Cambio de armario

Hacer el cambio de armario junto a los niños favorece su autonomía

Estamos confinados en casa y, mientras tanto, el mundo sigue rodando: la primavera va dando paso a las buenas temperaturas. Por eso, una buena idea es hacer el cambio de armario, una tarea que reporta beneficios en los más pequeños.

El estado de Alarma decretado por el Gobierno el pasado 13 de marzo, no es solo frío por las consecuencias que vinieron con él (el confinamiento domiciliario) si no porque las temperaturas invernales acompañaban el momento. Ahora, dos semanas después del inicio, la cosa ha cambiado un poco: vamos viendo la luz al final del túnel, mientras las temperaturas de fuera se suavizan y dejan paso a la primavera, estación que estrenamos hace apenas una semana.

Si algo tenemos bien claro, es que cuando por fin podamos salir de casa, las temperaturas se parecerán más a las de entretiempo que a las de invierno. Así que para entretenernos en familia mientras esto acaba, una buena opción es ir preparando el armario para todo lo que viene próximamente. El temido cambio de armario, este año puede convertirse en la excusa perfecta para pasar un rato de tiempo de calidad en familia junto a los más peques (recordemos que a ellos el confinamiento les está afectando porque, muchos, no tienen capacidad suficiente para entender por qué no pueden salir de casa).

Educando en emociones

Además de verlo como un plan perfecto para divertirnos un rato, tenemos una noticia nueva: el cambio de armario reporta beneficios sobre la educación emocional de los más pequeños. Se trata, tal y como afirma Emilio José Núñez, psicólogo, de una tarea perfecta para fomentar su autoestima y, sobre todo, su autonomía. Eso sí, hay que tener en cuenta algo específico: se verán beneficiados si dejamos que coloquen su armario. “Que el niño ayude a organizar su armario tiene beneficios para su autonomía porque sabrá en todo momento donde está cada cosa que le pertenece”, comenta Núñez. De esta manera, cuando llegue el momento de utilizarlas o de elegir la ropa que quiere ponerse, podrá hacerlo sin ayuda. Además, a la hora de qué prendas se queda y cuáles prefiere donar, le estaremos dando participación, actividad que le ayudará a tomar decisiones con mayor seguridad, así como a ir adquiriendo ciertas responsabilidades.

El psicólogo también afirma que el control sobre sus cosas y la toma de decisiones puede influir de manera positiva en su autoestima.

En cuanto a la edad, sabemos que existen tareas más propicias para cada edad, pero el psicólogo también afirma que “cualquier es buena para comenzar con ellos esta tarea”.

Consejos útiles

Para que la tarea del cambio de armario sea también atractiva y entretenida para los más pequeños, los expertos de Wallapop recomiendan adaptarla a su nivel. ¿Cómo? Siguiendo una serie de consejos como estos que ellos mismos proponen:

  • Fijar tiempos con lápices y pinturas de colores: “la clave está en marcar objetivos en familia”, comentan. Lo mejor es ir cambiando la ropa de manera escalonada y, de esta manera, evitaremos pasar frío o calor y garantizaremos que todo queda perfectamente ordenado.
  • Poner en marcha el ‘decluttering’: ¿Qué qué significa esto? Se trata de un término que hace referencia al acto de despegarse de aquello que no se usa. Practicarlo con la ropa puede la tranquilidad mental porque sabremos que lo que nos quedamos es útil. Un truco para practicarlo con los niños es dejarles que escojan aquello que les ha quedado pequeño mientras los padres lo van guardando en un lugar aparte.
  • jugar con la imaginación: nos proponen jugar con la creatividad y reinventar las prendas que ya no se usan, una buena actividad para fomentar la imaginación de los niños.
  • Organizar por colores: a la hora de organizar las prendas dentro del armario, podemos escoger la técnica de las categorías (por camisetas, pantalones, camisas,…) o la de los colores. Aquí los peques pueden ayudarnos mucho.
Marta Moreno

Marta Moreno

Como dijo Nelson Mandela “la educación es el arma más poderosa que existe para salvar el mundo”. ¿Qué tal si educamos desde el respeto, el amor y en familia?

Continúa leyendo