Nueva etapa

¿Tu hijo se cambia de colegio? Así debes prepararle para afrontarlo este verano

Es importante anticiparse en el tiempo para que el pequeño llegue a septiembre con parte del trabajo emocional hecho y, de esta forma, las potenciales consecuencias negativas del cambio se puedan limitar.

Con el proceso de escolarización ya muy avanzado en todas las comunidades españolas, casi todas las familias saben a estas alturas si sus hijos cambiarán de curso a partir de septiembre ya sea porque lo habéis solicitado voluntariamente o porque inicia una etapa educativa que requiere de dicho cambio. 

Es un verano atípico en este sentido porque un cambio de este tipo siempre genera dudas e incertidumbre, a menudo más en los progenitores que en los propios niños, que no lo piensan demasiado cuando son pequeños antes de que llegue el día de experimentarlo. 

Para que ese día, el primero de curso, la sorpresa no sea desproporcionada en los peques cuando se vean camino de un nuevo cole, es bueno hacerles partícipes del cambio de forma anticipada, y no es complicado hacerlo. Basta con seguir una serie de consejos que expertos en bienestar emocional y psicología infantil coinciden en aportar. 

Comunicación

El primer paso una vez se confirme que el niño o niña tendrá plaza en el nuevo centro es comunicárselo. Con naturalidad y poco a poco, sin rehuir el tema. No hace falta sentarle en el sofá y hacer un cónclave. Anticiparos a la fecha y aprovechad que quedan dos meses por delante para hablarlo varias veces incluso, sobre todo si está cerca de casa y pasáis por delante, por ejemplo. Eso sí, la primera vez que conozca la noticia, dádsela vosotros, no que se entere porque un abuelo, un tío o un amigo lo suelta en una conversación informal cualquiera.

Atención plena durante el proceso

Siempre que el peque, desde que lo sepa, quiera hablar sobre ello, demostradle que estáis ahí para acompañarle en el proceso. Dependiendo de su edad, quizá ya tenga fuertes vínculos emocionales con su cole anterior, y eso sí puede hacer que le entren dudas antes de que llegue el inicio del curso. Escuchad siempre sus dudas y miedos en caso de que las haya.

Subrayar lo positivo

Es bueno compartir con ellos que vosotros también tenéis vuestras dudas pero siempre subrayando lo positivo. Identificar cuáles son -salvo causa de fuerza son los mismos que os habrán llevado a tomar la decisión- y reforzad el mensaje de que el cambio tendrá aspectos positivos para ellos.

Intentad que conozca el cole nuevo

Por lo menos, por fuera, ya que ahora es complicado visitar centros educativos por dentro por motivos de seguridad. Pero si está cerca de casa, haced por pasear delante del centro y comentad el tema, aprovechando la ocasión para reforzar fortalezas que ofrezca el cole nuevo -cercanía, lo poco que tardáis, lo chulas que son las instalaciones, lo cerca que tendrá nuevos amigos…-. Es un cambio, sí, pero también una oportunidad.

Preparad juntos las cosas para el primer día

Desde la mochila hasta la ropa, compartid juntos ese momento previo de nervios ante lo desconocido y también de mucha ilusión. No se lo deis todo hecho, participar le ayudará a naturalizar el cambio, no solo de colegio sino también el shock que supone volver al cole tras más de dos meses de vacaciones.

Acompañadle el primer día

Siempre hay que estar ahí para los peques, por supuesto, pero durante un período de adaptación, dure un día o dos meses, tienen que sentir todavía más que sus padres están a su lado. Parece una obviedad, pero a veces nos come la agenda y el estrés del día a día. La prioridad, si hay un cambio de cole, es acompañarle.

Involucraros todos en la escuela lo antes posible

No solo manteniendo comunicación fluida y constante con el tutor del niño cuando arranque el curso para que ninguna señal de alerta se os escape durante las primeras semanas, mientras vuestro hijo se adapte. También vosotros, en primera persona, podéis ayudarle tratando de integraros con los demás papás y mamás de sus compañeros de clase o a través del ampa, por ejemplo. Además, si sus amigos se quedan en el parque aprovechando el buen tiempo que suele hacer durante las primeras del curso, animadle a que se quede porque es una oportunidad inmejorable para fortalecer vínculos, como también lo son las extraescolares en caso de que sean ya niños más mayores. 

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