Ejercicios fáciles y divertidos

Juegos para mejorar la psicomotricidad en casa

Que no se pueda salir a la calle por el motivo que sea no significa que no existan recursos muy divertidos y que se puedan replicar en casa con facilidad para que los niños jueguen de forma activa, en movimiento, desarrollando sus habilidades motoras.

Psicomotricidad
Psicomotricidad (Foto: depositphotos)

En los períodos en los que no hay colegio -o escuela infantil-, las familias tratan de que sus hijos repasen lo aprendido en clase para que asimilen los conocimientos adquiridos y no pierdan los niños el hábito de trabajo. La parte más sencilla de trabajar en estos períodos, especialmente en verano, es la parte física, puesto que los peques se ejercitan sin darse cuenta, jugando en la calle, con la bici, en las playas, etc. Sin embargo, hay momentos en los que el clima no acompaña o en los que se dan situaciones excepcionales que impiden pasar mucho tiempo fuera de casa, por lo que es interesante tener algunos juegos a mano para mejorar la psicomotricidad en casa. 

Dentro de esta disciplina hay dos áreas: la cognitiva afectiva y la motriz, que hace referencia al movimiento, esa que se practica sobre todo en el grupo de edad que va de los tres a los seis años y que es algo así como la iniciación a la educación física. Es esta segunda la que nos interesa especialmente en este texto, si bien algunos de los juegos trabajan también habilidades cognitivas como la memoria, la atención o la concentración

Mediante el trabajo psicomotriz, el niño conoce su cuerpo; aprende a dominar el movimiento corporal y su ritmo; y profundiza en conceptos como la lateralidad, el dominio de espacio y el equilibrio. Y todo ello además de desarrollar también las habilidades cognitivas mencionadas anteriormente.

Trabaja el equilibrio

Niños haciendo ejercicio
Niños haciendo ejercicio (Foto: depositphotos)

Un ejercicio tan sencillo de llevar a cabo como invitarle a caminar descalzo sobre superficies blandas es una forma de trabajarlo estupenda, muy efectiva y divertida al mismo tiempo. Sirven cojines, almohadas o cualquier otro artículo de características similares que esté por casa y pueda ser “maltratado” durante unos minutos. 

Esta misma habilidad, el equilibrio, se puede potenciar con un ejercicio supercompleto y que permite muchas variantes en el que el niño trabajará también la coordinación y el control del movimiento corporal, entre otras facultades. Se trata de dibujar en el suelo una línea recta con algún tipo de cinta adhesiva que se retire al acabar sin problemas y que el niño ande sobre ella sin salirse. Se puede hacer también con dos líneas paralelas, como el aparato de gimnasia deportiva, y también se puede complicar bien acortando la distancia entre las dos líneas paralelas o bien dibujando una especie de circuito, con líneas en distintos sentidos, siempre trazando rectas. Si no dispones de cinta adhesiva, los suelos con baldosa, como los de los patios o las cocinas, son un recurso perfecto utilizando la línea de separación que se crea entre dos baldosas. 

Además, cualquiera de las variantes es compatible con distintos ejercicios: caminar de forma convencional; poner un pie pegado a otro en todo momento mientras se avanza; andar de puntillas; o incluso jugar a ser algún animal. Y seguro que alguna otra fórmula se os ocurre en casa si sois creativos. 

Organiza una gymkana

Otro ejercicio igual de completo para trabajar de forma global a nivel psicomotriz son las gymkanas, que además os permitirán infinitas variantes. Se pueden hacer desde sencillos circuitos por casa con números para que el niño siga el orden y así trabaje tanto a nivel motriz como cognitivo, hasta una especie de juego de la oca con tablero casero incluido en el que cada casilla consista en hacer una prueba determinada: reptar por debajo de las sillas, hacer el pasillo ida y vuelta a la pata coja, dar cinco botes a una pelota, caminar como un animal en concreto, hacer un limbo con el palo de la escoba y dos sillas, bailar, construir la torre más alta posible sin que se caiga… Todas las opciones son válidas. Una opción fantástica para guiarte es este juego digital con un desarrollo muy similar a este que te acabamos de explicar.

No hace falta decir que cualquiera de las pruebas que incluya la gymkana son por sí solas actividades fantásticas para trabajar la psicomotricidad en casa, por lo que esta sería algo así como la salsa de cualquier plato: la forma ideal para ligar ejercicios distintos de una forma amena, divertida y original

Utiliza todos los recursos a tu alcance

Para que no todo sean ejercicios con un nivel físico elevado, podéis incluir en vuestra oca particular -o trabajar de forma individual- algún ejercicio que requiera más concentración, paciencia e imaginación que derroche físico. Dos ideas para ello: por un lado, escribir distintos conceptos materiales en papeles independientes, repartirlos por una habitación y pedirle al niño que los represente a medida que los encuentre en el paseo ficticio que estáis dando -podéis variar de escenario para trabajar más conceptos: parque, bosque, colegio, playa, polideportivo, etc.-.

Por otro lado, jugar a meter globos en un cesto grande o algún recipiente similar con la ayuda de un material que sea tipo palo de la escoba. Este juego también ofrece distintas variantes ya que podéis jugar por tiempo, a meter el mayor número de globos posibles, o también a que meta un número determinado, solo los de un color concreto, o el que lleve los números pintados que les indiquéis. 

Cuanto más creativos seáis en casa, el trabajo será también más divertido y variado tanto para el niño como para el “profesor”. 

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