco es conveniente hacer comentarios negativos sobre sus padres biológicos. Sobre todo, lo más importante antes de hablar sobre la adopción con tu hijo, es asegurarte de que tú estás libre de miedos e inseguridades respecto de este tema".

¿Cuáles son los pasos a seguir?

Según la misma profesional, podemos dividir el proceso de explicación y sensibilización en seis pasos: 

  • Encontrar un momento y un lugar de casa tranquilo, sin ruido y sin prisas. Evitar las distracciones como llamadas, citas o compromisos a los que acudir después.
  • Introducir el tema gradualmente. Por ejemplo, mediante narraciones o cuentos que traten sobre ello. La clave es que vaya absorbiendo la información poco a poco y que lo sienta como algo normal.
  • Introducir la historia del propio niño. Con una explicación simple, directa y honesta, adecuada a su nivel de madurez y evitando entrar en demasiados detalles.
  • Si hay algún álbum con fotos de momentos vividos por los padres cuando fueron a recoger al niño, o el momento del encuentro, es conveniente enseñárselo. Esto es algo que ayuda a los niños a construir y entender su pasado, pero también les ayuda a superar el  duelo que supone la separación de la familia biológica (aunque no la recuerde).
  • Explicarle que no nació de ti, sino de otros padres que no pudieron cuidarlo y enfatiza que no hay nada malo en ello, solo que a veces hay ciertas situaciones que te llevan tomar esas decisiones.
  • Termina resaltando que, aunque no nació de vosotros, fue muy buscado y le quisisteis desde el primer segundo en que le visteis.

¿A qué edad conviene hablar con el niño sobre la adopción?

Marina García entiende que la edad es un tema importante a la hora de abordar un tema de semejante complejidad por lo que aporta: "No existe una edad ideal para tratar este tema, aunque según los estudios de la Academia Americana de Pediatría, los niños empiezan a hacer preguntas del tipo “¿de dónde vienen los bebés?” o “¿yo estuve dentro de tu barriguita?” alrededor de los 5 años. A esta edad ya tienen la capacidad suficiente para comprender el concepto de adopción. Pero esto siempre dependerá del grado de madurez del niño, o de cuándo empiece a hacer preguntas de este tipo. La clave está en hablarles siempre desde la franqueza. Antes de esto se pueden ir usando expresiones a lo largo de la vida del niño como “ir a buscarte”, “tenerte con nosotros” … sin llegar a utilizar la palabra adopción

Por ello, la mejor manera de abordar una situación emocionalmente pesada tiene que ser desde la comprensión. García relata: "Es normal que puedan reaccionar con el llanto o el enfado. No pasa nada, expresar sus emociones es sano y le ayudará a procesarlo todo. Es importante recordarle en todo momento lo mucho que le queréis y lo mucho que le deseabais. También es muy común que durante los días posteriores a la conversación vaya haciendo preguntas sobre el tema, es conveniente estar atentos y contestar a todo lo que pregunte de forma clara, sincera y sencilla. Posteriormente, es común que los niños conforme van creciendo pregunten sobre sus orígenes."

Es muy importante que ante esto, los padres deben tener una actitud libre de juicios y darles la información que tengan o ayudarles a buscar más en el caso que lo deseen, es decir, mostrarse proactivos en el proceso psicológico del menor. 

También te puede interesar:

Continúa leyendo