Vuelta al cole

La luz natural y la ventilación en las aulas son clave en la vuelta al cole en la nueva normalidad

La vuelta al cole en la "nueva normalidad" está rodeada de incógnitas e incertidumbre. La distancia de seguridad, el uso de mascarilla y el lavado frecuente de manos es vital para tratar de evitar contagios. En las aulas, la luz natural y la ventilación también son clave.

En nuestro país, más de 2 millones de niños viven en hogares con deficiencias que podrían ser potencialmente nocivas para su salud, tales como la humedad, oscuridad, ruido y frío. Así lo determina el Barómetro del Edificio Saludable 2019, un estudio elaborado por el Grupo VELUX. Una situación que repercute en todos los ámbitos de la vida de los niños, como la escolar. Así, según el informe, las enfermedades relacionadas con los edificios insalubres son responsables de que los niños españoles pierdan casi 95.000 días de clase cada año (1,7 millones de días de escuela perdidos en el total del estudio en toda Europa).

La luz natural influye en las calificaciones

La pandemia provocada por la COVID-19 ha trastocado todos los ámbitos de nuestra vida y nos ha hecho ser más conscientes de la importancia de pasar tiempo en el exterior, el medio de donde viene el ser humano y que tanto hemos echado en falta durante el confinamiento. Las aulas deben ser espacios que nos conecten con la naturaleza y los elementos que la integran.

Garantizar un buen clima interior en las escuelas es fundamental para proteger el aprendizaje y el bienestar de los niños. En este aspecto cobran especial importancia la luz natural y las vistas como factores fundamentales para garantizar la salubridad de los espacios escolares y el bienestar del alumnado.

La luz natural tiene la capacidad de modificar por completo el ambiente, haciendo que nos sintamos más llenos de energía y predispuestos para realizar tareas. Pero la iluminación natural también afecta a las calificaciones. Así, según un estudio realizado por VELUX, en colaboración con la UPMC (Université Pierre et Marie Curie) y el INSERM (Instituto Nacional de Salud e Investigación Médica de Francia), los alumnos que estudian en aulas con ventanas más grandes pueden mejorar sus notas, sobre todo en lógica y matemáticas, en hasta un 15%.

Además, una mayor superficie acristalada en las clases trae consigo un ahorro energético, llegando a reducir el consumo de luz artificial en hasta un 90%.

La calidad del aire repercute en el rendimiento escolar

Otro de los factores que se deben tener muy presentes en esta vuelta al cole es la calidad del aire. Respirar aire con una baja concentración de CO2 y otras partículas contaminantes trae consigo un mayor rendimiento escolar, llegando a incrementar la velocidad de resolución de problemas hasta en un 18%, según fuentes científicas.

Según el Barómetro del Edificio Saludable 2019, mejorar las tasas de ventilación en las escuelas podría traducirse en un ahorro económico debido a la mejora de la salud de los niños y, por tanto, a una mayor productividad laboral por parte de sus progenitores y de los propios niños cuando estos alcancen la edad adulta. Así, el estudio afirma que este beneficio podría traducirse en un ahorro acumulado de más de 300 mil millones de euros hasta 2060 en Europa y de 12,2 mil millones de euros en España. Además, el estudio pone también en relevancia que la reducción de la exposición al ruido, el mayor acceso a la luz natural y una temperatura interior óptima aumentaría la productividad en escuelas y centros de trabajo, con el consiguiente impacto económico.

Para comprobar de primera mano los beneficios de la ventilación y la luz natural en los centros de estudio, VELUX puso en marcha el proyecto Waldorf: en una de las clases de la Escuela Waldorf Aravaca (Madrid), la compañía instaló cuatro ventanas de tejado de accionamiento eléctrico, dos en cada lado y enfrentadas entre sí. La investigación ya ha sido reconocida por el PLEA Conference Sustainable Architecture and Urban Design, el congreso internacional más antiguo e importante sobre Arquitectura y Diseño Urbano Sostenibles, y deja patente cómo pequeñas reformas son capaces de mejorar la calidad de las aulas.

A simple vista, el cambio fue evidente: el espacio estaba más iluminado, se podía ventilar de forma rápida y eficaz y las vistas al entorno arbolado del recinto influían positivamente en el estado de ánimo del alumnado.

Pese a que el estudio quedó paralizado tras el cierre de los colegios que provocó la pandemia, se ha comprobado que la concentración de dióxido de carbono disminuyó hasta en un 80% con respecto al mismo periodo del año anterior. Asimismo, las persianas y cortinas instaladas en cada ventana contribuyeron a conseguir el perfecto confort visual y térmico en todas las estaciones, haciendo posible que la temperatura interior sea óptima tanto en invierno como en verano sin necesidad de poner en marcha ningún sistema de climatización.

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