Autocontrol en los niños

La técnica del volcán para el autocontrol infantil

Ante las situaciones de ira o enfado, muchos niños no son capaces de autocontrolarse. Esto se debe a que el autocontrol no es una capacidad con la que nacemos, sino que la debemos adquirir. La técnica del volcán es muy eficaz para aprender a manejar las emociones, descubre cómo utilizarla con los más pequeños.

técnica volcán
Fuente: iStock

El autocontrol se entiende como la capacidad de cada persona para dominar sus impulsos o deseos. Dicha habilidad no es innata, sino que debe aprenderse, por lo que el mejor momento para ser adquirida es durante la infancia. Para ello, podemos utilizar técnicas como la que vemos a continuación.

La técnica del volcán es un método muy eficaz e ilustrativo que sirve para que los niños trabajen su autocontrol y sepan manejar sus emociones y conductas. Se puede aplicar tanto en un contexto familiar, como en uno escolar. Veamos en qué consiste.

¿Cómo poner en práctica la técnica del volcán?

Se trata de una técnica eficaz porque también es muy simple. Lo primero que debemos hacer es que los niños entiendan el símil entre la erupción de un volcán y su propio enfado.

Debemos hacerle ver que cuando alguien se enfada es como un volcán que está a punto de entrar en erupción, por eso lo que hay que aprender es evitar que haya una explosión y se derrame la lava desde la boca del volcán. Cuando tenga esto en mente, pasaremos a poner en práctica como tal la técnica y para eso le pediremos que coja un papel y haga el dibujo de un volcán.

Una vez terminado el pequeño deberá responder a tres preguntas, cuyas respuestas irá anotando en el dibujo. Son las siguientes:

 

  • ¿Qué te enfada? Se trata de que el niño identifique que es lo qué le hace sentir enfado (que le quiten un juguete, que le regañen, que alguien se ría de él, o que le castiguen, por ejemplo).
  • ¿Qué pasa cuándo te enfadas? Ahora es momento de reflexión, el niño debe ser consciente de su forma de actuar cuando se enfada (grita, tira cosas, insulta, llora…).
  • ¿Qué puedes hacer para no perder el control? Para la respuesta a esta pregunta puede ser que necesite la ayuda de una persona adulta. El objetivo es que el pequeño entienda que sus malas conductas pueden ser sustituidas por otras más adecuadas, para ello le podemos proponer algunas recomendaciones como las que vemos a continuación.

 

Quizá le podemos decir que cuente hasta 10 cuando sienta esa “erupción” y que actúe cuando esté más calmado, que vaya al baño y se moje con la cara con agua fría, que pida ayuda a un adulto si ve que no puede solucionar un problema solo o que aprenda algunas técnicas de relajación.

Una vez terminado todo el proceso, el trabajo del adulto es que cuando se presenten esas situaciones de enfado, le recuerde la técnica del volcán y las soluciones que apuntó en su dibujo. Con el tiempo aprenderá a hacer este proceso solo, sin que nadie le diga nada. En suma, habrá aprendido a autocontrolarse.

foto claudia

Claudia Escribano

Periodista y curiosa. Aunque lo último es por naturaleza, para eso no existen títulos universitarios. Me encanta descubrir cosas nuevas y transmitirlas a los demás. Y para eso utilizo las palabras, la fotografía o todo aquello que me permita comunicar. ¡Mi objetivo aquí es haceros llegar muchas de ellas!

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